La bahía de Acapulco se vistió de gala, nostalgia y profunda emoción. Esta mañana de miércoles, el emblemático Buque Escuela Velero «Cuauhtémoc» de la Armada de México desplegó finalmente sus velas y zarpó con rumbo al horizonte, dando inicio oficial al Crucero de Instrucción “Pacífico Norte 2026”.
Este zarpe representa el resurgir y el regreso triunfal a las operaciones del llamado «Caballero de los Mares», tras el accidente que sufrió en mayo del año pasado en Nueva York.
Antes de que el imponente navío se alejara de la costa, el muelle de Acapulco se convirtió en un escenario de intensos sentimientos encontrados.
Los momentos más emotivos de la jornada se vivieron durante la despedida en tierra, donde el protocolo militar cedió el paso a la calidez humana.
Madres, padres, parejas e hijos se fundieron en abrazos interminables con los jóvenes marinos, aferrándose fuertemente a sus uniformes de gala antes de verlos subir por la pasarela.
Rostros conmovidos y miradas cargadas de bendiciones y deseos de buena mar marcaron los últimos minutos en el muelle, donde entre besos de despedida y promesas de reencuentro, las familias despidieron a sus seres queridos con la emoción a flor de piel.
Las sonrisas nerviosas pero orgullosas de los guardiamarinas posando junto a sus allegados para la última fotografía del recuerdo quedarán grabadas en la memoria de un puerto que hoy los vio partir con el corazón latiendo a toda marcha.
La trascendental ceremonia de despedida, celebrada en la víspera de la partida, contó con un fuerte respaldo institucional y civil.
La gobernadora del estado de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, acompañó activamente el acto oficial junto a los altos mandos de la Secretaría de Marina, reconociendo el valor y la disciplina de la tripulación compuesta por 147 guardiamarinas y personal naval altamente capacitado que hoy lleva en alto el nombre de Guerrero y de todo México.
Los jóvenes oficiales inician así una travesía formativa de 92 días en alta mar que contempla visitas a puertos estratégicos en Hawái, Alaska, Canadá y el resto de los Estados Unidos.
El viaje de este año tiene un significado sumamente especial para la Secretaría de Marina. En mayo de 2025, el «Cuauhtémoc» sufrió una fuerte colisión contra la estructura inferior del Puente de Brooklyn en Nueva York durante una maniobra de zarpe asistida por remolcadores en el río Este. Aquel trágico incidente provocó la caída de sus tres mástiles y el colapso de la jarcia, cobrándose la vida de dos tripulantes y dejando a más de una veintena de lesionados, lo que obligó a cancelar de forma inmediata el crucero de instrucción de ese año para trasladar la embarcación de vuelta a territorio nacional.
Para hacer posible este nuevo viaje, el velero construido en 1982 se sometió a una restauración física y estructural profunda en el Astillero de Marina Número Uno en Salina Cruz, Oaxaca, donde se reemplazaron los mástiles dañados y se renovaron por completo sus sistemas de navegación y seguridad.
Previo a este zarpe en Acapulco, la institución llevó a cabo estrictas evaluaciones operativas y pruebas de aceptación en alta mar durante cuatro días consecutivos, con la finalidad de validar que todos los protocolos y capacidades de maniobra cumplan con los más altos estándares internacionales de navegación segura.
Hoy, con velas renovadas y el alma fortalecida, el «Cuauhtémoc» vuelve a ser el gran embajador de México en los mares del mundo.
