BAGDAD, 25 mar (Xinhua) — Un nuevo laboratorio de pruebas de reacción en cadena de polimerasa (PCR) montado por un equipo de expertos chinos fue inaugurado hoy en la capital iraquí de Bagdad, como parte del apoyo de China a Irak para contener el brote del nuevo coronavirus.
«La pandemia de la COVID-19 es un enemigo común de toda la humanidad y China otorga gran importancia a la cooperación internacional para combatirla», dijo el embajador chino en Irak, Zhang Tao, en la ceremonia de inauguración del complejo Medical City en el centro de Bagdad.
«Con base en esto, enviamos un equipo médico especializado de siete miembros, así como una enorme cantidad de apoyo médico a Irak», añadió.
El laboratorio PCR recién establecido ampliará drásticamente la capacidad de Irak para hacer pruebas de la COVID-19 para contener aún más la epidemia, señaló Zhang.
Por su parte, el ministro de Salud de Irak, Jaafar Sadiq Allawi, elogió el laboratorio construido por China y dijo que es «muy importante».
«Como ustedes saben carecemos de estas experiencias. Nos encontramos en una situación difícil que intentamos superar», dijo.
«La asistencia china quedará para la historia. El coronavirus acabará, pero la formación de nuestros cuadros y jóvenes es en realidad para el futuro de Irak», señaló Allawi.
Con el nuevo laboratorio, Irak podrá realizar hasta 1.000 pruebas diarias de coronavirus, un incremento significativo respecto de las cerca de 200 actuales, según las autoridades iraquíes.
El Ministerio de Salud de Irak ha confirmado hasta ahora 316 casos de la COVID-19 en el país, 27 de los cuales han fallecido y 75 se han recuperado.
Para ayudar a hacer frente a la propagación del nuevo coronavirus, el 7 de marzo llegó un equipo de siete expertos chinos a Bagdad, el cual se espera que se quede un mes en el país.
Los expertos chinos trabajan con sus homólogos iraquíes en el combate a la enfermedad respiratoria viral, la cual ha sido controlada en gran medida en China a través de una campaña nacional que inició a finales de enero.
