El termómetro en el puerto desafiaba la templanza de cualquiera, pero en el interior de la Arena Coliseo el ambiente político quemaba aún más. Citado formalmente a las 10:00 de la mañana, el arranque del Segundo Informe de Actividades Legislativas de la senadora Beatriz Mojica Morga padeció el tradicional retraso de la liturgia partidista; sin embargo, la espera no mermó el ánimo de las más de 4 mil almas congregadas de las ocho regiones del estado que convirtieron el recinto deportivo en el epicentro de un evidente destape rumbo a la gubernatura de Guerrero.
La jornada transcurrió entre las vibrantes expresiones culturales de la entidad, amenizada inicialmente por el grupo Yankuic Nacehualiztli del Cecyte 04 del Coloso y el folclor del baile de las monas de la Tierra Caliente, cuya música, danza y reparto de panes simbolizaron los buenos deseos para la comunidad.
Todo el escenario estuvo milimétricamente diseñado para consolidar el segundo piso de la llamada Cuarta Transformación, acompañado por canciones personalizadas que proclamaban a ritmo popular que en Guerrero todo sabe a Beatriz. No obstante, la sutil ironía de la jornada corrió a cargo del presidente de la Mesa Directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña, quien al mirar el despliegue de movilización y el fervor de la concurrencia soltó la frase que desnudó el trasfondo del evento afirmando que no es campaña, pero cómo parece, cabrón.
El discurso de Fernández Noroña no tardó en encender los ánimos al abordar la agenda nacional, lanzando un enérgico contraataque frente a los señalamientos de la oposición en el contexto de las recientes reformas constitucionales. Desestimó las críticas de los bloques opositores respecto a la seguridad y la legitimidad de la llamada Cuarta Transformación: «Fíjense cómo es de culebra la derecha. Ahora dicen que nuestro movimiento está ligado al crimen organizado. Nosotros que hemos combatido con todo a la delincuencia».

Instantes después, al hilar el debate con la discusión de la nueva reforma al Poder Judicial y el derecho del pueblo a elegir a sus juzgadores, el legislador elevó el tono de su mensaje para fijar una postura inflexible en materia de soberanía nacional, enviando una advertencia directa ante cualquier amago de injerencia por parte de los Estados Unidos o cualquier otra potencia: «Que se oiga bien y que se oiga lejos: en México manda el pueblo de México y nadie más. No solo el pueblo va a seguir eligiendo al poder judicial, sino no vamos a permitir que ninguna potencia extranjera, por poderosa que sea, quiera mangonear a un país independiente y soberano como es el pueblo de México».
La crónica de este día no se puede entender sin revisar la meticulosa contabilidad de las lealtades discursivas. A lo largo del acto, sumando las proyecciones audiovisuales y la retórica en tribuna, se contabilizaron menciones estratégicas que blindan la pureza ideológica de la legisladora.
El nombre de Andrés Manuel López Obrador fue invocado de manera directa en 4 ocasiones, dos en el video introductorio y dos en el discurso final, funcionando como el talismán que valida su pertenencia al movimiento.
Por su parte, la figura de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sumó 5 menciones explícitas, consolidando el alineamiento de la senadora con la conducción nacional del país e invitando a la estructura a respaldarla masivamente en el Zócalo de Chilpancingo.
Desde la arena acapulqueña, Mojica Morga lanzó consignas de hondo calibre emotivo mandando un saludo afectuoso hasta Palenque, Chiapas, al hombre con el que aprendieron que el poder solo tiene sentido al servicio de la gente.
Para un observador agudo, la insistencia en este arraigo obradorista posee una doble función, pues exalta el presente y opera como un fino manto que difumina el pasado.
En el video se ensalzó con delicadeza su participación en la defensa de López Obrador ante el desafuero de 2005 y su posterior afiliación al gobierno legítimo, un encuadre histórico que matiza y mantiene bajo reserva aquellos años posteriores en los que, bajo las siglas del PRD y en coyunturas de alianza con el PAN y el PRI, la hoy senadora llegó a emitir ácidas críticas hacia el propio dirigente tabasqueño, prefiriendo la retórica actual la amnesia selectiva en favor de la unidad.
El desfile de oradores complementó el tinglado político con intervenciones muy particulares. Jacinto González Varona, presidente estatal de Morena, bajó del presídium para cederle el protagonismo a la senadora, recordando que la conoce desde sus épocas universitarias y confesando que llegó a repartir propaganda para ella.

Destacó además que se encontraron cara a cara en las calles de la colonia Emiliano Zapata durante la emergencia del huracán Otis, calificándola como una verdadera compañera de territorio que gestiona y sesiona.
A su vez, la encargada de despacho de la Secretaría General de Gobierno, Anacleta López Vega, acudió con la representación oficial de la gobernadora Evelyn Cecia Salgado Pineda y aportó una postura técnica sobre el valor democrático de la rendición de cuentas, validando la importancia de volver al territorio para hablar de frente con la ciudadanía.
La propia senadora Mojica correspondió ampliamente este gesto al expresar un reconocimiento nítido hacia la gobernadora por su esfuerzo institucional para enfrentar momentos difíciles, extendiendo el agradecimiento al Gobierno de México y a Sebastián Ramírez, delegado general de Fonatur, por su contribución en la reconstrucción del puerto, rematando con la máxima de que cuando Acapulco se levanta, Guerrero respira.
El clímax de la jornada llegó cuando el discurso abandonó el balance de las cifras legislativas, donde el video presumió la aprobación de ocho reformas constitucionales del Plan C, la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la reforma al Poder Judicial y la toma de protesta de cientos de juzgadores.
Tras hacer un enérgico llamado a una unidad que no significa callar los problemas sino poner por delante el futuro de las nuevas generaciones, Beatriz Mojica soltó la declaración definitiva afirmando que está lista para atender la convocatoria de su partido Morena para coordinar los trabajos de organización de los comités de defensa de la cuarta transformación en la entidad.
La frase detonó la ovación de la estructura, legitimada minutos antes por el propio Fernández Noroña, quien además de arremeter contra las intrigas de la derecha y defender la elección popular de los jueces, aseguró venir del futuro para vaticinar que una mujer afromexicana tiene un destino muy prominente en el estado.
La zona de prensa se convirtió en un reflejo nítido del ecosistema informativo actual. Ahí convivieron los enviados de los medios de la Ciudad de México y de estados vecinos como Michoacán con la prensa local, un gremio fragmentado de forma evidente: por un lado, periodistas de indiscutible calidad y rigor; por el otro, esa vertiente chafa y de banqueta que suele mimetizarse en las coberturas.
Resultó un ejercicio revelador observar cómo estos últimos personajes, que bajo el cómodo argumento de la crítica o una supuesta libertad de expresión se dedican en sus comentarios editoriales y pláticas personales a sostener que todo está mal con la Cuarta Transformación, se desplazaban por el lugar sin mayor contratiempo.

Lejos de enfrentar el veto o la confrontación, fueron tratados como si nada por los operadores y representantes locales del movimiento, evidenciando una calculada tolerancia política que prefiere disolver el sesgo de los detractores con una fría e institucional cortesía.La pasarela de invitados de la política nacional y regional quedó firmemente consignada en los saludos de la oradora y de la propia legisladora. En las primeras filas destacaron los senadores de la República Antonino Morales Toledo, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, Sasil Dora Luz de León Villar, Simel Olvera Bautista, Cynthia López Castro, Cuauhtémoc Ochoa Fernández y Mariela Gutiérrez Escalante. La fuerza legislativa local y federal estuvo representada por los diputados Héctor Suárez Basurto, Diana Bernabé Vega, Marisol Bazán Hernández, Vuleta Martínez Pacheco, Carlos Eduardo Bello Solano, Marco Tulio Sánchez Alarcón, Anaís Miriam Burgos, Sandra Trujillo, Vladimir Barrera y Samuel Hernández, además de las precisiones institucionales de la excoordinadora Mariana Guillén, la diputada suplente Deyanira Uribe y el magistrado Fernando Rodríguez.
El respaldo de la sociedad civil y del sector público se reflejó en las figuras del Colegio de Abogados a través de Jesús Castillo, los representantes regionales María Antonia Leyva, Mari Cruz Galeana, Gustavo García Bello, Aquileo Nava y Eusebio Pérez Almonte, así como la alcaldesa Claudia Mazari Torres, diversos presidentes municipales, el líder sindical Silvano Palacios al frente de la Sección 14 del SNTE y su compañera suplente en el Senado, Paty Bazán.
El toque más íntimo y emotivo del protocolo se reservó para su entorno familiar más cercano, personificado en el presídium por su madre, doña Petra Morga, su esposo Francisco y su hijo Leo.
La Arena Coliseo cerró sus puertas con el eco de los vivas reglamentarios, dejando claro que el informe fue el formal balance del papel, pero en los hechos, el arranque de una nueva batalla por el territorio guerrerense.
