El expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareció mediante un mensaje grabado desde su quinta en Palenque, Chiapas, con el propósito de anunciar el lanzamiento de su más reciente libro, titulado Pueblo y publicado bajo el sello de la editorial Planeta.
A dos años de haber concluido su periodo constitucional y tras retirarse de la actividad política partidista, el exmandatario ofreció una amplia exposición de corte histórico, político y antropológico en la que repasó los fundamentos ideológicos de la llamada Cuarta Transformación, al tiempo que lanzó duras críticas contra las administraciones que le antecedieron.
Durante su disertación, el tabasqueño sostuvo que el periodo neoliberal comprendido entre 1982 y 2018 representó una etapa de neoporfirismo dedicada al saqueo de los bienes públicos y a la transferencia de recursos nacionales a manos privadas.
En ese sentido, hizo un pormenorizado desglose sobre los costos del rescate bancario ejecutado a través del Fobaproa en el gobierno de Ernesto Zedillo.
López Obrador argumentó que, si bien originalmente se le dijo a la nación que dicho rescate implicaría un costo aproximado de 180 mil millones de pesos, la suma erogada tan solo por concepto de intereses supera a la fecha el billón 600 mil millones de pesos, manteniéndose intacto un saldo principal equivalente.
De acuerdo con sus proyecciones, el compromiso financiero no concluirá sino hasta el año 2055, fecha para la cual el costo acumulado rozará los ocho billones 400 mil millones de pesos, lo que calificó como una de las mayores atrocidades financieras contra el erario público.
Asimismo, recordó las condonaciones multimillonarias de impuestos que beneficiaron a medio centenar de grandes corporaciones corporativas durante las gestiones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
Al adentrarse en los entretelones de la historia política reciente, López Obrador abordó los acontecimientos que derivaron en la alternancia presidencial del año 2000. Basándose en revelaciones hechas por el propio excandidato priista Francisco Labastida Ochoa, detalló la existencia de un pacto entre la administración del mandatario estadounidense Bill Clinton y el presidente Ernesto Zedillo.
Según sus afirmaciones, el rescate financiero otorgado por Washington obligó a México a comprometer las facturas y la producción petrolera, además de un acuerdo en la sombra para facilitar el triunfo del panista Vicente Fox.
En ese escenario, Zedillo habría operado activamente en contra del abanderado de su propio partido al restringirle fondos, instruir a los gobernadores priistas para que abandonaran la campaña de Labastida y permitir que colaboradores de alto nivel como Liébano Sáenz mantuvieran tratos directos con la candidatura de Fox.
En materia de comunicación pública, el expresidente argumentó que las principales empresas informativas y los comunicadores más visibles no operaban como agentes del periodismo libre, sino como engranajes de presión para defender intereses multimillonarios.
Señaló que detrás de los conductores de radio y televisión existía un modelo de negocio en el que el chantaje mediático servía para forzar al poder político a otorgar concesiones en sectores como la salud privada, la construcción de reclusorios, el negocio inmobiliario o la infraestructura del fallido aeropuerto de Texcoco.
Agregó que la apertura democrática proyectada inicialmente por las redes sociales fue neutralizada al cabo de diez años mediante el control corporativo, los algoritmos y la proliferación de campañas automatizadas de desprestigio.
Con un enfoque de antropología social, López Obrador sostuvo que la principal fortaleza del país no radica en su capacidad económica o militar, sino en la profundidad de sus raíces culturales y espirituales.
Remontándose a más de tres milenios atrás, destacó el legado de la civilización olmeca desarrollada en asentamientos como San Lorenzo y La Venta, cuyos conocimientos técnicos en ingeniería, escultura urbana y sistemas de drenaje precedieron por mucho a las estructuras europeas de la época.
El exmandatario aseveró que esa reserva moral legada por los pueblos originarios permitió a la población mexicana sobrellevar epidemias, desastres naturales y malos gobiernos, configurando la base del Humanismo Mexicano que contrapuso al modelo social estadounidense.
López Obrador explicó que su libro Pueblo consta de diez capítulos que articulan más de dos siglos de recorrido histórico, abarcando desde el movimiento independentista, la Reforma juarista y la Revolución Mexicana, hasta la consolidación del Cardenismo, el ciclo neoliberal y la etapa de la Cuarta Transformación.
El volumen fue dedicado formalmente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de quien elogió su desempeño al frente del Ejecutivo federal, concluyendo su reaparición con un llamado a mantener la honestidad y la primacía del servicio público sin apego al poder ni al dinero.
