Sociedad

Iglesia Católica llama a ser promotores de paz

Iglesia Católica llama a ser promotores de paz
  • Publishedjulio 9, 2023

El pasado tres de Julio, algunos obispos y empresarios mexicanos se reunieron «en el marco de los Foros de Justicia y Paz que se celebran a lo largo y ancho del país, rumbo al Diálogo Nacional por la Paz que tendrá lugar del 21 al 23 de septiembre en la ciudad de Puebla».  Me hago eco y comento sólo un aspecto de la declaración dada al final de la reunión.

Ante la grave situación de violencia en nuestra patria, «estamos llamados a ser promotores de paz, a caminar juntos y a ser agentes proactivos para lograr la justicia que anhelamos y a la que tenemos derecho». Esta sea nuestra actitud. No perdamos la esperanza.

Ha aumentado cada vez más la presencia de Militares y de la Guardia Nacional en ciudades, pueblos y caminos, pero esta estrategia no ha dado el resultado esperado. La violencia es incesante y creciente. Es imposible que estén en todas partes todo el tiempo. Ciertamente es necesaria la presencia de policía que cuide la vida, la integridad y los bienes de las personas, pero no basta. «Construir la paz necesariamente pasa por la impartición de la justicia, así como por un Estado de Derecho que sustente y asegure un orden justo para todos sus integrantes, y restablezca las condiciones indispensables de legalidad y transparencia». Es tarea de todos, cada uno desde su muy particular responsabilidad, construir y fortalecer estos pilares que son necesarios para sustentar la paz.  

La impunidad es abono de la criminalidad. A muchísimos ciudadanos nos resulta muy difícil explicarnos cómo pueda darse la impunidad en el nivel tan elevado en que está presente entre nosotros. Ante un crimen o delito es grave responsabilidad del Estado llegar al conocimiento de la verdad, restaurar en la medida de lo posible el mal realizado, cuidar a la sociedad dando a quien perpetró el crimen o delito la oportunidad de recapacitar y cambiar de conducta. La certeza de que un crimen o delito no va a quedar impune es protección muy grande para la sociedad.

En el hogar hemos de aprender que nuestros actos tienen consecuencias diferentes según la orientación de nuestras decisiones, hacia el bien o hacia el mal. La escuela ha de continuar y fortalecer este aprendizaje. Reconocer y alabar el bien hecho es muy valioso y   hemos de hacerlo con grande gusto.  Un servicio indispensable para toda persona es la corrección.  Ciertamente se ha de quitar todo trato denigrante o dañino para la salud de la persona, pero sí se le ha de ayudar a reflexionar y se le ha de exigir un servicio a la comunidad a quien dañó con su comportamiento. Se causa un grave daño cuando quien actúa mal no recibe la ayuda de la corrección, daño a su persona y daño a los demás.

 Si la seguridad de todos tiene como fuente el buen actuar de cada uno, ayudar a asimilar valores y a convertirlos en virtudes, en buenos hábitos de conducta es fundamental. Y esto es tarea de todos, pues de una u otra forma participamos de manera formal o informal en la educación de las personas. Todos estamos llamados a ser promotores de paz. Los invito a leer completa esta declaración de algunos obispos y empresarios mexicanos.