Alejandro Encinas, expresidente de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia (COVAJ), calificó como un «nuevo tropiezo» y un «giro regresivo» la reciente Recomendación 208VG/2026 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre el caso Ayotzinapa. De acuerdo con el exfuncionario, el organismo autónomo incurrió en una grave revictimización al descalificar las investigaciones previas y exonerar a las Fuerzas Armadas.
Encinas denunció que la CNDH publicó dicho documento a través de la plataforma X (antes Twitter) «en sigilo» y sin establecer comunicación previa con las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos, ni con sus representantes legales.
El expresidente de la COVAJ señaló una abierta contradicción en el actuar de la Defensoría del Pueblo. Recordó que en 2023 la propia CNDH había reconocido los avances de la Comisión de la Verdad, acusando en ese momento la participación del Ejército y exigiendo la apertura de archivos y la investigación de la cadena de mando. Sin embargo, con esta nueva resolución, el organismo dio un viraje radical para retomar la versión de que la desaparición fue obra exclusiva de policías municipales y del grupo criminal Guerreros Unidos.
Acusaciones sin pruebas contra el GIEI y la COVAJ
A decir de Encinas, el documento de la CNDH carece de rigor. «Con deficiencias técnicas y metodológicas, sesgos narrativos, epítetos [y] juicios subjetivos», la recomendación tacha el trabajo de la COVAJ y del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de ser una «Narrativa de la Anti-Verdad Histórica». La CNDH argumenta que estas investigaciones se basaron en testimonios inconsistentes de testigos protegidos y que «frivolizaron los hechos» emulando una «novela policiaca».
Ante esto, Encinas defendió la labor realizada entre enero de 2019 y octubre de 2023, sosteniendo que jamás se construyó una falsa verdad ni se generaron expectativas erróneas en las familias. Subrayó que los ataques de la CNDH hacia los señalamientos contra las Fuerzas Armadas —a los que el organismo llamó «malintencionada interpretación»— se lanzaron «sin prueba alguna, solo calificativos».
Un hecho sin precedentes internacionales
El exfuncionario advirtió sobre la gravedad institucional que representa este dictamen, asegurando que no existen precedentes cercanos en democracias constitucionales donde un ombudsman nacional decida «colocarse del lado de los presuntos victimarios» en un caso emblemático de desaparición forzada.
«Lo más parecido suele encontrarse en contextos donde las instituciones de derechos humanos han perdido independencia frente al poder político», sentenció Encinas.
El expresidente de la COVAJ advirtió que la emisión de esta recomendación representa una evidente desviación del mandato de protección a las víctimas que tiene la CNDH, anticipando que la discusión y las críticas apenas comienzan.
