Ni la devastación material ni la pérdida de vidas humanas provocadas por el reciente paso de los huracanes Otis y John han bastado para modificar de fondo los hábitos de disposición de desechos en Acapulco.
Durante la instalación y declaración de sesión permanente del Consejo Municipal de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil para la temporada 2026, las autoridades locales revelaron que se han retirado 38 mil 444 toneladas de escombro y basura de las arterias pluviales del puerto , denunciando de manera enérgica que amplios sectores de la población vuelven a rellenar y saturar los canales inmediatamente después de que las cuadrillas terminan de desazolvarlos.
Desde la Sala de Cabildo Juan R. Escudero, la alcaldesa Abelina López Rodríguez fue tajante al apelar a la responsabilidad civil en el marco de una temporada que se anticipa especialmente severa debido al cambio climático y al fenómeno de «El Niño».
La primera edil enfatizó que la naturaleza ha enviado mensajes contundentes que no pueden ser ignorados por la sociedad: “Necesitamos hacer conciencia. Si dos huracanes, el John y Otis, no hemos aprendido nada de la naturaleza, pues las consecuencias luego son caras. Por eso me parece que en esta parte preventiva que estamos pensando, como bien se ha dicho, Acapulco tiene alrededor de 81 cauces y 57 presas gavión, 31 desarenadores, mismos que se están limpiando y llevamos arriba del 80 por ciento , pero también requerimos a ustedes ciudadanos, como bien lo dicen quienes están limpiando los canales y en cuanto regresan ya están llenos de basura. Así no se puede. Porque hacemos lo humanamente posible por irles a limpiar”, fustigó de manera directa.
El factor crítico: basura contra el esfuerzo humano
La problemática de la basura domiciliar frena de manera alarmante el impacto de las acciones preventivas del gobierno local. Durante la sesión se expuso el caso crítico del Canal del Muerto, ubicado en la colonia Libertadores, un punto de aproximadamente 13 kilómetros de longitud sumamente complicado. Ahí, las cuadrillas operativas y la maquinaria se ven obligadas a amontonar los desechos durante dos días para poder meter un camión pesado, debido a que el reducido tamaño de las vialidades y el flujo constante de colectivos impide el libre tránsito. En ese breve lapso de espera técnica, los mismos vecinos al otro día ya volvieron a dejar la basura en el canal, complicando las labores en esa zona.
Una situación similar de extremo esfuerzo humano ocurre en el canal de El Coloso (Río Atoyac), un sector que corre entre andadores y edificios donde es físicamente imposible ingresar maquinaria pesada. Ahí, una brigada manual extrae lodo, escombro y cacharros exclusivamente en costales para posteriormente cargarlos y subirlos a las unidades.
Asimismo, se reportaron trabajos intensivos en el canal de Alejo Peralta —punto crítico que en su momento contó con la inspección de la presidenta municipal y la doctora Claudia Sheinbaum— , el canal de El Perro , el de Farallón (en donde se labora de forma permanente para retirar la tierra que se acumula), y la desembocadura de la cuenca del Camarón, donde se trabaja a marchas forzadas y se tiene un 80 por ciento de avance en la extracción de piedras, escombros y cacharros. También se intervino el canal de Aguas Blancas, que baja desde Mozimba y la colonia la Antorcha y desemboca en el edificio inteligente, el cual está casi al 100 por ciento construido con obra de concreto.

Pese al reto de la incultura civil, la Coordinación General de Servicios Públicos Municipales, a cargo de Gustavo Radilla Callado, reportó a través del área operativa que el programa de canales de este año registra un avance del 89 por ciento tras 51 días de jornadas, restando solo nueve canales por intervenir. Al día de hoy, se han realizado 2 mil 700 viajes de camiones, logrando limpiar 45.7 kilómetros lineales en 17 de las 21 cuencas oficiales del municipio (un 81% de las cuencas intervenidas), recaudando 38 mil 444 toneladas de escombro y basura. Las cuatro cuencas restantes se encuentran en proceso de atención en este momento: Generación 2000, Jardín, Puesta del Sol y Las Brisas.
Cabe destacar una precisión técnica de relevancia que no fue desglosada en la exposición abierta del Consejo: si bien el gobierno local ejecuta con recursos propios y una fuerza de alrededor de 250 compañeros estas colosales tareas de limpieza manual y desazolve preventivo en los 81 canales y arroyos, las obras pluviales estructurales de gran envergadura en los ríos y cauces del puerto —como muros de contención marginales y presas de gran escala— corren estrictamente a cargo del presupuesto y la infraestructura técnica del Gobierno Federal.
Radiografía del peligro: de 18 a 21 ciclones en puerta
El panorama meteorológico descrito por Juan Ramón Ramírez Miranda, encargado del Centro Municipal de Monitoreo de Protección Civil , anticipa un ciclo complejo y por encima del promedio anual. El Pacífico Mexicano sufre los efectos del fenómeno climático de «El Niño», el cual ha generado anomalías térmicas notables con una mancha de calentamiento marítimo que se extiende desde Centroamérica mar adentro, registrándose ya temperaturas de entre 26 y 28 grados centígrados en el litoral a través de las boyas instaladas en el mar, lo que servirá de combustible para el desarrollo acelerado de los sistemas.
El pronóstico oficial del Servicio Meteorológico Nacional, que cuenta con una efectividad histórica de entre el 90 y 95 por ciento, estima para esta temporada la formación de entre 18 y 21 ciclones tropicales en la cuenca del Pacífico. El desglose detalla que de 9 a 10 alcanzarán la categoría de tormenta tropical; entre 5 y 6 se desarrollarán como huracanes moderados de categoría 1 y 2; y de 4 a 5 se consolidarán como huracanes intensos de categorías mayores de 3, 4 y 5 en la escala Saffir-Simpson. Los primeros nombres asignados para los sistemas en formación son Amanda, Boris, Cristina, Douglas, Elida, Fausto, Genevieve, Hernán e Iselle, entre otros.
A nivel nacional se pronostican cinco impactos directos en tierra, de los cuales el estado de Guerrero concentra históricamente un 4 por ciento de probabilidad estadística de ser el epicentro del choque, lo que se traduce en la amenaza de un impacto directo este año. Adicionalmente, el monitoreo advierte sobre el peligro de las tormentas locales destructivas; núcleos convectivos difíciles de predecir que descargan de forma súbita tormentas eléctricas, vientos fuertes y precipitación puntual severa en puntos muy específicos de la mancha urbana.
Aunado a esto, las autoridades alertaron que «El Niño» prolongará una importante sequía estacional que comenzó en abril y se extenderá hasta finales de julio, retrasando las lluvias regulares y afectando directamente la actividad de los campesinos en el sector rural.
División territorial y estrategia de evacuación
Para operativizar el Plan de Contingencia, presentado por el arquitecto Tagle, el territorio se encuentra plenamente estructurado. Las cuencas hidrológicas constan de 79 tramos de cauces abiertos con una longitud de 117.97 kilómetros, reforzados por 57 presas de gavión y 31 desarenadores.
Políticamente, el puerto se dividió en 26 zonas urbanas de alto riesgo por inundación (las cuales la alcaldesa actualizó posteriormente a 27 zonas en diálogo con las fuerzas federales), mediante las cuales se atienden de manera focalizada a 456 colonias, 67 comisarías y 52 delegaciones bajo la asignación directa de funcionarios municipales que fungen como responsables de zona.
En la zona rural, la estrategia contempla un esquema de vigilancia coordinado por la Policía Rural y el área de Gobernación, proyectando el establecimiento de puestos de comando estratégicos en seis comunidades clave: Loma de San Juan, Dos Arroyos, La Providencia, La Parota, Campanario y Oaxaquilla. El objetivo fundamental es que, si el puerto de Acapulco queda incomunicado por vía terrestre tras el embate de un huracán, estas localidades sirvan como bases operativas o «puentes» para recibir apoyo humanitario por vía aérea con el soporte logístico de las Fuerzas Armadas y la Marina, logrando una distribución ágil hacia el resto de los poblados rurales.
En materia de infraestructura de resguardo, expuesta por Armando Barrios, tras un recorrido de inspección interinstitucional efectuado a inicios de año por 34 inmuebles con apoyo de las fuerzas militares, Guardia Nacional y Armada de México, se determinó que 31 edificaciones están completamente validadas y aptas para operar como refugios temporales oficiales.
Para alimentar a la población evacuada, el DIF tiene lista la habilitación de 10 comedores comunitarios distribuidos en puntos neurálgicos como Hogar Moderno, Villa Aurorita, La Máquina, La Libertad, Alejo Peralta, El Coloso, Jardín Palmas y la colonia Unidos por Guerrero, los cuales se activarán de forma automática en cuanto el Sistema de Alertamiento Temprano federal dicte la Alerta Naranja.
Centros de operaciones y fuerza de reacción
El protocolo de actuación de Protección Civil, detallado por el coordinador general Raúl Noyola Rocha, se divide en cuatro fases sucesivas: planeación, alertamiento, implementación y evaluación de daños. El municipio cuenta con una fuerza de reacción operativa compuesta por 154 elementos de la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, 25 vehículos oficiales operacionales, 200 brigadistas voluntarios capacitados, cuatro lanchas de rescate y un binomio canino. Cada responsable de zona tiene la obligación de contar con un kit de emergencia básico integrado por impermeables, lámparas, cuerdas, megáfonos y vehículos para los perifoneos en ruta.
Por su parte, organismos municipales como Capama han implementado protocolos para el aseguramiento y buen mantenimiento de las bombas de agua de abastecimiento, buscando evitar los colapsos mecánicos sufridos en años anteriores.
En el rubro turístico, se mantiene comunicación estrecha con las zonas Tradicional, Dorada y Diamante a través de grupos de WhatsApp para emitir boletines puntuales; los hoteles ya cuentan con planes de contingencia específicos para determinar la evacuación de huéspedes o la habilitación de refugios internos diseñados para garantizar el resguardo autónomo de sus visitantes durante las primeras 72 horas del impacto de un fenómeno.

En caso de que un meteoro de gran magnitud incomunique tecnológicamente al puerto, el Consejo tiene preestablecidos cinco Centros de Operaciones Alternos de manera escalonada: la Sala de Cabildo (Sede Principal), la Sala de Juntas de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, la Sala de Capacitación de la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, la Sala de Juntas del C5 (oficinas de la Policía Federal, previa autorización), y las instalaciones de la Novena Región Militar o de la Décima Segunda Región Naval (anteriormente Octava Región Naval).
Asimismo, la maquinaria pesada y el personal operativo se concentrarán de forma estratégica en puntos clave para dar cobertura inmediata a los sectores colindantes: las estaciones de bomberos de Pie de la Cuesta, Farallón y Renacimiento, el restaurante Siroco en la Avenida Escénica y el puente de la glorieta de Puerto Marqués.
Respaldo y coordinación de las Fuerzas Armadas
El Consejo Municipal de Gestión Integral de Riesgos cerró filas enfatizando el esquema transversal de apoyo interinstitucional permanente de las corporaciones federales. Como muestra de este trabajo conjunto, se informó que esa misma mañana se ejecutó con éxito un simulacro de evacuación masiva con pobladores de la comunidad de El Pedregoso, teniendo como base la Escuela Primaria Guadalupe Victoria y contando con la participación activa de niños, padres de familia y las fuerzas de seguridad.
A la sesión de instalación formal asistieron y refrendaron su total adhesión operativa los representantes de las tres órdenes de gobierno, así como las máximas autoridades militares, navales y federales de la región.
En las mesas de trabajo participaron de manera presencial mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) , la Secretaría de Marina (Semar) , la Capitanía de Puerto y el Mando Especial de la Guardia Nacional en Acapulco. Este último cuerpo de seguridad civil federal estuvo encabezado por su nuevo comandante (quien asumió funciones a partir del pasado 16 de mayo), el cual saludó el nivel de optimización y la cobertura territorial del plan municipal e invitó formalmente a los coordinadores de las zonas pluviales a una reunión técnica el próximo jueves a las 11:00 horas en sus instalaciones para coordinar y unificar de inmediato «a nivel de cancha» los despliegues de seguridad con las fases de auxilio del Plan DN-III-E, el Plan Marina y el Plan Guardia Nacional.
