En la Segunda Sesión Ordinaria de la Comisión Intersecretarial «Acapulco se Transforma Contigo», realizada en las instalaciones del hotel Krystal Beach Acapulco, el director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez Mendoza, fijó una postura crítica respecto al debate sobre el comercio informal en las franjas de arena, al tiempo que ofreció un balance pormenorizado sobre los servicios urbanos, el alumbrado público, el manejo de residuos y los proyectos prioritarios para el puerto.
Al ser cuestionado sobre las posturas que señalan como insostenible el crecimiento del ambulantaje en las playas —incluidas posturas históricas del exgobernador como Zeferino Torreblanca Galindo—, Ramírez Mendoza rechazó las opiniones que calificó de «conservadoras» por enfocarse en el eslabón más vulnerable de la cadena económica.
El funcionario cuestionó abiertamente que se señale como enemigo público a una comerciante o a una mujer indígena que vende plátanos fritos por necesidad de subsistencia, mientras se guarda silencio frente a los grandes desarrollos inmobiliarios que históricamente se han apropiado de los accesos públicos y han privatizado la playa.
El titular de Fonatur calificó esa lógica como una característica de insensibilidad social y enfatizó que el verdadero riesgo para la convivencia, la seguridad familiar y el ecosistema playero radica en actividades como la circulación irresponsable de vehículos Rzr y motos a alta velocidad cerca de niñas, niños y nidos de tortugas marinas.
En este contexto, subrayó que la estrategia gubernamental no busca erradicar al comercio por necesidad, sino alcanzar un acuerdo social que garantice el orden, la limpieza, la protección ambiental de las tortugas y el respeto mutuo entre todos los sectores que convergen en el espacio público.
En cuanto a la imagen y promoción turística de Acapulco frente a otros destinos nacionales, Ramírez Mendoza desestimó las versiones periodísticas que aseguran que competidores como Cancún están «muriendo turísticamente».
Afirmó que tanto Cancún como Acapulco son destinos de gran belleza natural y que la clave para reposicionar al puerto guerrerense ante las nuevas exigencias del mercado consumidor radica en voltear a ver y cuidar sus fortalezas intrínsecas: la belleza de sus playas, su biodiversidad y su riqueza cultural, aspectos que durante años fueron ignorados por administraciones pasadas.
Respecto a las observaciones sobre fallas de iluminación en la zona tradicional, Manzanillo y los denominados Senderos Seguros —donde reporteros señalaron luminarias quebradas o sin funcionar pese a la promesa de garantizar la seguridad peatonal—, el director de Fonatur aclaró que la dependencia trabaja de forma continua y que las brigadas laboran los fines de semana.
Explicó que existió un retraso aproximado del 15% debido a trámites y problemas de conexión técnica con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Puso como ejemplo el Paseo del Pescador, sector que permanecía a oscuras por desacuerdos y problemas con comerciantes que se conectaban irregularmente a la red eléctrica; tras dialogar y resolver la situación, la zona ya quedó iluminada al cien por ciento.
En la materia del manejo de la basura y los cestos en la avenida Costera, Ramírez Mendoza reconoció que la persistencia de los cúmulos de desechos representa un desafío complejo. Detalló que la acumulación irresponsable de basura no es únicamente un problema de falta de cultura ciudadana en el habitante común, sino que intervienen comercios formalmente establecidos y personas contratadas en camionetas para tirar desechos en la vía pública.
Aseveró que, además de la rehabilitación constante de contenedores deteriorados y campañas educativas con murales, Fonatur ha comenzado a asumir la recolección en establecimientos identificados como grandes generadores.
Asimismo, precisó que la obra para la construcción de las plantas de transferencia, separación y composta de residuos está a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y se encuentra en etapa de licitación, con miras a iniciar su ejecución hacia finales de año.
En relación con el comportamiento de los visitantes y turistas que acuden a zonas como Puerto Marqués, Icacos o Caleta, el funcionario precisó que la guía de convivencia y el Decálogo de la playa están dirigidos plenamente tanto a prestadores de servicios como a los vacacionistas.
Puntos como el respeto al descanso, el libre tránsito sin vehículos motorizados y el esquema de «cero residuos» aplican para todos los usuarios. Detalló que los módulos de vigilancia contarán con personal capacitado y presencia policial orientada no a la represión, sino a guiar, exhortar y garantizar que el comportamiento de los visitantes se mantenga dentro del marco de la ley y el respeto al espacio colectivo.
Sobre los reclamos de intervención en la zona de Playa Revolcadero y la Laguna Negra de Puerto Marqués —mencionando incluso exhortos emitidos desde el Congreso del Estado—, el director de Fonatur explicó que el equipo del Centro Integralmente Planeado (CIP), encabezado por Julio López, mantiene mesas de trabajo con comerciantes y restauranteros locales.
Señaló que la demora en la reconstrucción responde a análisis técnicos y dictámenes de viabilidad, dado que no es posible permitir edificaciones en zonas catalogadas de alto riesgo. En el caso de la Laguna Negra de Puerto Marqués, confirmó que se ejecutó un estudio de batimetría para evaluar el volumen de azolve y que la Conagua acudirá a la zona para coordinar los trabajos de dragado en conjunto con el cauce el Colacho.
Por último, cuestionado sobre la situación jurídica y las detenciones de 11 exdirigentes del Frente de Defensa acusados de extorsionar a comerciantes ambulantes y prestadores de servicios de la franja de arena —grupo presuntamente vinculado a liderazgos como Jesús Zamora y otros señalamientos—, Ramírez Mendoza deslindó de manera categórica al Fondo Nacional de Fomento al Turismo de dicho proceso legal.
Aclaró formalmente que la dependencia a su cargo no interpuso ninguna denuncia penal ante las autoridades, que las investigaciones corren por cuenta de la Fiscalía General de la República (FGR) y que Fonatur no posee información oficial sobre el estatus de las indagatorias o el proceso de los detenidos.
