LIBERTAD DE CONCIENCIA Guerrero es una cajita…de pandora

Flor de María Guerrero López
“Guerrero es una cajita pintada en Olinalá, abre pronto la cajita, ábrela pronto, ábrela”… paradójico que este fragmento de una tan conocida y característica canción guerrerense me llene de tantas dudas, será acaso una crónica anunciada de un estado en el cual siempre ha existido la violencia y en el cual ahora todo el mundo se espanta, un estado en el cual de momento en efecto Guerrero si es una cajita…pero de pandora donde la corrupción y la delincuencia se ha posesionado de nuestro territorio donde a todos sin excepción se nos ha secuestrado nuestra libertad, nuestra tranquilidad, nuestra paz, donde existen personajes que solo buscan el enriquecimiento fácil en el menor tiempo y sin esfuerzo ya sean disfrazados de senadores, diputados, regidores, líderes sindicales, líderes coloniales, etc., estos ya son males tanto locales como propios, males de los cuales ni pensar señalar por temor a represiones y desapariciones.
Es claro que a rio revuelto ganancia de pescador, ya que el dolor de las familias que perdieron a sus hijos el 26 de septiembre del año pasado, como era de esperarse, ya tienen sesgo político, y a casi medio año de tan atroz hecho lo único que hacen es echarse la bolita uno a otro que si Peña Nieto, que si el PRD, que si la mala elección de los candidatos, en fin una lista interminable de culpables y así damos cuenta de la gran asignatura pendiente en México: los desaparecidos; ¿ahora qué sigue? lo que queda claro es que el PRD tiene sus días contados y me atrevo a decirlo así con todas sus letras ya que para empezar las denuncias de corrupción dentro del mismo partido ya estaban desde meses antes de la desaparición de los 43 normalistas en Iguala y ahora con la salida de su fundador y líder moral Cuauhtémoc Cárdenas denotan una caída en picada.
No sé qué esperan para estas próximas elecciones ¿salir triunfadores? ¿Ser el partido que salvaran al estado de un declive político? La mera verdad la tiene difícil. Estamos viviendo con un izquierda amenazada por sus propias acciones, una izquierda que en mi opinión ya había recibido ultimátum de su mal funcionamiento con la creación de MORENA, una izquierda que se desmorona poco a poco y que como el Titanic ya no tiene salvación y que solo queda que los carroñeros hagan pedazos el PRD, partido en el gobierno de Guerrero, enfrenta los días más difíciles desde su nacimiento, porque está definitivamente en el núcleo de la sospecha, y de las acusaciones de haberse transfigurado en un partido de criminales y de gente corrompida y cínica y ya no hay salvación ni exorcismo que los libere, tampoco quiero ser pesimista ni mucho menos fatalista pero para poderse salvar hay que depurar a sus militantes comenzando por las cabezas, sé que aún quedan líderes dentro del PRD que harán lo posible por volver a ser el partido disciplinado y recto que era en sus comienzos en el cual todos luchaban por el mismo ideal, la reestructuración de un poder democrático y libre pero esto está lejos de ser así.
Estamos en manos de la verdadera conciencia ciudadana que solo necesitaba de una tragedia más para abrir realmente los ojos y dejarse del, “a mí no me gusta la política” o del “para que todos los políticos son iguales” ya en algunas ocasiones los he exhortado a informarse, a interesarse en opinar, en no quedarnos callados ya que nuestras malas decisiones o desinterés son los que llevan a esos políticos a las curules o los altos puestos que después toman decisiones o aprueban leyes que lejos de ayudarnos nos afectan y hunden cada día más nuestra de por sí mala economía.
Ya viene la elecciones los candidatos andan como cosa de comer, buscando a la ciudadanía con su demagogia y discursos prometiendo las perlas de la virgen para después olvidar los compromisos de campaña y todo porque el prometer no empobrece.
Señores le invito nuevamente y aunque les parezca un capricho infórmense no se dejen ir con el canto de las sirenas para que después no anden lamentándose.
Los dejo con una frase muy significativa del grandísimo revolucionario Emiliano Zapata: “Si no hay justicia para el pueblo que no haya paz para el gobierno”.