En un esfuerzo por revertir la severa crisis financiera y operativa que arrastra desde hace años, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) realizó la presentación oficial de su nueva estrategia institucional titulada “Tan claro como el agua”.
Con el eslogan “El agua es vida, cuidarla y pagarla es responsabilidad de todos”, el programa busca concientizar a la población sobre el costo real de potabilizar el recurso y la urgencia de erradicar la cultura del no pago, una problemática que mantiene al organismo operando bajo un déficit constante.
La campaña, promovida intensamente por el departamento de Cultura del Agua de la Dirección de Gestión Ciudadana, se difundirá durante los próximos meses en escuelas, colonias, calles, medios de comunicación y redes sociales, buscando no solo reducir el desperdicio en los hogares sino también recuperar la confianza de los usuarios.
Durante el evento, el director general de la paramunicipal, Lorenzo Rojas Marcial, expuso que garantizar el suministro y mantener el drenaje sanitario es una tarea sumamente compleja que requiere de un compromiso compartido entre gobierno y sociedad.
Al respecto, enfatizó que cada pago oportuno se traduce en una contribución directa para reparar fugas y optimizar los sistemas de bombeo, acciones vitales en un contexto global donde el cambio climático, las sequías prolongadas, los huracanes, las lluvias extremas y la intrusión salina en acuíferos por el aumento del nivel del mar ejercen una presión histórica sobre las fuentes de agua.
El funcionario reconoció además el respaldo de la administración actual, detallando que, mediante diversas estrategias de eficiencia, se logró elevar el ingreso promedio mensual de la Capama de un rango inicial de entre 55 y 60 millones de pesos a una recaudación actual de 85 millones de pesos.
A pesar de este incremento en la recaudación, el titular de Comunicación Social del organismo, Pedro Radilla, advirtió que las finanzas operativas continúan en números rojos, ya que el gasto mensual de la paramunicipal oscila entre los 90 y 97 millones de pesos.
Esta disparidad genera un déficit superior a los 10 millones de pesos al mes que complica las labores diarias. Radilla reveló datos alarmantes sobre el estado de la cartera vencida, la cual asciende a los 2 mil millones de pesos debido a que, de un padrón de 217 mil 357 usuarios registrados, un total de 123 mil 500 mantienen adeudos con la institución.
El vocero especificó que colonias con servicio constante presentan retrasos millonarios históricos, citando como ejemplos a la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio con un adeudo de 130 millones de pesos —la cual recibe el líquido a través del sistema Lomas de Chapultepec—, la colonia Progreso con 92 millones, el fraccionamiento Costa Azul con 77 millones y el Infonavit Alta Progreso con 53 millones de pesos.
El desglose de los gastos mensuales de operación de Capama evidencia que el mantenimiento del servicio es sumamente costoso. De manera mensual, se deben destinar entre 22 y 25 millones de pesos para cubrir la energía eléctrica industrial demandada por los sistemas de bombeo, compromiso que se ha pagado puntualmente desde 2021 para evitar cortes de suministro.
A este rubro se suma el gasto mensual de un millón 200 mil pesos en productos químicos esenciales para el tratamiento y la potabilización del agua, así como un pago de 2 millones 500 mil pesos a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por concepto de derechos de extracción del río Papagayo.
Las autoridades insistieron en que estos egresos fijos demuestran que el agua requiere financiamiento constante para llegar a los hogares, desmitificando la falsa percepción ciudadana de que el suministro funciona de manera inmediata como si se tratara de encender un interruptor de luz.
Por su parte, el director de Conagua en Guerrero, Erik Ehecatl Cisneros Chávez, respaldó las acciones locales y anunció que, para robustecer la infraestructura que ha funcionado de manera ininterrumpida por más de 50 años, se están construyendo tres pozos radiales en la captación Papagayo II.
Esta obra resulta crucial, ya que dicho sistema abastece a más del 50% de los habitantes de Acapulco, particularmente en las zonas medias y altas. El proyecto representa una inversión de 650 millones de pesos gestionados ante el Gobierno Federal que encabeza la doctora Claudia Sheinbaum Pardo y el director general de Conagua, el ingeniero Efraín Morales López.
Esta infraestructura permitirá extraer agua limpia directamente de los pozos y evitar suspender el bombeo hacia la planta potabilizadora de Cayaco durante la temporada de lluvias, cuando los altos niveles de turbiedad que superan las 4 mil unidades de lodo saturan las bombas tradicionales, estimándose que para diciembre de este año estén listos los primeros dos pozos.
Al hacer uso de la palabra, la presidenta municipal y presidenta del Consejo de Administración de Capama, Abelina López Rodríguez, estuvo acompañada por regidores, consejeros, los ingenieros Rosalba y Omar Hernández Castro, así como por el secretario general de la sección 27 del SUSPEG, Daniel Bello Tabares.
La alcaldesa fue enérgica al señalar el abandono institucional y los malos manejos de administraciones pasadas, a las que acusó de haber utilizado a la paramunicipal como la «caja chica» de la política hasta llevarla a la quiebra.
Detalló que la deuda total heredada de la comisión alcanza actualmente los 2 mil 250 millones de pesos, de los cuales 880 millones corresponden únicamente a pasivos e intereses de luz acumulados entre los años 2015 y 2021.
Recordó que la complejidad técnica implica traer el recurso mediante tres captaciones: Papagayo I, Papagayo II —que requieren recorrer 28 kilómetros cada una, sumando 56 kilómetros de trayecto hasta Cayaco— y Chapultepec.
Explicó el grave problema estructural de la zona poniente, como el Pedregoso, que se encuentra a 100 kilómetros de la captación y requiere un consumo de 220 litros de agua por segundo, pero históricamente solo le llegaban 60 litros.
Para solucionar este rezago de más de 70 años, se ejecuta un proyecto de 233 millones de pesos, donde el municipio aportó 90 millones y la Federación asume el resto a través de Conagua, invirtiendo actualmente 60 millones de una proyección de 130 millones. La meta es consolidar un caudal conjunto de alrededor de 4 mil litros de agua por segundo para toda la ciudad entre los tres sistemas.
López Rodríguez puntualizó que, para hacer frente a estos problemas estructurales, su gobierno ha destinado cerca de mil 500 millones de pesos presupuestales en lo que va de su gestión, de los cuales 300 millones corresponden al ejercicio fiscal de este año, incluyendo inversiones específicas de 700 millones de pesos para sustituir la tubería obsoleta de la Costera que causaba brotes de aguas negras, y recursos para regularizar los Bienes Comunales con 62 millones de pesos, así como el suministro en Garzas, Gaviotas y La Marquesa, zonas que recibieron 22 millones de pesos el año pasado y cuentan con 13 millones adicionales para el presente periodo.
También detalló inversiones municipales de emergencia ante sismos y contingencias, como 12 millones de pesos para reparar de forma provisional una gran fuga en el interior del río que afectaba a la zona Diamante cambiando 400 metros de tubería —obra formal que Conagua asumirá con un costo de 60 millones—, la compra de bombas por 30 millones en coparticipación, el gasto reciente de 5 millones de pesos para equipos en Venta-Zapata, Zapata-Pozo Seis y el tanque Cruces Alto, y 3 millones de pesos adicionales que adquirirá directamente Capama.
Sostuvo que el organismo requiere recaudar por lo menos 100 millones de pesos mensuales para operar con estabilidad, por lo que exigió a la clase trabajadora erradicar la corrupción, proteger las finanzas y unirse para recuperar la cartera vencida, pues las tuberías de la ciudad son obsoletas y se presentarán más fugas a medida que aumente la presión del agua.
En la sesión de preguntas con los medios de comunicación, la primera edil precisó que ante la temporada de lluvias se mantiene el debido respeto a la naturaleza y el monitoreo preventivo.
Aseguró que la campaña de cobro se aplicará de forma generalizada y estricta en todo el municipio, advirtiendo que no habrá distinciones ni privilegios entre usuarios domésticos, comerciales o del sector hotelero.
Al responder a los cuestionamientos sobre las quejas ciudadanas que invocan el agua como un derecho humano para evadir el pago, la alcaldesa sostuvo firmemente que los derechos humanos no pagan las reparaciones de las bombas dañadas ni sustituyen las redes de tuberías rotas.
No obstante, aclaró que la Capama actuará bajo un principio de reciprocidad justa, por lo que se revisarán de forma prioritaria los reportes de desabasto y fugas en las calles altas y tradicionales, coordinando visitas directas con el director del organismo antes de proceder con los cobros correspondientes, ya que reconoció que la institución no puede exigir el pago si el servicio efectivo no está llegando a las viviendas, pero advirtió que una vez resuelto el problema, el agua se tiene que pagar de la misma forma rigurosa en que la Comisión Federal de Electricidad suspende el suministro de luz ante la falta de pago.
