Organizaciones civiles y de derechos humanos emitieron una alerta internacional tras la detención y posterior desaparición del activista Jesús Plácido Galindo, promotor del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ).
El defensor de los derechos humanos fue privado de su libertad el pasado 17 de julio de 2026 durante un operativo interinstitucional en la región de la Costa Chica, sin que hasta el momento se conozca su paradero oficial ni exista registro formal de su captura.
Los hechos: Detenido en un retén militar
De acuerdo con un reporte emitido por la Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia en Múnich, Alemania, y sustentado en datos de la Misión Civil de Observación Sexta, Plácido Galindo se dirigía a una reunión de carácter oficial con Francisco Rodríguez Cisneros, Subsecretario de Desarrollo Político y Social del Estado de Guerrero.
La detención ocurrió en un retén militar ubicado en el crucero de Monte Alto, municipio de San Marcos. En el punto se encontraban alrededor de 40 elementos pertenecientes a corporaciones de los tres niveles de gobierno, incluyendo efectivos del Ejército Mexicano, policías ministeriales y estatales.
Según los reportes de los observadores, el activista fue esposado y el vehículo en el que se trasladaba fue requisado. Acto seguido, fue subido a una unidad con las siglas de la Fiscalía General de la República (FGR), la cual se retiró con rumbo desconocido sin proporcionar información sobre el centro de reclusión al que sería trasladado.
Alerta por posible desaparición forzada
La preocupación de los organismos defensores radica en que, a horas del suceso, ninguna autoridad judicial o gubernamental ha asumido la custodia del activista. A esto se suma que el botón de asistencia de su mecanismo de protección dejó de emitir señal inmediatamente después de ser abordado por los uniformados.
Al ser México un Estado firmante de tratados internacionales en la materia —como la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas—, la Oficina Ecuménica y la Coordinación Alemana por los Derechos Humanos en México exigieron al gobierno mexicano:
- La presentación con vida inmediata e informe sobre el paradero de Jesús Plácido Galindo.
- Garantías plenas a su integridad física y psicológica.
- La intervención urgente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
Contexto de violencia y criminalización
Esta detención no se da de manera aislada. Representantes comunitarios recordaron que la Montaña Baja de Guerrero atraviesa una severa crisis humanitaria. Apenas en mayo de este año, incursiones violentas del grupo del crimen organizado «Los Ardillos» provocaron el desplazamiento forzado de aproximadamente 2,200 personas pertenecientes a las comunidades del CIPOG-EZ.
Plácido Galindo había denunciado públicamente a nivel nacional e internacional la presunta complicidad y omisión de los tres niveles de gobierno frente a la expansión de estos grupos narcoparamilitares.A raíz de estas denuncias, organizaciones civiles acusan un claro patrón de hostigamiento institucional en su contra, que incluye el retiro de sus medidas cautelares de protección en febrero de 2026 y el congelamiento de sus cuentas bancarias por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
