La coalición de la llamada Cuarta Transformación alista el cierre de sus procesos internos. Citlalli Hernández Mora, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, adelantó a La Jornada México que proyectan tener definidas las 17 coordinaciones estatales de defensa de la transformación a más tardar a inicios de septiembre, un movimiento estratégico para asegurar que los partidos aliados tengan el margen necesario para cumplir estrictamente con las reglas de paridad de género.
Pese a fijar este horizonte de dos meses, Hernández Mora enfatizó que «no hay prisa» y que el ritmo lo marcará el avance en la revisión y procesamiento de cada aspirante que cumpla con los requisitos estipulados. El diseño actual prevé una revisión exhaustiva de los perfiles registrados y la aplicación de encuestas con un límite máximo de seis participantes por entidad.
La urgencia moderada responde a un cálculo de ingeniería electoral: de las 17 coordinaciones en juego, la legislación y los acuerdos internos exigen que al menos nueve de ellas sean encabezadas por mujeres. Tener los nombres listos en septiembre le dará a la alianza (Morena, PVEM y PT) el tiempo suficiente para realizar los ajustes necesarios en caso de que los varones dominen los resultados de los sondeos.
Si se presenta un escenario donde más de ocho hombres ganen las encuestas locales, la dirigencia aplicará criterios de ponderación para garantizar el equilibrio de género. Entre los factores a evaluar se encuentran la competitividad de la aspirante mujer mejor posicionada, el potencial de crecimiento de la marca partidista en la entidad y los puntos positivos de las candidatas frente a sus contrapartes masculinas.
Paralelamente, respecto a las recientes tensiones locales en Chihuahua —donde las dirigencias del PVEM y el PT amagaron con no formalizar la alianza si no se impulsaba a perfiles específicos—, Hernández Mora hizo un llamado directo a la «prudencia».
Minimizó los roces al asegurar que ambos partidos han sido receptivos y que la unidad de la coalición se mantiene intacta, por lo que descartó que las expresiones individuales afecten la contienda interna organizada desde la dirigencia nacional.
