La diputada local y secretaria general del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI en Guerrero, Ma. del Pilar Vadillo Ruiz, informó que su partido ya cuenta con un registro certificado de la proliferación de pinta de bardas y propaganda adelantada de aspirantes de Morena en toda la entidad. Anunció que las pruebas ya fueron entregadas al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del tricolor para proceder legalmente ante las instancias correspondientes.
Durante una conferencia de prensa, Vadillo Ruiz arremetió contra lo que calificó como un «desorden» y una «ansiedad» electoral por parte de los cuadros de Morena de cara al proceso de 2027. Sostuvo que el activismo anticipado responde al temor de perder fuerza política ante el evidente desgaste del partido en el poder.
«Están cometiendo un delito electoral. ¿Por qué tanta anticipación? Quiere decir que están muy ansiosos. Esa fuerza que sentían abrumadora se ha venido menguando; por eso es el ‘córrele a ser candidato antes de que termine de caerse el partido'», sentenció la lideresa priísta.
Acompañada por nuevos cuadros de la organización en Acapulco, como Azucena Escalera, Sheila Soto, Erika Trujillo y el joven Juan José Balboa, Vadillo Ruiz aseguró que el PRI se encuentra «mejor de como estaba», destacando la reelección del senador Manuel Añorve Baños como muestra de que el partido sabe remontar en escenarios adversos y será altamente competitivo.
Al ser cuestionada sobre la aparente pasividad de las autoridades electorales ante estas infracciones, la secretaria general del PRI acusó una asfixia presupuestal dirigida desde el Poder Ejecutivo para doblegar la autonomía de los árbitros ciudadanos.
«El INE está al servicio del partido en el poder, pues los tienen del pescuezo con el recurso», afirmó de manera tajante, advirtiendo que el debilitamiento de la democracia en México amenaza con emular los regímenes de Cuba y Venezuela.
Exigió que la ley se aplique de manera imparcial y que no se catalogue como «travesura» lo que legalmente constituye un delito electoral.
En su calidad de presidenta de la Comisión de Seguridad Pública en el Congreso del Estado de Guerrero, Pilar Vadillo calificó como «fallida» la estrategia de seguridad pública implementada por los gobiernos morenistas, tanto a nivel federal como estatal y municipal.
Aunque reconoció la capacitación del secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, criticó que las directrices generales no se adecuen a las particularidades de violencia que azotan a municipios de la entidad, como Chilapa y Acapulco.
Contrapuso la situación de Guerrero con estados como Querétaro, donde —según datos recabados en reuniones del Senado— se realizan hasta 20 cateos diarios para contener a la delincuencia organizada. Asimismo, reprochó la falta de transparencia gubernamental en la entidad.
La diputada expuso que, a pesar de un compromiso de la gobernadora para hacerle llegar los indicadores de seguridad, estos no le han sido entregados, por lo que la población debe guiarse por la percepción diaria de violencia. Además, señaló que los alcaldes de Morena ya no pueden culpar a los gobiernos del pasado, debido a que ellos mismos ya representan el pasado y el presente administrativo, afirmando que la línea discursiva se ha convertido en su propio karma.
Vadillo Ruiz abordó la coyuntura política nacional y el impacto que los escándalos de presuntos vínculos con el dinero ilícito han tenido en las figuras presidenciales y de Morena, citando casos como el del dirigente Mario Delgado y los cuestionamientos recientes hacia Andrés López Beltrán , hijo del expresidente López Obrador.
Aseguró que diversas encuestas ya reflejan una caída de entre el 16% y el 20% en la credibilidad de la presidenta de la República, a quien describió con un lenguaje corporal desencajado y complicado por tener que justificar lo injustificable ante la opinión pública y las agencias internacionales de investigación.
