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Pronostican sismos de 8 grados en Brecha de Guerrero

Pronostican sismos de 8 grados en Brecha de Guerrero
  • Publishedmayo 8, 2014

▪Podrían ocurrir si se libera energía en un movimiento, prevé experto de la UNAM

En la imagen se delimitan las zonas de ruptura producto de los recientes sismos ocurridos en Guerrero y se muestra dónde han ocurrido las réplicas. FOTO: Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM.
En la imagen se delimitan las zonas de ruptura producto de los recientes sismos ocurridos en Guerrero y se muestra dónde han ocurrido las réplicas. FOTO: Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Si se libera energía en un solo movimiento, se espera que en la brecha de Guerrero, -zona sísmica de 230 kilómetros ubicada en el Océano Pacífico frente a la Costa Grande abarca desde Acapulco hasta Papanoa, municipio de Petatlán, localizada dentro de la zona de subducción entre la placa de cocos y la placa Norteamericana- ocurran hasta dos terremotos de magnitud de 8 grados escala de Richter, y en su caso, hasta cuatro de 7.8, según dio a conocer el doctor Víctor Manuel Cruz Atienza, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y autor del reciente libro Los Sismos. Una Amenaza Cotidiana, editado por La Caja de Cerillos Ediciones.

Aún cuando especialistas en sismos admiten que es difícil predecir con exactitud un evento de esta magnitud, el sismo de 7.2 grados Richter ocurrido el pasado viernes 18 de abril y que se sintió en al menos 14 estados del país, seguido de una intensa actividad sísmica en la brecha de Guerrero, y de los sismos de 6.4 grados ocurrido el jueves 8 de mayo, y de 6.1 grados el pasado 10 de mayo en esta misma zona, han generado inquietud a los científicos mexicanos expertos del ramo. Esto, sobre todo porque en los últimos 100 años no había ocurrido un sismo de magnitud superior a 7 grados, en la llamada Brecha de Guerrero, y año con año se acumula energía convirtiéndose en “una bomba de tiempo”.

Peligro latente en la brecha sísmica de Guerrero, tituló el periódico Excelsior su reportaje sobre el tema publicado el pasado 14 de mayo en su edición impresa y on line, y que cita como fuente a Cruz Atienda, quien considera que los diversos estudios determinados con rigor del método científico que indican la posibilidad de ocurrencia de un sismo de proporciones mayores, “no deben ocultarse sino informar a la población vulnerable. Es una realidad, no hay que ocultarlo. La gente cobrará conciencia y actuará entonces en consecuencia”, agregó.

El profesor del Instituto de Geofísica de la UNAM, consideró que la población del Valle de México, el Distrito Federal y su zona conurbada, deben saber que una ruptura de 8 grados de magnitud en la Brecha de Guerrero, sería más cercana a la ciudad que la ocurrida en 1985 con el sismo de 8.1 grados con epicentro en Michoacán a más de 300 kilómetros, por lo que la amplitud del movimiento del suelo podría ser de dos a tres veces más grande.

Explicó que el sismo del pasado 18 de abril de 7.2 grados, “empezó a romper desde Papanoa y se propagó hacia el oeste hasta Barra de Potosí, abarcando un área más pequeña que el sismo de Petatlán de 1979 que tuvo una magnitud de 7.6 que destruyó la Universidad Iberoamericana”, u confirmó que se esperan hasta dos sismos de 8 grados de magnitud, y hasta cuatro sismos de 7.8 en la Brecha de Guerrero.

En tanto, -detalló- que el sismo del 8 de mayo (M6.4) “ocurrió al este de Papanoa dentro de la brecha, mientras que el ocurrido el 10 de mayo fue en la misma zona de ruptura que el del 8 de mayo (M6.1)”, y a este fenómeno se le conoce como “doblete” en términos sismológicos.

“Sismos silenciosos” cada cuatro años

En la Brecha de Guerrero, según Cruz Atienza, hace unos 10 años se descubrió que, aproximadamente cada 4 años, ocurren “sismos silenciosos”, que son deformaciones de la corteza que no emiten ondas, pero que si son registrados por dispositivos de geoposicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés).

El sismo del 18 de abril pasado y los dos de mayo superiores a los 6 grados, “ocurren semanas después del inicio del sismo silencioso de este año”, por lo que cree “probablemente exista una relación causal” entre estos movimientos telúricos.

Dio a conocer que desde el pasado 18 de abril, expertos del departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM han instalado tres estaciones en la zona del sismo ocurrido en abril (M7.2), y seis más a lo largo de la brecha para poder localizar las réplicas y poder registrar “una eventual ruptura más importante que pudiera ocurrir en las próximas semanas o meses”.

El investigador dice que aunque es complicado estimar con exactitud la magnitud del movimiento telúrico que ocurrirá en dicha zona, “si se libera la energía en un solo movimiento, diversos estudios indican que en la brecha de Guerrero podrían ocurrir uno o dos terremotos de magnitud 8 o bien dos a cuatro eventos de magnitud 7.8”.

Sin embargo, afirma que nuevos estudios señalan que «posiblemente» los 100 años que han transcurridos sin actividad sísmica mayor en esa zona aun sean insuficientes, al menos, para que la ruptura de un gran terremoto inicie en la brecha de Guerrero.

DATOS:

  • El sismo de mayor magnitud registrado en siglos recientes en México ocurrió en 1787 en la costa de Oaxaca. Tuvo una magnitud de 8.6 y generó un tsunami que devastó todo hasta seis kilómetros tierra adentro cerca de Pochutla, hoy Puerto Ángel.
  • Los sismos en México ocurren por la fricción entre la Placa de Cocos que avanza —desde Panamá hasta Jalisco— hacia el noreste y se incrusta bajo la Placa de Norteamérica a razón de 5 centímetros por año. Cuando por efecto de dicha fricción se acumula energía, esta es liberada por medio de sismos.

-REDACCIÓN.

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