Cientos de tortugas prietas muertas aparecen en playas de Costa Grande

Baja temperatura en aguas del pacífico afectaron metabolismo de quelonios, aducen

 

OSSIEL PACHECO

Desde el pasado 28 de enero a la fecha, cientos de tortugas prietas ha aparecido muertas en las playas de Petatlán, Tecpan, San Jerónimo y Coyuca de Benítez, aunque también han aparecido en menor proporción en playas de la Costa Chica, informó el hidrobiólogo Manuel Salvador Gómez Galeana, quien tiene un campamento de protección a la tortuga marina en Playa Azul.

Gómez aduce que tal mortandad obedece a efectos del cambio climático que ha traído consigo corrientes de agua fría en el océano Pacífico, incluso se ha reflejado en el cambio de coloración del mar que ha afectado el metabolismo digestivo de estos quelonios al ser más lenta la ingesta de sus alimentos provocándoles una muerte por asfixia.

Descartó que la muerte de las tortugas sea provocada por el arrojamiento de diesel de un barco que se hundió frente a las costas guerrerenses como dio a conocer la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en un boletín que emitió, o por resultar atrapadas en redes de arrastre de barcos camaroneros, otra de las hipótesis que se ha manejado-, pues solamente han encontrado cadáveres de una sola especie de tortuga en las playas y han detectado que no tienen golpes.

Dijo que de ser cierto las hipótesis del diesel o las redes de arrastre serían afectadas todas las especies de tortuga, incluso otras más, pero solamente han encontrado cuerpos de tortuga prieta, de nombre científico chelonia agassizii, una especie en peligro de extinción que desova en las playas de Michoacán, y se acerca a las costas guerrerenses, como parte de su área de alimentación, pero no anida aquí.

“Están saliendo muertas del mar, según nos han reportado de otros campamentos tortugueros desde playa de Papanoa, en Petatlán, en Tecpan, y aquí en Coyuca han aparecidos en la franja de playa que va desde Mitla hasta Playa Azul, aunque también han aparecido cadáveres en la Barra y en Los Mogotes”, dice el ambientalista, quien da cuenta en un recorrido de 7 kilómetros de playa ha contabilizado unas 150 tortugas prietas muertas arrojadas por el oleaje.

Afirmó que por testimonio de pescadores de alta mar tiene conocimiento que a 20 millas de distancia de la costa han visto cientos de tortugas muertas arrastradas por las corrientes de agua fría que trae el océano; por ello, previó seguirán saliendo cuerpos de los quelonios afectados por el cambio climático.

Gómez, cuyo campamento tortuguero en Playa Azul, forma parte de la mesa guerrerense de protección e investigación de la tortuga marina del estado de Guerrero, asociación civil, que aglutina a 18 campamentos activos y con documentación en regla establecidos desde La Unión hasta Marquelia, dio a conocer que han detectado tortugas muertas en las playas de Costa Grande y Costa Chica, tan solo las encontradas entre Petatlán y Tecpan suman unos 320 quelonios muertos.

A eso, precisó hay que agregar los 150 cadáveres que contabilizó en un recorrido de 7 kilómetros en la franja de playa que va de Mitla a Playa Azul en el municipio de Coyuca de Benítez, pero siguen saliendo.

“Son de diferentes tamaños, y su peso oscila entre 50 y 60 kilógramos, siendo machos en su mayoría los más afectados por la mortandad en una proporción de 70-30 respecto a las hembras, al ser puros machos los más afectados puede generarse un desequilibrio en el proceso reproductivo de esa especie, y esto puede acelerar su desaparición al ponerse el riesgo su supervivencia”, advirtió.

Explicó que estudiando el hábitat de las tortugas prietas estas se vieron afectadas por las bajas temperaturas de las aguas de las corrientes oceánicas, como resultado del cambio climático que afecta al planeta, reduciendo su metabolismo en la ingesta de alimentos. “El agua fría provocó que su proceso digestivo fuera más lento, se empezaron a atragantar y murieron por asfixia”, sostuvo.

De esto, recordó hay antecedentes ocurrió algo similar en Oaxaca con esta misma especie de tortuga hace siete años, pero no se dio a conocer a profundidad las causas que provocaron la mortandad de quelonios, y ahora, “significa que el problema se agudizó, está ocurriendo un desastre ambiental, con mayor incidencia en los municipios de la costa grande”.

Dio cuenta que personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) hizo presencia en las playas de Petatlán y Tecpan, al comenzar a salir las primeras tortugas muertas y obtuvieron muestras de tejido y sangre de los quelonios, pero al momento no han dicho oficialmente que ha ocurrido. Incluso en los campamentos tortugueros tienen conocimiento de la formación de un grupo interdisciplinario integrado por la Semarnat, Semaren, Protección Civil y las secretarias de Salud federal y estatal para determinar las causas de la mortandad de las tortugas.

Sin embargo, se quejó de que la mesa guerrerense de protección a la tortuga marina no fueron invitados a formar parte de ese grupo interdisciplinario, pese a que los campamentos tortugueros están trabajando en la recuperación de la población de la tortuga marina en Guerrero. “Debieron invitarnos porque hay ecólogos que pueden ayudar en las investigaciones”, instó.

El hidrobiólogo responsabilizó a la acción del hombre las causas del cambio climático y por ende de la mortandad de los quelonios; asumió que la situación para esa especie de tortuga es alarmante, pues los efectos del cambio climático son cada día son más fuertes y esto puede llevarla a su extinción, “en diez años que llevamos trabajando en la protección de la tortuga nunca había visto ni diez tortugas muertas, la situación es realmente preocupante, sobre todo si se siguen modificando el clima del planeta”.

Criticó la ausencia del gobierno en este caso al señalar que la Profepa no contabilizó el número de tortugas muertas que aparecieron en las playas, ni ayuda en la limpieza de las playas para enterrar las tortugas que fueron devoradas por las aves de rapiña, y en las zonas de restaurantes fueron los propietarios de los negocios los que se hicieron cargo de sepultar los quelonios.