En una jornada de colocación de fichas de búsqueda en el puerto de Acapulco, la colectiva Memoria, Verdad y Justicia Acapulco-Chilpancingo urgió a las autoridades de los tres niveles de gobierno a destinar recursos reales y humanos para la localización de miles de personas desaparecidas en la entidad, tras señalar que los colectivos operan actualmente rebasados y con recursos propios.
Socorro Gil Guzmán, representante del colectivo y madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil —joven desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018—, detalló que la actividad realizada consistió en la pega de fotografías alusivas al Mundial de Fútbol, algunas de ellas traducidas al inglés, con el propósito de visibilizar la crisis de desapariciones ante el turismo extranjero que arriba a la entidad.
Durante la movilización, Gil Guzmán denunció que las familias de las víctimas realizan las labores de campo y difusión sin el acompañamiento de las autoridades investigadoras.
Explicó que la capacidad operativa del estado de Guerrero se encuentra severamente limitada para atender la dimensión de la problemática.
«Aquí estamos las madres buscando a nuestros hijos con nuestros propios recursos […]. No siempre trabajamos con autoridades porque siempre están con que tienen mucho trabajo, están rebasados. Solamente hay cuatro vehículos tipo Urvan para todo el estado de Guerrero y no alcanzan a cubrir las necesidades de tantos colectivos que, en lugar de disminuir, cada vez están creciendo», expuso la activista.
Asimismo, precisó que las actividades y los traslados de la colectiva —incluyendo movilizaciones recientes a la Ciudad de México— se sufragan mediante cooperaciones ciudadanas, difusión de volantes de apoyo en redes sociales y recursos familiares, rechazando cualquier tipo de financiamiento político.
La representante del colectivo lamentó una supuesta falta de apertura para entablar un diálogo directo y de escucha con la Presidencia de la República, así como con la administración municipal actual, señalando que los protocolos institucionales vigentes no se aplican con eficacia en la práctica.
«De nada nos sirve que inventen tantas comisiones y protocolos si no se llevan a cabo. Hay tantos rezagos en el Servicio Médico Forense (Semefo), hay tantos desaparecidos que nadie está buscando; si no fuera por las madres, no se buscaría a las personas», apuntó.
La activista criticó que los esfuerzos institucionales se enfoquen en presuntas narrativas mediáticas o distractores en lugar de atender de fondo un delito de lesa humanidad, e instó a las fiscalías a concentrar sus recursos en investigar a los perpetradores y agilizar las confrontas genéticas de los cuerpos que permanecen bajo resguardo forense sin identificar.
