Comprar los votos

Spread the love

Zapata 21

Octavio Augusto Navarrete Gorjón

I
La compra de votos fue masiva, generalizada y a la luz del día. El término ‘mapache’ se acuñó para identificar a aquellos sujetos que torcían la voluntad popular tachando miles de boletas, comprando votos y amenazando a ciudadanos de otros partidos para que no fueran a votar o para que lo hicieran a favor de los candidatos de los mapaches. El término fue fácil de aplicar porque los ciudadanos que hacían esta triste tarea aparecían al segundo o tercer día con ojeras como las que tienen esos animalitos; se habían desvelado, eran unos mapaches.
Hoy no se cuidaron las formas, la compra del voto no fue clandestina, fue vista prácticamente por todos los ciudadanos en todas partes. El fenómeno fue compartido ahora por el mundo rural y las ciudades; personas reputadas como honorables prestaron sus casas para que operaran los compradores de votos y otros tantos recorrían las urnas con fajos de billetes en busca de los votos que se pudieran comprar.

II
Una elección con esas características tiene un resultado por fuerza ilegítimo. Fue tan voluminosa la compra del voto que nunca sabremos a ciencia cierta cuántos obtuvo cada candidato o partido. El proceso se vició a la hora de la elección. El INE y el IEPC nada podían hacer ante estas anomalías que hacen nulos todos los esfuerzos anteriores por tener elecciones limpias.
Los candidatos hicieron bien su trabajo. Buscaron los votos afanosamente, se movilizaron en todo el estado y quedaron roncos de tanto hablar; participaron en debates, en entrevistas en prensa escrita y electrónica. Sus partidarios organizaron marchas, paradas cívicas y cierres de campaña. Todo ese esfuerzo fue hecho humo a la hora de acarrear verdaderas manadas de votantes comprados en efectivo. Se dice que entre la noche del seis y la tarde del siete de junio se gastaron mil cuatrocientos millones de pesos; algunos eran para la movilización y el pago de operadores, los menos para pagar los votos, cuyo costo era de doscientos pesos en la noche del seis y, por la tarde del siete, llegó a valer novecientos pesos.
Fue demasiado dinero para pensar que se puso desde oficinas de gobierno o particulares. Los empresarios guerrerenses juntos no pueden tener tanta liquidez. Fue dinero sucio

III
Los mexicanos no podemos seguir devaluando la vía electoral. Gobernadores, presidentes y ediles pasan, lo que no pasa es el pueblo de México, hoy arrojado otra vez al abismo y la oscuridad. Hay que recordar que hubo ciudadanos que llamaron a no votar porque afirmaban que ‘estas elecciones van a ser la fiesta del narco’. Tal vez tenían razón.
Las elecciones son un acto fundacional. Cada cierto tiempo los ciudadanos nos ponemos de acuerdo respecto al tipo de nuestro gobierno y los nombres de los gobernantes. Si ese pacto tiene un origen sucio no puede haber resultados buenos en el conjunto de la sociedad.
Ha habido varios foros mundiales (uno de ellos en Davos, Suiza) en donde la única pregunta es ‘¿Por qué México no crece?’. Se han dado varias respuestas válidas y al hacerlo se recuerda que toda América Latina tiene tasas aceptables de crecimiento, menos México, que desaprovecha su cercanía con Estados Unidos, su pertenencia a la Cuenca del Pacífico y sus innumerables riquezas naturales.
Damos ahora una respuesta: no crecemos porque el pacto fundamental de los mexicanos tiene un ingrediente corrupto. No podemos llamar a la eficiencia en las ramas productivas si no somos eficientes en materia electoral. Si a ese pacto agregamos la subcultura del crimen organizado que hoy invade la mente de nuestros niños y jóvenes y la participación casi nula de los ciudadanos en tareas comunitarias, muy pronto seremos un país inviable.
IV

La postura de Beatriz Mojica sólo tiene dos opciones: o reconoce los resultados fraudulentos o los impugna y llama a la movilización ciudadana. La segunda opción representaría un alejamiento de la tribu de los chuchos (que es la suya) y un reposicionamiento del PRD a nivel estatal, con la segunda se cerraría su carrera política (cuando menos electoral), porque en 2018 estarán en escena otros actores.
Tal vez estemos en la víspera del reencuentro del PRD con el resto de la izquierda electoral y sobre todo, con la izquierda social, el poderoso movimiento que hoy está en reposo pero que vendrá con más fuerza. Después de todo tenían razón: ‘si se llevan a cabo elecciones en las condiciones actuales será la fiesta del narco’. Así fue.

CORREO CHUAN

Mientras eso pasa en la arena electoral, siguen cayendo guerrerenses que luchan. Un profesor murió a manos de un policía federal en Tlapa y, en Iguala, Francisco López Liborio, perredista, luchador social y funcionario público, fue abatido por un grupo que lo persiguió en auto hasta las puertas de su casa. Iguala está llena de gobierno, pero nadie pudo intervenir en los minutos que duró la persecución, lo cual confirma que los federales vienen a matar guerrerenses, no a defenderlos de los criminales. El correo chuan trae noticias tristes pero también la esperanza de que cuando está más obscuro es que va a amanecer. Zapata 21 es una dirección de bellos recuerdos.

E-mail: correochuan@hotmail.com