La democratización en México no constituye un logro consumado ni un punto de llegada definitivo, sino un proceso dinámico, inacabado y en constante tensión con la realidad política del país.
Bajo esta premisa central se llevó a cabo la presentación del libro México, la democracia inconclusa, a la búsqueda de la reforma electoral perfecta, obra del doctor Marco Antonio Adame Meza, profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), la tarde del viernes de la semana pasada.
El acto académico y político tuvo como sede el Auditorio «Norberto Bobbio» del Instituto Nacional de Estudios Políticos Avanzados «Ignacio Manuel Altamirano» (IEPA-IMA) de la UAGro, en Acapulco. En el recinto se dieron cita autoridades de los tres órganos de la estructura electoral en la entidad, docentes, estudiantes, representantes del Congreso local y medios de comunicación.
La obra —editada bajo el sello de la editorial académica Tirant lo Blanch— cuenta con los prólogos del rector y maestro electo de la UAGro, Dr. Javier Saldaña Almazán, y del decano del IEPA-IMA, Dr. Secundino González Marrero, así como con un epílogo de visión comparada latinoamericana a cargo de la Dra. Cristina Abril Moreno Hernández.
Un recorrido histórico por las «olas reformadoras»
Durante la presentación, la doctora Alma Delia Eugenio Alcaraz, magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Guerrero (TEEGro), destacó que el texto desglosa la trayectoria del sistema político desde la lógica de «oleadas» o cuatro generaciones de reformas electorales:
- Primera generación (1977 y 1980): Reformas de apertura y liberalización impulsadas desde el régimen hegemónico para encauzar la presión social y dar espacio a la representación plural de las oposiciones.
- Segunda y tercera generación (décadas de 1980 y 1990): Modificaciones de tinte democratizante impulsadas por las fuerzas de oposición, orientadas a dotar de autonomía a los órganos electorales, fijar reglas minuciosas de contienda y construir equidad competitiva. Esto derivó en las primeras elecciones plenamente competitivas de 1997 y la alternancia presidencial del año 2000.
- Cuarta generación y reformas contemporáneas (2007-2008, 2014 a la fecha): Reajustes de consolidación, adaptación y rediseño institucional reactivo tras coyunturas de alta competitividad y conflicto.
Eugenio Alcaraz puntualizó que, a diferencia de los paquetes legislativos del siglo XX que respondían a tensiones o exigencias de la oposición post-electoral, las iniciativas más recientes (como los intentos de reforma de 2023 o las propuestas de 2025) obedecen a proyectos diseñados desde el propio ejercicio del Gobierno Federal. Concluyó señalando que «no hay democracias conclusas» y que la norma electoral siempre estará sujeta a ajustes frente a las exigencias sociales.
La paradoja de la «reforma perfecta» y los avances sustantivos
Por su parte, la maestra Luz Fabiola Matilde Gama, consejera presidenta del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero (IEPC Guerrero), resaltó que la obra —derivada de una rigurosa investigación de tesis doctoral— demuestra cómo las reglas electorales se han transformado no por concesiones gratuitas, sino como válvulas de escape frente a la exigencia ciudadana.
Matilde Gama enfatizó que la permanente búsqueda de perfeccionamiento normativo ha permitido conquistas sustantivas que no deben visibilizarse solo desde la alternancia en el Poder Ejecutivo, tales como:
- Las cuotas y la obligatoriedad de la paridad de género.
- El reconocimiento de los derechos político-electorales y de representación para pueblos indígenas, afromexicanos y grupos históricamente subrepresentados.
- La regulación del voto en el extranjero y el voto de personas en prisión preventiva.
«Mientras la democracia mexicana siga siendo una obra inacabada, nuestra responsabilidad como autoridades y sociedad será no dejar de construirla y perfeccionarla», sostuvo la titular del IEPC.
Alerta contra el «barroquismo electoral» y la polarización
Al hacer uso de la voz, el licenciado Dagoberto Santos Trigo, vocal ejecutivo de la Junta Local del Instituto Nacional Electoral (INE) en Guerrero, reflexionó sobre los 45 años transcurridos desde la reforma de 1977 hasta los ajustes normativos más recientes.
Santos Trigo advirtió sobre los riesgos de caer en un exceso de sobregregulación o «barroquismo electoral», caracterizado por hiperburocracias y candados artificiales que, lejos de generar certidumbre, entorpecen la logística de los comicios y siembran suspicacias.
El delegado del INE enfatizó que la independencia y la autonomía técnica de los árbitros y tribunales no son una concesión del poder político, sino una conquista democrática indispensable para evitar regresiones autoritarias.
«Las reglas que se modifican de manera unilateral pierden legitimidad y debilitan la confianza. Para que la democracia se afiance, se requiere de políticos demócratas, pero también de una sociedad informada, crítica y participativa; el gen democrático no es un chip que se pueda implantar de una vez y para siempre», aseveró.
«El mito de Sísifo» y la fuerza de la democracia: Adame Meza
Al cerrar la mesa de comentarios, el autor del libro y director del IEPA-IMA, Dr. Marco Antonio Adame Meza, explicó que el título remite a una ironía histórica: la pretensión de algunos actores políticos que en su momento llegaron a declarar haber alcanzado una «reforma definitiva».
Comparó el ciclo continuo de reformas electorales con el mito clásico de Sísifo —quien debía empujar eternamente una pesada roca cuesta arriba—. Sin embargo, aclaró que en la ciencia política esta constante revisión normativo-institucional no representa un castigo, sino la mayor fortaleza de un sistema democrático: su capacidad de adaptación a la dinámica social.
Adame Meza precisó que el texto fue redactado con pretensiones didácticas para servir como una herramienta accesible a las nuevas generaciones de estudiantes de ciencia política, derecho y administración pública.
Subrayó que el trabajo evidencia una correlación clara: a elecciones más competitivas y con conflicto post-electoral, suceden reformas de mayor profundidad y reestructuración institucional.
El evento concluyó con una sesión de preguntas por parte del auditorio y un reconocimiento a la participación musical del saxofonista Christian Stuart Goitia Salmerón, del Centro Cultural Acapulco, quien amenizó previamente el acto.
