Ariadna Montiel Reyes rindió protesta como nueva presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, marcando el inicio de su gestión con un discurso centrado en tres ejes: la lealtad absoluta al proyecto de nación, la defensa territorial y una postura de «tolerancia cero» ante actos de corrupción dentro del movimiento.
En su intervención ante el Congreso Nacional, Montiel dejó claro que su dirigencia buscará profundizar la «revolución de las conciencias» y consolidar el legado de la Cuarta Transformación, bajo un modelo de gobierno basado en el «Humanismo Mexicano».
Apoyo incondicional a la Presidenta Sheinbaum
Uno de los puntos medulares del mensaje fue el respaldo a la administración de Claudia Sheinbaum. Montiel calificó a la actual mandataria como «la mejor Presidenta del mundo» y llamó a las filas del partido a cerrar filas frente a lo que denominó una «ofensiva permanente» por parte de la oposición.
«No está sola», sentenció Montiel, al tiempo que advirtió que la oposición busca desestabilizar al país mediante la desinformación y el intervencionismo extranjero, tácticas que, según la dirigente, responden a sus intereses por recuperar privilegios perdidos.
Advertencia: Candidaturas de 2027 bajo la lupa
En un mensaje dirigido a los aspirantes a cargos de elección popular para 2027, la nueva presidenta de Morena fue enfática respecto a la ética política. Montiel estableció que el partido no será refugio para conductas deshonestas.
«Aviso para quienes aspiren a ser coordinadores de la defensa de la transformación o a una responsabilidad pública en 2027: deben tener una trayectoria impecable. Si tenemos certeza de cualquier acto de corrupción, aunque se haya ganado la encuesta, no serán candidatos», advirtió.
La dirigente subrayó que el método de selección por encuestas no es para premiar la popularidad, sino un reconocimiento a la cercanía con el pueblo, la honestidad y el trabajo territorial.
El retorno a las bases: «No es de escritorio, es de territorio»
Montiel Reyes hizo un llamado a la militancia para no caer en la burocratización. Definió que la fuerza de Morena reside en su capacidad de organización de base. Instruyó a los integrantes del partido a mantener la presencia permanente en colonias, ejidos y comunidades, reforzando la difusión del proyecto mediante el periódico Regeneración y el trabajo directo con la gente.
«Morena creció caminando, escuchando y organizándose desde abajo. Ahí está nuestra fuerza. Nuestra tarea no es burocrática, es política. No es de escritorio, es de territorio», afirmó.
Defensa de la soberanía y crítica a la oposición
Finalmente, la nueva dirigente reafirmó su postura frente a la política exterior y la soberanía nacional. Al condenar cualquier forma de injerencia extranjera, Montiel reivindicó los principios juaristas de respeto al derecho ajeno y reiteró su solidaridad con el pueblo de Cuba, abogando por el fin del bloqueo económico a la isla.
