
Un campesino de San Martín Tixtlancingo camina en medio de enormes pinos deforestados en la Sierra de Coyuca de Benítez. | Foto: Jorge Nava
Por Jorge Nava
El trinar de las aves; el apacible, frío y puro aire de la zona serrana y boscosa de pinos de San Martín Tixtlancingo, municipio de Coyuca de Benítez, se ven perturbados por el lastimoso sonido de las motosierras empleadas para cortar árboles a los que les ha tomado años desarrollarse.
A la par, grúas que son empleadas por madereros, también irrumpen la paz en la que habitualmente las aves, mariposas, venados e insectos, reinan, cual amos y señores de su territorio.
Ahora son los hombres los que dominan su entorno, quienes apremian por derribar, cortar y transportar enormes troncos para su aprovechamiento ya sea en cortes de madera u otros fines.
De acuerdo con pobladores el ejido tiene 19 mil 380 hectáreas.
Lo habitan tres mil 602 personas, de acuerdo con el último censo del Inegi 2020.
Sus principales actividades económicas son la siembra de maíz, la ganadería, la siembra de café y la explotación de la madera. La cosecha de café entró en crisis debido a la caída del precio y la falta de apoyo, de acuerdo con los pobladores.
Denuncia
Héctor Hernández Celestino, representante de los pobladores, denunció que, desde hace cuatro años, al menos una superficie de 1057.60 hectáreas de bosque ha sido afectada por la tala inmoderada.
Al principio, de acuerdo con Héctor, se detectaron plagas en el bosque y un grupo de vecinos encabezados por el comisariado Baldemar Gonzaga, Andrés Herculano de la Cruz, Camilo Martínez, Noel Vidal López, solicitaron apoyos federales a la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
La gestión rindió frutos pues Conafor y el Ayuntamiento de Coyuca de Benítez, cedieron a entregarles apoyos económicos bipartitas para contrarrestar el daño.

La zona boscosa es atacada por las plagas Dendructonus Frontales y Dendroctonus mexicanus. | Foto: Jorge Nava
Afirma que el comisariado recibió cerca de un millón de pesos para combatir la plaga que acaba con los árboles, pero que, con el tiempo, se han ido percatando que no solo estaban combatiendo inadecuadamente las plagas, sino que también estuvieron vendiendo madera de manera ilegal.
La zona boscosa es atacada por las plagas Dendructonus Frontales y Dendroctonus mexicanus, los cuales tiñen de color rojo a los pinos hasta secarlos.
El caso ya fue denunciado en las oficinas centrales de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), donde se abrió el expediente PFPA/19.7/2C.28.2/0006-21.
Primero, el pasado 23 de diciembre de 2020, los quejosos enviaron su denuncia vía correo electrónico a la dependencia protectora del ambiente en México.
Recibieron respuesta de Porfirio Ugalde Reséndiz, director general de Denuncias Ambientales, el 21 de enero de este 2021.
En su contestación el funcionario refiere la relatoría de los quejosos, donde señalan que San Martín Tixtlancingo, “cuenta con una sierra con extensión territorial amplía y que desde hace más cuatro años un grupo de pobladores en régimen ejidatarios simples, dirigidos por comisariado Baldemar Gonzaga Mateo, quien se ha encargado de trabajar los recursos forestales de la comunidad, con la excusa de que ellos son ejidatarios y tienen el nombramiento y permiso de los presidentes y estatales…”.
Agregaron que “nuestra Sierra está en peligro debido a la deforestación por la tala indiscriminada”.
“Están acabando con nuestro recurso forestal y no están reforestando…La madera nuestra Sierra se está sacando en las noches por una empresa llamada Daca quien al parecer tiene sede el Kilómetro 42, tienen aserradero en dicha localidad. Es importante mencionar que ya Profepa, la dependencia de Guerrero, ha subido a realizar recorrido y no ha encontrado irregularidades…”
El funcionario les indica que “se remitió el correo electrónico de referencia a la Subprocuraduría de Recursos Naturales y a la Delegación de esta Procuraduría en el Estado de Guerrero a fin que de estimar lo conducente realicen de manera coordinada, y en el ámbito de sus atribuciones, las acciones de inspección y vigilancia y/o verificación que estimen procedentes, en atención a las manifestaciones vertidas por ustedes”, les indicó.
De acuerdo con copias proporcionadas a Costa Brava por los habitantes, se les informa que el 4 de febrero de este 2021, debido al expediente abierto con motivo de la denuncia promovida, se les admitió a trámite de denuncia por parte de la Delegación en Guerrero de la Profepa, “toda vez que la misma cumple con los requisitos establecidos en el artículo 190 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y en la que manifiesta su inconformidad en contra del C. Baldemar Gonzaga Mateo por los siguientes actos, hechos u omisiones: tala de árboles indiscriminada en el poblado de San Martín Tixtlancingo, municipio de Coyuca de Benítez, Guerrero”.
Se les informó que la dependencia le daría seguimiento y que a su vez se le notificaría a Gonzaga Mateo, en domicilio conocido en San Martín Tixtlancingo, en los términos dispuestos por el artículo 192 de la Ley de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, para que presente documentos y pruebas que a su derecho convenga en un plazo máximo de 15 días hábiles a partir de la formal notificación respectiva.
El documento está firmado por el licenciado Víctor Manuel García Guerrera, subdelegado Jurídico y Encargado de Despacho de la Delegación de la Profepa en el estado de Guerrero.
Un buen negocio
Jorge Reyes Tapia fue comisario municipal en el periodo 2011-2012, explicó que los pobladores de San Martín Tixtlancingo están inconformes porque el régimen de ejidatarios simples, dirigidos por el comisariado Baldemar Gonzaga Mateo no ha cumplido con transparentar los recursos otorgados por el gobierno encabezado por Alberto de los Santos Díaz, Conafor, y a su vez con lo obtenido con la venta de la madera.
Recordó que la anterior gestión del comisariado hizo varias obras como beneficio de la venta de la madera:
- Compraron dos camionetas para el comisariado
- Se compró y colocó un reloj en la torre de la iglesia
- A los familiares de los difuntos se les apoyaba económicamente
- Se apoyaba económicamente a los enfermos
- Se apoyaba a los equipos deportivos
- Se apoyaba a las instituciones educativas
- Se compró un terreno para el panteón municipal
“Todo eso salió de la madera, y esto señores no han dado saber nada de ese dinero. Y ellos reciben un apoyo de Conafor y el Ayuntamiento de 900 mil pesos, y nosotros en ese tiempo no recibíamos ningún apoyo, entonces todo ese dinero que se mutilaba de la madera, de allí se pagaba a un grupo de incendios para combatir”, abundó Reyes Tapia.
“Todo eso se salía de la misma madera, esa es la inconformidad del pueblo de estos señores; no transparentan nada y al pueblo no le han hecho ningún beneficio. Nada más Tixtlancingo es un presta nombre para poderse beneficiar unos cuantos, nada más”, criticó.
De acuerdo con Reyes Tapia, por la madera afectada por plagas su pago es de 500 pesos, pero el comisariado dice que está en 350. En el caso de los árboles que no están enfermos, se paga en 700 pesos en rollo.

Un camión transporta la madera en rollo hacía un aserradero para su corte. | Foto: Jorge Nava
Héctor Hernández apunta que con esto los integrantes del comité ejidal se están beneficiando pues es conocido en el pueblo que “están comprando ranchos, corrales, compran ganado; al pueblo lo ven como si nada. Su comité, son pocos, ellos se están beneficiando. No les dan trabajo a los muchachos que quieren trabajar, nada más son la familia de ellos”, dijo en alusión a que para combatir las plagas Dendructonus frontales y Dendroctonus mexicanus, y los incendios sólo a sus cercanos emplearon.
Expuso que no es un secreto a voces en San Martín Tixtlancingo, que los del comisariado “han comprado ganado, terrenos fuera de la comunidad y terrenos ahí mismo en el pueblo…(cuando) muchos de ellos dejaron de trabajar sus tierras, se dedicaron a la tala, es buen negocio a como lo ven ellos porque no lo han querido dejar, se han beneficiado los de ahí. Ahí en el pueblo nos conocemos todos, sabemos de dónde obtienes tú recursos, ahora si no trabajas, no tienes un trabajo bien formal, ¿de dónde vas a sacar recursos para comprar animales o terrenos que nos cuestan 160 mil o comprar diez cabezas de ganado de un solo tiro, un solo pago?”, se preguntó.
Ecocidio
En el bosque se encuentran dos especies de pinos, una de ellas es el Acahuite, de acuerdo con los pobladores. Esa especie de pino, según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, llega a crecer más de 40 metros de altura.
“Nuestro bosque ha sido ultrajado por personalidades que no han tenido apego por el medio ambiente”, critica Héctor Hernández Celestino, representante de los pobladores.
“Lo que ocasionaron durante los años trabajados es un ecocidio derivado al mal manejo de plagas y todo se les salió de control a tal grado de realizar una tala de forma indiscriminada”, agregó.
Señaló que “nunca informaron al pueblo de los trabajos que se estaban realizando en los bosques ni de los recursos que se les otorgó durante años”.

Troncos apilados en espera de ser transportados a un aserradero. | Foto: Jorge Nava
Héctor Hernández fue entrevistado el pasado martes 25, luego de que él y otros habitantes de San Martín Tixtlancingo, con quienes busca integrar una asociación protectora de los bosques de la comunidad coyuquense, tenían agendado un recorrido de inspección con el biólogo Omar Eduardo Magallanes, encargado de despecho de la Profepa en Guerrero, pero quien no atendió llamadas desde el miércoles 19.
Dijo que el funcionario les aseguró una visita el marte, “la cual lo estuvimos esperando y no subió, el señor no sé si tendrá otras ocupaciones, ayer (lunes 24) le estuvimos marcando y nunca contestó”.
“El pueblo cansado de la barbarie que estás personalidades estaban haciendo, decidió formar un comité para organizarse para subir y recabar evidencia de los destrozos que se estaba suscitando”, explicó.
“Para ese comité es un buen negocio, le interesa lo económico, el dinero, no piensan a futuro qué pueda pasar con nuestros bosques ya que los niños… van a ser los que lo van a sufrir”, afirmó.
Para la explotación, Héctor mencionó que se utilizan carros Tortón, los cuales transportan varios metros cúbicos de madera.
También se emplean motosierras, así como grúas que ocupan con cables metálicos para sujetar los troncos y apilarlos.
Alberto de los Santos Díaz encubre a los taladores
De acuerdo con Héctor Hernández acudieron con el presidente municipal Alberto de los Santos Díaz, quien en este contexto busca reelegirse como alcalde de Coyuca de Benítez, sin embargo, sostiene que, de parte de él, “nunca se tuvo una respuesta positiva”.
“En este año, incluso él tiene licencia, busca reelegirse, anda buscando la candidatura presidencial cuando verdaderamente no ha cumplido con sus obligaciones y no nos ha dado más que nada una solución para resolver este problema”, anotó.
“A lo mejor estén encubriendo, ya que en muchas ocasiones ellos nos invitaron a una reunión allí en el Ayuntamiento, (Alberto de los Santos) nunca nos dio la cara, nunca se presentó con nosotros”, continuó.
Recordó que el 16 de abril pasado, De los Santos Díaz los citó en el Ayuntamiento, “no nos atendió”, por el contrario, dijo que les decían “que no había llegado, que fue a Chilpancingo a arreglar unos asuntos, que en breve nos iba a atender. Tardamos horas y nos desesperamos, nos retiramos”.

«Recibí la visita de la mesa directiva del ejido de Tixtlancingo, encabezada por el Presidente y Comisariado Ejidal Baldemar Gonzaga Mateo, el Secretario Camilo Martínez Lozano y el Tesorero Andres Herculano de la Cruz, para hacer la propuesta de dos proyectos: sobre el control de plagas y enfermedades forestales; y para formar parte del concepto de apoyo de los Mecanismos locales de pago por servicios ambientales hidrológicos a través de fondos concurrentes, otorgado por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), ambos enfocados en la conservación de recursos naturales del ejido», informó el 20 de enero de 2020 Alberto de los Santos Díaz en su red social.
Ante esa situación, Hernández dijo que fueron a la delegación de Conafor en Chilpancingo para pedir que les cancelen dos folios que tienen el comisariado por parte de la Profepa para aprovechar la madera, “el pueblo está en desacuerdo en que se trabaje, porque los señores en cinco años no han reforestado”, manifestó el quejoso y pidió a este reportero Costa Brava que observara el estado del bosque.
Mencionó que ante la falta de interés de De los Santos Díaz se vieron en la “obligación” de acudir a la Ciudad de México para denunciar la tala indiscriminada ante Profepa.
“Le agradecemos a la dependencia con sede en la Ciudad de México por la pronta respuesta; la denuncia se envió a la Delegación Profepa en Guerrero, ellos acudieron en conjunto con Conafor y parte de personal del Ayuntamiento de Coyuca de Benítez”, informó.
Durante la inspección se encontraron varias irregularidades, de allí que explicó, la delegación Profepa en Guerrero tiene la denuncia en proceso.
Respecto a las irregularidades encontradas, los pobladores no lo tienen claro, sólo Héctor menciona que el pasado 15 de enero Baldemar Gonzaga dio un informe a la Conafor o al Ayuntamiento, donde reportaba que él había cumplido con el 100 por ciento de lo encomendado por las autoridades para combatir las plagas.
“Cuando ellos vinieron a revisar, ellos dijeron que era el 40 por ciento y faltaba el 60 por ciento para sanear estos bosques, lo cual ellos están buscando la manera para que les dé otro contrato”, sostiene.

Campesinos se topan con una grúa, un par de camionetas y colaboradores de la empresa Daca, la cual negocia la madera con Tixtlancingo y Santa Rosa. | Foto: Jorge Nava
E insistió, “el cual nosotros nos oponemos porque él hasta ahorita no ha rendido cuentas a la comunidad”.
De la existencia de los folios, detalló que lo saben porque vienen investigando el caso, “nos dieron los números de folios…pedimos de acuerdo a una junta que se le cancelaran”.
Comercialización e irregularidades
La venta de los troncos se realiza con la empresa Daca, la cual tiene su aserradero en el poblado Kilómetro 42.
El poblado es cercano, así que, de acuerdo con Héctor Hernández, “si se baja la madera irregular de la Sierra no hay nadie quien los revise.
Otro dato que revelan los pobladores es que cuando tuvieron la visita de un representante de la Profepa, le denunciaron que los árboles que se cortaron no estaban marcados pues investigaron previamente con unos ingenieros quienes les dijeron que, para el aprovechamiento, los árboles se deben marcar porque entonces se desconoce si el palo está verde o si el que se va a derribar está o no con plaga.
Héctor mostró que sin embargo en el sitio “agarraron parejo”, pues el técnico que trae el comisariado ejidal, solo marcaron los pinos que están a orilla de la carretera.
Tampoco atendieron el tema de las guardas rayas, asentamientos de ramas, los retenes, acciones que cumplen funciones, como en el caso de la guarda raya es para evitar las quemazones y no les llegue a palos verdes, no se extienda; el asentamiento de ramas es para que durante la fumigación la plaga no se extienda.
En el tema de los retenes es para que la tierra no se vaya deslizando.
Por el recorrido del martes, Héctor Hernández dijo que al concluir avisaría a toda la comunidad que los ejidatarios acudieron a la zona devastada a hacer limpieza pese a que no se les dio ningún permiso, máxime que eran evidentes los destrozos que hicieron.
“Ellos también tienen prohibido vender la madera, ahorita, en rollo. Esa madera se va a amontonar en un espacio donde no llegue a contaminar nuestro bosque, esa madera tiene bicho o plaga”, afirmó.
Pidió a los pobladores de comunidades como La Providencia que si ven que bajan madera les llamen por teléfono porque está prohibido.
Llamado al presidente de la República
Héctor Hernández, en voz del resto de los pobladores, pidió al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, una solución al ecocidio en la Sierra de San Martín Tixtlancingo, “en cinco años no han reforestado, se han dedicado a saquear la madera”, acusó.
“Los señores no se les ocurre que esto a futuro le va a dañar a las futuras generaciones y nos va a escasear lo que es el agua, también”, insistió.

Héctor Hernández de pantalón de mezclilla y sueter azul, así como algunos de los campesinos con los que integrarán una Asociación Civil en defensa del bosque. | Foto: Jorge Nava
Empresario se deslinda
Durante la inspección la zona afectada se observó como algunas áreas del bosque luce deforestada, incluso se encontró al dueño de la empresa Daca, que junto con cuatro colaboradores se apresuraban a recolectar troncos esparcidos en el sitio.
El hombre, de fisonomía corpulenta, que portaba gorra y vestía pantalón de mezclilla y playera, estableció diálogo con los tixtlancingueños, a quienes les dijo que él había tratado con el comisario Baldemar Gonzaga.
Soltó que en todo caso él no tenía nada qué ver y que más bien su comisario estaba abusando de ellos.

Los afectados señalan que los del Comisariado Ejidal solo han marcado los árboles que están junto al camino, pero no el resto, considerando que ya se inspeccionaron y se aprobaron para su tala. | Foto: Jorge Nava
Mientras una grúa operada por otra persona continuaba amontonando los troncos, el hombre, sin que los pobladores le pidieran alguna explicación, les repetía una y otra vez que él no tenía nada qué ver si había algún conflicto con el comisario, que él había hecho trato y pagó.
Les pidió que incluso no se oponía con ellos porque portaban machetes y él estaba con las manos vacías al igual que sus colaboradores, sin embargo, los pobladores le indicaron que él podía continuar con su trabajo pues tenían claro que el problema no era con él.
