En respuesta a la presunta incursión de un grupo criminal en comunidades de la sierra guerrerense, al menos 60 docentes de la localidad de Tepetixtla tomaron la decisión de suspender las actividades escolares.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación respaldó el ausentismo amparado en protocolos de seguridad gremiales, mientras el Gobierno del Estado insiste en que la zona se encuentra bajo control y califica las denuncias como falsas alarmas.
La suspensión de labores afecta directamente la operación de instituciones de educación básica y media superior en la zona serrana.
De acuerdo con datos recabados de la comunidad escolar, el cese de clases impacta a una matrícula estimada en más de 400 alumnos repartidos en distintos niveles educativos.
En el nivel preescolar se reporta una afectación de alrededor de 80 alumnos matriculados en los planteles Francisco Márquez y Diego Rivera.
Asimismo, cerca de 100 estudiantes de la escuela primaria Ricardo Flores Magón se quedaron sin clases, al igual que aproximadamente 80 jóvenes pertenecientes a la Secundaria Técnica Número 90.
En lo que respecta al nivel medio superior, el cierre impactó a alrededor de 190 estudiantes en el sistema de bachillerato COBACH de la localidad.Silvano Palacios Salgado, secretario de la Sección 14 del sindicato docente, argumentó que el retiro de los profesores obedece a acuerdos previos firmados con las autoridades educativas, los cuales estipulan el resguardo de la integridad docente ante brotes delictivos.
El dirigente sindical precisó que la organización se limita a brindarles resguardo administrativo y laboral a los compañeros, aclarando que el resto de las acciones obedecen a instancias de otro orden que deben hacer lo propio.
La alerta ciudadana se detonó tras reportarse la entrada violenta de civiles portando armamento pesado en las poblaciones de Compuertas, Yerbasanta y Tepetixtla.
Testimonios locales e informaciones publicadas por medios de comunicación refirieron que el grupo armado irrumpió con el objetivo de establecer control territorial, limitando la libre movilidad de los pobladores e incluso reteniendo temporalmente al comisario local.
Entre los señalamientos más graves de la comunidad resalta el presunto homicidio de una familia en la zona, conformada por un hombre, su esposa y su hija recién nacida.
Además, habitantes de las comunidades rurales difundieron videos a través de redes sociales que capturan el momento exacto del arribo de los vehículos con las células armadas.
Por su parte, el Gobierno de Guerrero, a través del subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, emitió un comunicado oficial descartando categóricamente cualquier enfrentamiento armado o ejecución en Tepetixtla y en la comunidad aledaña de Cerro de las Minas.
Según las declaraciones de Rodríguez Cisneros, las corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno desplegadas en la región confirmaron que no existían hechos de violencia que pusieran en riesgo a la población al momento de las inspecciones técnicas, por lo que los reportes correspondieron a una falsa alarma.
El funcionario enfatizó que el dispositivo de seguridad permanece activo en la zona como parte de las acciones preventivas y de atención inmediata ante cualquier reporte ciudadano, con el objetivo de brindar certeza y protección a las comunidades serranas.
Las autoridades estatales hicieron un llamado a la población a mantenerse informada mediante fuentes oficiales y evitar compartir información no verificada que pueda generar preocupación o desinformación entre la ciudadanía, sin embargo son las mismas autoridades las que niegan la misma lo que contribuye a la tergiversación de la información.
