Al agotarse los tiempos para elegir el candidato de morena al estado de Guerrero, se están viendo acciones desesperadas por algunos actores políticos que ven que no les alcanza el porcentaje para poderle competir a los punteros que en este caso son Félix Salgado Macedonio y Luis Walton Aburto.
En ese afán desesperado se manifiestan en la ciudad de México, reclaman a la dirigencia nacional para que no acepte personajes externos en la competencia, que no tome en cuenta la popularidad para ser candidato, que se deben apegar a los estatutos, que deben ser solo morenistas de origen; una serie de reclamos, que parece ser que quieren hacer una nueva convocatoria a modo.
Quieren pues que la convocatoria se acomode a sus posibilidades, que se resuelva a su modo, no dejando resquicio para que otro pueda competir, aun cuando sus posibilidades sean menores y sientan el rechazo de los que verdaderamente importan en el proceso de selección de candidato, la gente, el pueblo, que es el que debe decidir.
Pero al ver que los números no cuadran en las encuestas, que no les alcanza ni para ganar con reintegro, recurren a la negociación, al show mediático, a la simulación, eso es lo que está haciendo últimamente el aspirante Pablo Amilcar Sandoval, negociando con algunos también aspirantes que no tienen nada que hacer en la contienda, que no tienen ni uno por ciento de porcentaje en las encuestas, los convoca para que se sumen a su propósito de ser el elegido.
Pero todo se le revierte a Pablo Amilcar, primero con el desplegado de su cuñado Jhon Ackerman con cien firmas de personajes de otros estados que mostraban apoyo a sus aspiraciones, firmas que quizás fueran buenas si fueran de Guerrero, pero son chilangas, luego con el apoyo de Nestora Salgado, que dijo que declinaba y apoyaba al exdelegado, pero luego se desdijo y mejor dijo que seguía en la contienda, ahora con la declinación de Arturo Martínez Núñez, quien tampoco tenía que nada que hacer en la contienda y nunca pudo crecer en las encuestas.
Se percibe que la intención es mandar un mensaje a la dirigencia nacional morenista que pablo tiene el apoyo de la mayoría de actores políticos, pero la realidad es que a la mayoría los tiene en contra, de los 18 que participan, arriba de 14 están en contra de sus aspiraciones.
Esas declinaciones de los que no representan casi nada en las encuestas, no tiene impacto en las preferencias, siguen igual, Félix Salgado no se mueve, seguido de Luis Walton y tampoco crece Pablo, porque la gente no sigue en automático a quien declina y menos cuando no tienen arraigo en el pueblo.
Los dos tienen el estigma de ser chilangos, que no nacieron en Guerrero, que falsificaron su residencia para acceder a posiciones políticas.

