En el marco del décimo quinto aniversario de la fundación de Morena como asociación civil y durante la conferencia inaugural del curso-taller “Poder, actores y hegemonía cultural: Morena frente a la coyuntura política de 2027”, organizado por la Maestría en Ciencia Política del Instituto de Investigaciones Estratégicas Político-Avanzadas (IIEPA-IMA) de la Universidad Autónoma de Guerrero, se presentó un análisis sobre la crisis del modelo neoliberal, la disputa cognitiva global, la evolución interna de Morena y los desafíos de la Cuarta Transformación.
En el mensaje de bienvenida y apertura del taller, el maestro Gabino Solano Ramírez, coordinador académico del evento, enmarcó la discusión dentro de la perspectiva del pensamiento crítico y la izquierda anticolonialista.
Solano Ramírez sostuvo que las sociedades actuales enfrentan problemáticas estructurales severas derivadas de la crisis del capitalismo neoliberal, tales como las profundas desigualdades socioeconómicas, la crisis climática y las agresiones imperialistas ejercidas desde los centros del poder global.
Inspirado en el pensamiento de Antonio Gramsci, el académico explicó que la lucha política actual es esencialmente una batalla por la hegemonía cultural e ideológica, donde la clase dominante busca imponer sus intereses particulares como si fuesen de interés general.
Asimismo, destacó la necesidad de examinar la coyuntura de Guerrero hacia 2027 a través de referentes teóricos como Pablo González Casanova, Yanis Varoufakis, Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Enrique Dussel y Juan Carlos Monedero, este último clave para comprender la guerra cognitiva y digital emprendida por la derecha en el mundo.
Solano Ramírez enfatizó que el curso responde a una intención política clara desde los márgenes de la resistencia oligárquica, señalando además que Guerrero padece un déficit histórico en la formación de cuadros políticos y profesionales de izquierda, motivo por el cual la universidad pública debe fortalecer la preparación crítica de la clase política local.
Posteriormente, al iniciar su disertación en una fecha de alto simbolismo como el 2 de octubre, Arturo Martínez Núñez, Secretario de Ciencia, Arte y Cultura del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, recordó la matanza de Tlatelolco como una lección sobre el autoritarismo estatal, al tiempo que tildó de irresponsables a quienes califican al actual gobierno como una dictadura.
En su recorrido histórico, subrayó la expansión de Morena, que pasó de ser un movimiento cívico a consolidar la presidencia, mayorías parlamentarias y la mayor parte de las gubernaturas del país.
Al abordar la dimensión del poder público, Martínez Núñez evocó la advertencia del ideólogo panista Carlos Castillo Peraza sobre el dilema de ganar el gobierno sin perder el partido. Advirtió que diversas fuerzas progresistas en América Latina sufrieron retrocesos al disolver la organización partidista en la burocracia estatal.
Sostuvo que la organización debe equilibrar la lucha social del movimiento, la eficacia electoral del partido y la gestión administrativa del gobierno para evitar que la estructura estatal termine absorbiendo al proyecto de transformación.
En esta misma línea, Martínez Núñez aseveró con contundencia que el principal desafío y el riesgo más grande de Morena no proviene de la oposición externa, sino de sus propias dinámicas internas, de la conflictividad derivada de su crecimiento acelerado y de la asimilación de nuevos actores con intereses diversos.
En cuanto a los procesos internos y el uso de encuestas, defendió la validez metodológica de los estudios demoscópicos del partido. Aclaró que los ejercicios previos son simples sondeos telefónicos de reconocimiento para acotar listas de aspirantes, comentando con ironía cómo diversos personajes eligen registrarnos con apodos o nombres muy posicionados en la memoria colectiva para elevar su nivel de conocimiento.
Ejemplificó este fenómeno recordando que la gobernadora Evelyn Salgado figuró en boletas como «La Torita», además de mencionar las referencias a Félix Salgado Macedonio como «El Toro», y abordar aspiraciones locales como las de Alberto López Rosas.
Sobre este punto, Martínez Núñez detalló ampliamente el caso de Zeferino Gómez Valdovinos, ex diputado local que solicitó ser encuestado únicamente con el nombre de «Zeferino». Explicó que al medirse solo por el nombre de pila, Gómez Valdovinos obtuvo un nivel de reconocimiento desproporcionadamente alto en el sondeo, debido a que una amplia porción de los ciudadanos encuestados asoció de inmediato el nombre con el exgobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo, una figura fuertemente arraigada en el inconsciente colectivo de la población (top of mind).
Sobre la apertura del partido hacia perfiles polémicos procedentes de otras fuerzas políticas, como exsenadores y liderazgos de pasado conservador que ahora se asumen de izquierda, Martínez Núñez abordó la inquietud de la militancia respecto a qué hacer con ellos.
Frente a las voces que sugieren una purga o expulsión inmediata, el dirigente aclaró que Morena no tomará esa vía por el momento. Explicó que aunque algunos de estos personajes parecieran buscar o esperar deliberadamente ser expulsados para victimizarse o provocar rupturas, el partido no caerá en provocaciones ni procederá a expulsarlos en esta coyuntura, entendiendo la complejidad de administrar la pluralidad interna sin desgajar al movimiento.
Sobre las campañas de sobreexposición mediática en camiones y revistas, enfatizó que los nuevos lineamientos internos prohíben estrictamente estos vacíos legales de precampaña.
De cara a los comicios de 2027, el secretario nacional remarcó que la auténtica fortaleza de Morena radica en la conformación de 71 mil 541 comités de sección en todo el país, superando cualquier estrategia mediática o digital.
Advirtió que el mayor riesgo de desgaste proviene de las deficiencias cotidianas en los servicios públicos municipales, tales como el agua potable, el bacheo y la seguridad. Asimismo, llamó a renovar el lenguaje político para conectar con las nuevas generaciones de jóvenes que crecieron con los programas sociales ya constitucionalizados.
Durante el diálogo con los asistentes, donde los participantes recalcaron que la contienda decisiva de Morena se libra en su fuero interno y manifestaron preocupación por conductas de ciertos liderazgos locales y la necesidad de mantener límites claros entre partido y gobierno, Martínez Núñez fijó una postura firme ante las críticas sobre presuntas irregularidades presupuestales en el Congreso del Estado de Guerrero y conductas inadecuadas de algunos militantes.
Aclaró que la dirigencia nacional no encubrirá a nadie y que la Comisión de Honestidad y Justicia actúa de oficio ante faltas graves, exigiendo que los actos de corrupción sean investigados y castigados por las autoridades competentes sin pactos de impunidad.
Coincidió con la preocupación académica sobre la formación de cuadros y reconoció la necesidad de convocar a un Congreso Nacional Extraordinario para actualizar estatutos y principios, reforzar la preparación en la Escuela Municipalista y los campamentos juveniles, y revisar con autocrítica las alianzas partidistas en municipios de arraigada tradición de izquierda como Acapulco y la Costa Grande, garantizando espacios para liderazgos propios con ética y compromiso social.
