Cúmulos de lodo, desechos que la población está generando ante la falta de recolección o un solo sitio donde acumular, aunado a una manifiesta falta de cultura de separación de la basura, mantienen sumido a la colonia Ciudad Renacimiento como tantas otras colonias, en una explosión de infecciones.
A más de una semana que golpeara al puerto de Acapulco el huracán categoría 5 Otis, la escasa participación ciudadana y autoridades que no alcanzan a resolver de manera apremiante la devastación de las colonias de la periferia, se ve lejano el momento en que las colonias populares recuperen al menos un poco la armonía pese a las condiciones de pobreza que las carcateriza en todos los sentidos.
En un recorrido de este medio de comunicación, se observó a efectivos militares, de la Guardia Nacional en labores de apoyo a la limpieza, pocos ciudadanos se suman y sí sobresalen cerros y cerros de lodo, muebles dañados, enseres domésticos e incluso una fetidez nauseabunda por doquier.
El olor desagradable denota que incluso puede haber mascotas muertas pues se observó en el recorrido bolsas con gusanos y moscas. Vecinos señalan un incremento en la presencia de mosquitos Aedes Egyti, vector del dengue clásico, dengue hemorrágico, Zika y Chikungunya.
Al escenario se añade calles intransitables con agua que corre y que no se alcanza a saber de dónde mana pero que con el lodo complican todavía más el tránsito de vehículos.
Estas situaciones quizá a llevado a taxistas colectivos amarillo a subir al doble la tarifa del transporte público, pues antes de la desgracia el servicio dentro de Ciudad Renacimiento estaba en 12 pesos, una tarifa que los propios operadores impusieron ante las permisiva Dirección de Transporte del Gobierno del estado.
Lo mismo ocurre con los camiones urbanos que están cobrando 20 pesos por brindar servicio.
Pese al llamado del presidente Andrés Manuel López Obrador a qué negocios y demás establecimientos no aumenten el costo de productos, el llamado ha encontrado oídos sordos porque tal vez quienes ofrecen un servicio buscan hacer su agosto en medio de la destrucción.
Las escenas de cúmulos de objetos de quienes lo perdieron todo se repite en la zona Centro de Acapulco, calles destrozadas o incluso con lodo y muebles destruidos que obstaculizan postes de la Comisión Federal de Electricidad, lo cual impone un reto mayúsculo a los asoleados trabajadores e ingenieros, lo que haga percibir lejano el momento en que la energía se restablezca en un núcleo poblacional como Ciudad Renacimiento.
