Durante la presentación del informe de actividades de la Federación Unión de Sociedades Cooperativas de Buzos y Pescadores del Estado de Guerrero, en playa Las Hamacas, la presidenta municipal de Acapulco, Abelina López Rodríguez, dio a conocer la notificación de un nuevo «golpe» a las finanzas locales: un crédito fiscal por 246 millones de pesos correspondiente al ejercicio 2021, periodo administrado por su antecesora, la también morenista Adela Román Ocampo.
«Me acaba de llegar hace dos días otro crédito fiscal de 246 millones del año 2021. Anteriormente ya habíamos pagado uno de 233 millones. Pareciera que me están cazando no más», recriminó López Rodríguez, al exponer ante los trabajadores del mar el lastre financiero que imponen las omisiones de administraciones anteriores.
En entrevista, la alcaldesa precisó que esta sanción del SAT obedece a que en 2021 no se enteró al 100% el Impuesto Sobre la Renta (ISR) retenido en la nómina municipal. Advirtió que la tesorería dispone de un plazo fatal de 45 días hábiles para encarar el requerimiento; de no hacerlo, la deuda escalará a más de 600 millones de pesos a la vuelta de un año por intereses y recargos.
Asimismo, dejó en claro que estos cobros ejecutan retenciones automáticas sobre los ingresos e incentivos federales del municipio, restando liquidez para proyectos de agua, saneamiento y programas sociales.
El verdadero costo de la corrupción: «Ven a Acapulco como botín»
Lejos de limitar su mensaje al ámbito técnico presupuestal, López Rodríguez ofreció una explicación pedagógica a los cooperativistas sobre lo que denominó «el verdadero costo de la corrupción para el ciudadano».
Detalló cómo a su llegada en 2021 encontró una ciudad estrangulada con más de 3 mil millones de pesos en deudas, alertas sanitarias por basura, playas contaminadas con aguas residuales, dependencias desmanteladas y cientos de «aviadores» cobrando en la nómina.
Criticó severamente el modus operandi de actores políticos que, emulando viejas prácticas partidistas como las del PRI, buscan comprar la voluntad popular mediante la entrega de insumos asistencialistas para luego saquear el erario: «Tienen tanta labia que entregando rotoplas, entregando huevos, entregando cuanta chingadera, la gente va y vota por ellos. Y si eres honesto, no sirves… Se paga el costo ciudadano de recibir cosas. Yo ¿como para qué quiero una chingada despensa con gorgojo? Si lo que necesitamos aquí no es despensa con gorgojo, es potenciar para llegar realmente a la feria del ostión. Ven a Acapulco como botín; no lo ven para ayudar a la gente, lo ven como botín».
López Rodríguez contrapuso esa política clientelar con la disciplina financiera aplicada en su gestión, la cual permitió incrementar los ingresos propios del municipio de 3 mil 871 millones de pesos en 2021 a más de 5 mil 649 millones al cierre del primer semestre de 2026, con proyección de alcanzar los 6 mil millones al finalizar el año, todo ello sin contratar deuda tras sufrir dos huracanes (Otis y John).
«A quien venga a robar, lo vamos a sacar a chingadazos»
Reiterando una postura frontal que ya había expuesto en el primer semestre del año, la presidenta municipal garantizó que dejará a la ciudad con finanzas saneadas, pero lanzó una advertencia directa a quienes pretendan sucederla para reinstalar el endeudamiento o el saqueo de los presupuestos: «Les voy a dejar saneado Acapulco, preocúpense quién viene. Si Abelina no endeudó enfrentando dos huracanes, nadie tiene cantaleta para venir a endeudar. Nos tenemos que organizar, al fin yo voy a andar aquí. Y en el momento que veamos que estén robando, los vamos a ir a sacar a chingadazos. A ese grado se necesita, compañeros».
Instó a las organizaciones sociales, pescadores y ciudadanos a convertirse en guardianes del presupuesto público y exigir la continuidad de los apoyos productivos directos —como los 11.5 millones de pesos destinados al sector pesquero—, impidiendo que futuros gobernantes «le metan mano al dinero del pueblo».
