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“La Sedatu ni viene ni se presenta nadie a ver las casitas”

“La Sedatu ni viene ni se presenta nadie a ver las casitas”
  • Publishedoctubre 11, 2017

 

•A 4 años de Manuel, familias damnifPAG. 15 (4)icadas siguen esperando la conclusión de sus viviendas

 

Ossiel Pacheco

Cuatro años después del paso de la tormenta Manuel por suelo guerrerense, familias que registraron pérdida total de sus casas que habitaban, siguen esperando la conclusión de sus viviendas por parte de la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) del gobierno federal, dependencia que no ha brindado un explicación sobre el destino de los fondos presupuestados para resarcir los daños.

En la víspera de cumplirse cuatro años del paso de la tormenta Manuel por estas tierras, siete familias comenzaron a habitar sus viviendas dentro de la unidad habitacional 16 de septiembre en recuerdo a la fecha en que entró con furia la crecida del río Coyuca a sus casas que habitaban. Las siete casas tienen energía eléctrica de una sola bajada que viene del poste de la colonia Tierra y Libertad, de donde toman la luz.

Don Chucho Cruz da cuenta que no tienen un transformador propio para abastecer de energía eléctrica las casitas de los damnificados de Manuel. “Los baños si funcionan tienen drenaje, pero falta el agua, no funciona, el estacionamiento, y la calle principal queremos que lo terminen, tal como se hizo el plano, y el presupuesto, no ha cumplido el gobierno, los Sedatu ni vienen ni se presenta nadie, no han venido”, denuncia.

La mayoría de las familias damnificadas que irán a vivir ahí son de Tierra Digna, aunque también hay de Los Cimientos, Espinalillo, Bejuco, y El Conchero. Sin embargo, las obras no han concluido, pese al lapso de tiempo que han transcurrido. La Profepa incluso clausuró los trabajos al carecer de manifiesto de impacto ambiental, y ahora fueron reanudados, pero van lentos.

Los trabajadores se presentan dos o tres días y se ausentan por semanas, pero ahí van con las 24 viviendas que faltaban por edificarse. Unos dos millares de block huecos están apilados para levantar las casitas que faltan que corresponde a las familias que se quedaron sin un techo para vivir, y a cuatro años los cargan dando vueltas todavía.

Ya tienen terminada la planta tratadora de aguas negras, pero todavía no está funcionando, y tampoco el estacionamiento ha sido construido ni la calle de acceso que luce lodosa y hace difícil el acceso, incluso a pie. Todavía no hay fecha para cuándo estarán concluidas.

“La situación está mal, comenzaron las obras, al final el proyecto nos lo cambiaron, las casas se hicieron de forma diferente a como estaban programados el plano, nos presentaron un proyecto, las casas iban a estar separadas, cada una iba a llevar su pasillo y no iban a estar juntas, la primera casa la hicieron separada, las otras las hicieron pegadas”, criticó Jesús Cruz Quinarez, damnificado de Tierra Digna, ya se mudó a habitar su vivienda sin estar concluida.

Una primera etapa que no se concluyó de las casitas las construyó el Grupo Oro de forma deficiente, con materiales de baja calidad y sin terminar en los detalles alcanzó las 48 acciones. “Hay detalles, la luz intentamos conectarla, pero se bajaron las cuchillas, no quedó bien la instalación que se hizo, el gerente de CFE todavía no le ha recibido, estamos esperando, quedaron esta semana iban a bajar la luz de nuevo para que ya quede”, agregó.

Ahora un arquitecto poblano que solamente conocen por Héctor, pero no saben sus apellidos está a cargo de la construcción de las nuevas casas y viene a darle continuidad a los trabajos solamente cuando le van liberando el recurso en la Sedatu. “Dice que le van dando el recurso por retazos por eso no hay terminado las casas, ya tiene que comenzó, pero como le van dado por retazos, no le han pagado”, sostuvo.

“La semana que pasó trabajaron tres días, y ahorita ya empezaron de nuevo, pero no sabemos en cuanto tiempo van a terminar o van a dejar paradas las obras. Las familias están inconformes porque no han terminado, ya pasaron 4 años, ya pasó mucho tiempo y no hacen caso. La gente ya perdió la esperanza de que las concluyan”, relató.

“La respuesta que recibimos cuando pasó lo de Manuel, se nos visitó casa por casa y se nos dio un número de folio por parte de Sedatu, desconozco, todavía no sé nada, sigo viviendo sobre el andador de la orilla del río, gracias a Dios y a mis amistades he recibido más ayuda de ellos, que del gobierno municipal, ni un peso partido por la mitad, me han hecho entregar documento, tras documento, pero no hemos recibido la ayuda que nos prometieron ni la vivienda”, expresa  Alejandrina Hernández López, otra de las damnificadas de Tierra Digna.

Durante este tiempo que ha esperado la entrega de su vivienda, Alejandrina ha pedido a Dios fuerzas para salir adelante y seguir luchando para poder continuar adelante, porque no ha recibido ninguna ayuda ni del gobierno municipal, ni federal ni estatal. “Nada, absolutamente nada, y no soy mentirosa porque de hecho estuve hablando en los medios, pero nada”, añadió.

Señaló que el adulto mayor, Alfonso Radilla, quien resultó damnificado por Manuel y se encuentra a orilla de la casa grande material que se encuentra caída está sin energía eléctrica ni agua, pero gracias a Dios está el río y está con vida y salud.

“Es algo difícil, critico, pero bueno, hay que gente me ha ayudado con ropa, con trastes, gracias a Dios ahí estoy con mi familia, estamos ignorados, olvidados, de hecho somos tres, perdimos dos viviendas, todo, quedamos en cero tanto de trabajo como de vivienda, no nos hemos podido recuperar, me gusta la agricultura, salí beneficiada, pero hasta ahí, y seguimos dando gracias a Dios que tenemos la salud”, finalizó.

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