Quiere y siente que puede, el exgobernador Angel Aguirre Rivero anda en pos de la candidatura a la alcaldía de Acapulco y ya respingó porque el colectivo “Los Olvidados de Ayotzinapa” le dijeron que estaba vetado para participar en la vida política por su probable responsabilidad de los hechos ocurridos en Iguala durante 2014
Ante esos señalamientos y ese supuesto veto, el exmandatario respondió «Considero inaceptable el anuncio del supuesto veto que me hace el colectivo Los Olvidados de Ayotzinapa para participar en la política. No es mediante presiones con señalamientos infundados, movidos por algún grupo de interés, que se me negará una decisión que a mí me corresponde tomar», escribió el exmandatario.
Aguirre siente que es su momento, por dos razones, una que el grupo político que le “heredó” su hijo, será quien tenga a cargo la dirección del PRD en la entidad a través de Alberto Catalán Bastida, de acuerdo a sus propias declaraciones y segundo la conclusión de una coalición con el PRI, MC e incluso el PAN, que sería otra fortaleza para poder ganar.
Bajo esa circunstancia Angel Aguirre no quiere que le hagan sombra, no quiere ni la mínima oposición para llegar primero a ser candidato y después ser el Presidente de Acapulco, porque si le dan espacio y llega a ser candidato y arropado con una coalición de todos los partidos, tiene amplias probabilidades de ser quien supla en la alcaldía de Acapulco a Adela Román Ocampo.

