Fotos: Asgard Tinajero
•En 2006, gobierno de Betin reportó hecha obra de agua inexistente en Espinalillo
•En San Nicolás, el agua no es de buena calidad, y la usan para el baño • En Cahuatitán llevan 15 años sin contar con el servicio •Vecinos se ven obligados a comprar el agua en tinacos o latas para su uso diario • Se requiere una inversión de 200 millones para abatir carencia de agua
Ossiel Pacheco
El desabasto de agua en los hogares de Cahuatitán, Barrio Nuevo, Espinalillo y San Nicolás afecta de años atrás a sus habitantes que se ven obligados a comprar el agua a El Carrizal. El paisaje de carretones con tinacos acarreando el vital líquido es común en los Barrios, donde las estrategias implementadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para dotar el servicio han fracasado, y requieren de una inversión millonaria para costear una obra que surta de agua de calidad en esas localidades.
En Espinalillo, el comisario de El Espinalillo, Arturo Ríos Morales dio a conocer que la Conagua tiene registrada un nuevo sistema de agua en esa localidad desde 2006, cuando se trató de una obra fantasma reportada como hecha por el gobierno de Alberto de los Santos Díaz; esto atoró la gestión de recursos federales para concretar una obra de ese tipo en esa comunidad.
Mientras que en Cahuatitán, el gobierno anterior de Ramiro Ávila y el actual de Javier Escobar priorizaron pavimentar una calle, y no el proyecto de agua que está inconcluso, ignorando a los habitantes de ese lugar, y desde 2002 carecen del servicio y se ven obligados a comprar el líquido a particulares, situación que se ha prolongado en lo largo de los últimos 15 años.
Ríos Morales dio cuenta que en esa localidad si hay agua, pero la gente no quiere pagar 30 pesos al mes para sufragar los gastos que se generan para prestar el servicio, una vez que el bombeo cuesta 2 mil 800 pesos al mes por uso de energía eléctrica, y por ello, el servicio dejó de prestarse.
Citó que hay otro problema, pues en la administración de Alberto de los Santos Díaz de 2005 al 2008 hicieron nuevo el sistema de agua potable de la comunidad y el tinaco que data del sexenio de Luis Echeverría Álvarez está obsoleto, “solamente lo pintaron, y lo pasaron como nuevo”, cuando hay un dictamen de Protección Civil que así lo indica, y por el óxido no se puede soldar, “parece una coladera, una pichancha, se tira el agua”.
Dio a conocer que junto con el ex comisario, Filiberto Diego Ríos realizaron gestiones ante la Conagua para dotar de un nuevo sistema de agua a la comunidad, pero aparece con un nuevo sistema de agua desde 2006, cuando en realidad, “la obra no se realizó”, pero la obra contó con el aval del entonces comisario, Nelsón Diego Beltrán.
Ríos dio a conocer que habló el tema del agua con el alcalde Javier Escobar, pues la comunidad aparece con un sistema de agua nuevo, y eso impidió bajar un recurso para la obra por parte de la Conagua, instancia que otorgó una concesión para la extracción de agua de metros cúbicos adelante del puente de Los Cimientos, pero tuvo miedo de hacer la obra toda vez que en este poblado se manejó que se secarían las palmas, y se opusieron a su realización.
Para dar cuenta de la situación que se vive en los Barrios por la falta de agua, dio a conocer que la Conagua hizo un pozo profundo en San Nicolás, pero el agua es de mala calidad y sale amarilla. “La gente solo la usa para el baño, pero no para su uso cotidiano”, añadió.
Por esa razón, abrió que Escobar Parra sostuvo un acercamiento con la diputada federal, Guadalupe González Suástegui, quien forma parte de la comisión del agua en San Lázaro, y hay la disposición de la legisladora, pero desconoce si el primer edil avanzó el seguimiento de la gestión para aprovechar la toma que hicieron con la nueva unidad de riego Coyuca. Consideró que con una obra de esta magnitud estimada en 200 millones de pesos podrían beneficiarse con el servicio de agua las comunidades de Cimientos, Cahuatitán, Barrio Nuevo, Espinalillo y San Nicolás hasta los Callejones.
Ríos fue entrevistado el pasado domingo 21 de mayo; en ese entonces paró el funcionamiento de la bomba de agua de esa localidad “para que la gente valore” y aporte los 30 pesos mensuales para el mantenimiento del servicio. Citó que el costo de la lata de agua que traen de la playa en esa localidad es de 3 pesos con 50 centavos, mientras que un tinaco de mil 100 litros de agua se expende en cien pesos y se agota en tres días. “En promedio cada casa consume 10 tinacos en un mes, el equivalente a mil pesos, gastan más, pero se niegan a pagar los 30 pesos”, argumentó.
En San Nicolás, Martha Elena Robledo Palacios, vecina de esa localidad, contó que durante 10 años no tuvieron agua en sus hogares, pero hace dos años, la Conagua mediante el programa de la Cruzada se implementó el servicio de agua entubada con bomba que funciona mediante celdas solares, pero en la pasada temporada de estiaje el agua escaseo y el servicio se vio interrumpido durante un mes.
“Estamos en mayo, la bomba no alcanza a tomar mucha agua, no se seca totalmente el pozo, pero no sube el agua, ya va el mes que estamos así sin agua, que no es buena, no es potable, sale amarilla, mancha la ropa, las personas llenas sus tambos, le echan cal, cloro para que se ponga clara, sirve casi nomás para el baño”, agregó.
Explica que a raíz de la falta de agua se ven obligados a comprar el agua en tinacos que son suministrados por la comunidad de El Carrizal que utilizan para bañarse, lavar la ropa, y uso doméstico diario en general; detalla que el agua que suministra el servicio de la comunidad les irrita la piel. “Se toma el agua de un pozo que ya estaba, nomás lo limpiaron, pero el agua no sirve”, agrega.
Recordó que hace unos 30 años el agua era buena y venía de Los Cimientos, pero se tenía que pagar energía eléctrica y nadie quiso hacerlo. “Ahora se tiene una bomba solar, solo en el día tenemos agua, pero no llega a Los Callejones, se cobra 25 pesos de forma mensual”
En tanto, Juanita Balanzar Palacios dijo que el pozo se hizo en tiempo de lluvias cuando debe hacerse el periodo de secas para que sea profundo, pero se realizó después de las inundaciones que provocó Manuel. “Si funciona el pozo, pero se secó porque quería se hiciera en mayo para que esté profundizado y pueda tener siempre agua, tenemos ya casi el mes sin agua, se secó el pozo”, detalló.
Dio a conocer que el tambo de agua lo compran en 2 pesos. “Si son 30 latas, son 60 pesos, las compra todo casi todo San Nicolás todos los días, cuando se descompone la bomba, de lo poquito que se junta se va arreglando, luego la gente dice que no tenemos dinero alzado, pero se van guardando todos los gastos para comprobar”, aseveró.
Por su parte, Roberto Carlos Salas Ríos, habitante de Cahuatitán, afirmó que el problema de desabasto de agua en esa localidad se remonta al 2002, y precisó en el periodo de Julio César Diego Galeana se comenzó a realizar la red de agua, obra que se concretó, pero después la bomba se dañó y el pozo que utilizaban para sustraer el agua era de Los Cimientos, y quedó deshabilitado tras el paso de los desastres naturales que hubo.
Agregó que se buscó realizar un pozo nuevo en Pénjamo para abastecer el agua, una vez que la familia Pano donó un terreno para extraer el agua de un pozo, misma que concesionó Conagua, y se construyó, pero no hubo recurso suficiente para la bomba ni para la rehabilitación de los tubos que están deteriorados.
“Se han hecho gestiones ante el ayuntamiento y la Conagua por parte de los comisarios, incluso Gilberto Toralva El Teque ya finado realizó infinidad de gestiones, pero no tuvo eco, antes de la pavimentación de calle del poblado la mayoría de la gente expresó que era más prioritario el abasto de agua, pero las autoridades no lo consideraron así por los vicios que se acarren con las obras públicas y decidieron ellos, hacer la construcción de la calle y dejaron del lado el agua potable cuando es una prioridad”, marcó.
Salas estimó que la mitad de los 500 habitantes de esa localidad sufren el desabasto de agua porque carecen de un pozo para obtenerla y eso daña la economía familiar, pues cada vez que deben utilizar el agua se tiene que comprarla; en esa localidad el vital líquido es adquirido en 120 pesos el tinaco con agua, misma que dura solamente tres días.
“Para una persona dedicada al campo es una cantidad que no alcanza, es una situación que castra la situación económica de las familias que bien pudieran emplear ese dinero para comprar artículos de primera necesidad de la canasta básica y no en agua que es un servicio debe garantizar el gobierno”, sustentó.
Señaló que los proveedores Jaime Diego y El Güero de Espinalillo abastecen de agua a la comunidad, situación que lleva 15 años, incluso citó que en este trienio tampoco se va a poder tener la gestión del servicio de agua porque no hay el compromiso ni la voluntad de la autoridad con este tema, pues no asumen el tema en la cabecera municipal, donde no debe faltar este recurso “hay problemas, a las comunidades muy difícil que las volteen a ver, de los Barrios, el único lugar donde tienen agua es Espinalillo, y a medias porque también se han quejado, el pozo de donde obtiene el agua sale muy salitrosa”.
En tanto, el ex comisario de El Carrizal, Candelario Sánchez Terrazas, dijo que está al frente de la venta de agua los sábados y domingos, mientras de lunes a viernes hay otras casas que venden el agua para surtir a todos los Barrios; en el caso de la comisaría municipal a su cargo la distribución de agua se viene realizando desde hace 4 años, pero los particulares de esa localidad llevan unos 20 años con la venta y distribución del vital líquido a los hogares de Cahuatitán, Barrio Nuevo, Espinalillo y San Nicolás, incluido los Callejones.
“En San Nicolás, por donde construyeron el tinaco salía un agua muy buena, pero desde que comenzaron a tirar el drenaje a las fosas al lado derecho en dirección a Coyuca se fue perjudicando el agua, está contaminada, antes sí salía el agua muy buena ahí en Los Pocitos, pero ahora toda la gente surte del Carrizal”, afirmó.
Dio cuenta que el agua en San Nicolás es de mala calidad y emana un olorcito; “a los recipientes llenos, les sale una nata, desde aquí se surte agua a todos los Barrios, al Bejuco, Coyuca, gracias a Dios tenemos una maravilla de agua, hay pozos artesanos, aquí tenemos las mejores purificadoras de agua del municipio, como son Agua Max, Cielo Azul…”
Informó que el tinaco de mil 100 litros de agua tiene un costo de 15 pesos y lo más chicos 10 pesos; “eso cobramos por llenarlo, ellos, por llevarlo a esas localidad lo dan más caro, lo entregan a 80, 100 y 120 pesos; tan sólo los fines de semana la venta corresponde a la comisaría por la carencia que existe en los Barrios, los demás días si lo hacen particulares, llevan 20 años así”.


