Sociedad

Covid-19: irritación, impotencia y desesperación en el primer día de aplicación de la vacuna en Acapulco

Covid-19: irritación, impotencia y desesperación en el primer día de aplicación de la vacuna en Acapulco
  • Publishedmarzo 17, 2021
Una mujer adulta mayor muestra los estragos que implican para poder vacunarse contra el virus SARS-CoV-2, este día en la Unidad Deportiva de la colonia Progreso | Foto: Bernandino Hernández

Momentos de irritación, impotencia y desesperación padecieron adultos mayores de 65 años y acompañantes en el primer día de la aplicación, en Acapulco, de la vacuna Sinovac contra el Covid-19.

En la Unidad Deportiva del puerto, ubicada en la popular colonia Progreso, donde la inseguridad aumentó desde el pasado fin de semana; más de un centenar de personas, algunas en sillas de ruedas y familiares, se irritaron más porque después de las dos de la tarde se acabaron las vacunas.

Colaboradores de Salud y adultos mayores este día durante la aplicación de la vacuna contra el Covid-19. | Foto: Bernandino Hernández.

“Hay gente que no tiene educación, les estamos hablado y no contestan”, dijo muy molesta a la revista digital Costa Brava, dijo Laura Añorve Hernández, de esa misma colonia, quien empujó a un marino que le negó el acceso al área de vacunación, “nadie es para venir a informar si hay vacuna o no hay vacuna, y no se vale, disculpe la molestia”, justificó su proceder la mujer al acercarse dos marinos más para tratar de calmarla.

Y es que en ese lugar el primer lote de vacunas se terminó antes de las dos de la tarde y a las 15:19 horas se escucharon los aplausos al llegar la segunda dotación, reanudándose la vacunación primeramente a las personas en sillas de ruedas.

A Mauricio Abarca, de 81 años, y con número de ficha 1057, le aplicaron la vacuna hasta las 15:40 horas. En sillas de ruedas tuvo que esperar desde 08:50 de la mañana que llegaron desde el fraccionamiento Mozimba, dijo su esposa muy molesta y agregó que había personas que habían comentado que se fueron a dormir para ser de los primeros y otros que llegaron a hacer fila desde las tres de la madrugada.

“Hay mucha gente que está sin almorzar y sin comer, tanto de los que vienen a vacunarse como familiares o gente que hizo el favor de traerlos. Una que no traemos mucho dinero por la situación que se vive, y otra porque no hay por aquí cerca dónde comprar”, abundó.

El calor era sofocante, la fila no avanzaba tanto en el interior, la razón, se había terminado el primer lote de vacunas y nadie informaba a los ciudadanos; sólo había trascendido que habían dejado de vacunar porque el personal había hecho un receso para comer.

Personas con discapacidad, los más afectados durante la aplicación del biológico en la Unidad Deportiva, en la colonia Progreso. | Foto: Bernandino Hernández

(Texto: Bernandino Hernández)

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