Texto y fotos: José Miguel Sánchez
Esta tarde los recolectores de basura conocidos popularmente como «La basura jefa», protestaron por unos 40 minutos fuera del edificio de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG) para pedir les sea condonado el pago de la caseta de cobro del Libramiento Chilpancingo-Tixtla, paso obligado para llegar al tiradero municipal.
Desde hace varias semanas las más de 200 personas dedicadas a esta actividad realizan protestas entregaron documentos para que no paguen los 25 pesos de la caseta.
El día de hoy cerraron la circulación de la avenida Rufo Figueroa, a la altura de CICAEG, ante la negativa del director de la dependencia de condonarles el pago.
«El acuerdo que ellos tienen es que paguemos 10 pesos, pero nosotros queremos que se nos excente todo, porque finalmente no ocupamos toda la carretera», mencionó uno de los líderes después de salir de una reunión con funcionarios de CICAEG.
Juan se dedica a la recolección de basura desde hace 30 años, recorría con su triciclo las calles de la ciudad, cobraba por recoger en las casas la basura y desde hace 15 años forma parte los recolectores privados conocidos como «la basura jefa».
Ahora Juan conduce su unidad de la basura jefa, pero aún cuando ya puede recolectar más basura y recorrer más calles de la ciudad eso no necesariamente significa más ingresos o mejores condiciones.
«Mas menos juntamos al día unos 1,000 pesos, pero de ahí 300 son para el mero patrón, luego son 75 por entrar al tiradero municipal, más la gasolina otros 200 pesos y las comidas, al final nos quedan como 300 pesos diarios», contó Juan en entrevista.
Juan no quiso explicar a quién se refería como «el mero patrón», pero dió a entender que aparte de los líderes de las organizaciones de la basura jefa hay un poder más arriba al que le tienen que rendir cuentas económicas.
El nombre de Juan fue cambiado porque a partir de la siguiente declaración pidió se le omitiera por razones de seguridad.
«A la semana tenemos que poner por camioneta 300 pesos para la maña que también nos pide dinero para dejarnos trabajar, a parte nuestros líderes ponen otros 500 pesos por lo mismo y pues todo eso reduce el gasto», contó.
Además del tema económico, la falta de una cultura ciudadanía sobre recolección y separación de residuos genera otro riesgo para las labores de Juan.
En las bolsas de basura que tiran los chilpancingueños en esto servicios tiran todos los residuos juntos, no existe una cultura de separación, desde papel de baño, botellas PET, envolturas, botellas y desechos de vidrio y hasta jeringas y material peligroso.
«Siempre se nos dan las bolsas y no avisan que tiene, ya nomás de repente cuando sentimos ya nos cortamos el dedo, el brazo o el pie», cuenta Juan.
La única solución y medida de protección que utiliza Juan son las botas de hule que siempre utiliza y un baño con mucha agua y jabón en todo el cuerpo al final de cada jornada.
Ante está situación, Juan, junto con otros 150 choferes de la basura jefa exigen a las autoridades competentes les sea condonado el pago de la caseta de cobro del Libramiento Chilpancingo-Tixtla, que será reubicada en próximos días a dos kilómetros de Chilpancingo.
La reubicación será antes de la desviación que lleva al tiradero municipal, en el cerro de Huiteco, por lo que los choferes de la basura jefa tendrán que pagar el costo de la caseta de ida y regreso.}

En total, por viaje, gastarán 50 peso que restaran a sus ya gastadas cuentas.
Datos oficiales del Ayuntamiento mencionan que hay un registro de 200 camionetas privadas que ofrecen el servicio de recolección de basura, aunque los líderes aseguran que actualmente solo operan 150.
Esto se contrapone se contraponen con el servicio público de limpia que operan de manera oficial y es administrado por el Ayuntamiento capitalino.
Tan solo el pasado 3 de diciembre del 2021 la alcaldesa morenista de Chilpancingo,Norma Otilia Hernández Martínez, entregó 20 unidades nuevas de camiones compactadores de basura.
Aunque dichas unidades son arrendadas por la cantidad de 200 millones de pesos por los tres años de la administración de Hernández Martínez.
Las 20 unidades arrendadas se sumaron a las nueve unidades con las que ya contaba el Ayuntamiento, lo que hacen un total de 29 camiones recolectores de basura.
Aún con 29 unidades oficiales y las 150 camionetas privadas, el problema de la basura en Chilpancingo continúa.
Tan solo el Ayuntamiento recolecta en sus unidades entre 400 y 500 toneladas de basura al día.
De acuerdo a una estimación con datos que proporcionaron los choferes de la basura jefa, a cada camioneta, a su máxima capacidad, le cabe una tonelada de residuos.
En total, en Chilpancingo, de acuerdo con estos datos la capital genera 600 toneladas de basura al día.
Las acciones de los recolectores de basura seguirán, dijeron, hasta que no sean condonados al 100 por ciento del pago.
