La alcaldesa Abelina López Rodríguez encabezó la tarde de este lunes la instalación del Consejo de Paz y la entrega del nuevo Centro de Justicia Cívica de Acapulco.
Este proyecto, calificado como histórico para el municipio y el estado, marca la transición de un modelo policial reactivo y sancionador hacia uno preventivo y restaurativo, diseñado para resolver controversias comunitarias antes de que escalen a conductas delictivas.
Durante el acto protocolario, la doctora Abelina López Rodríguez enfatizó que hablar de paz implica trabajar con responsabilidad y disciplina para lograr objetivos claros, asumiendo que la paz no se construye con discursos vacíos, sino con el trabajo diario y el fortalecimiento de las corporaciones en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
Señaló que la inauguración de estas instalaciones representa la decisión de fortalecer la capacidad del municipio para atender la demanda de seguridad y tranquilidad de las familias acapulqueñas, reconociendo que el 70% de los ciudadanos consideran este rubro como la prioridad principal de las acciones gubernamentales.
El ingeniero Vladimir Hernández Alemán detalló que este proyecto de rehabilitación técnica, que incluso ya se trabajaba desde antes del impacto del huracán Otis, dota al municipio de un centro único en el estado de Guerrero.
Las instalaciones cuentan en su planta baja con áreas administrativas y una zona de detención que fue totalmente remodelada para ser apta y digna, respetando cuestiones de género y derechos humanos para quienes permanezcan de manera temporal.
En la planta superior se ubica lo que se considera el espacio más innovador: una sala de juicios orales equipada con cámaras de circuito cerrado para grabar cada evento, además de oficinas privadas para los jueces que impartirán justicia, asegurando que existan las condiciones para que la justicia en el municipio inicie una nueva etapa de vanguardia.
Por su parte, la alcaldesa Abelina López Rodríguez explicó que la justicia cívica es un conjunto de procedimientos e instrumentos de buen gobierno orientados a la cultura de la legalidad y la resolución de conflictos comunitarios.
Subrayó que el objetivo primordial es evitar que los desacuerdos escalen a delitos, transitando hacia un modelo preventivo que requiere de una estructura completa integrada por un coordinador, jueces, mediadores, secretarios, defensores públicos, psicólogos, médicos y policías.
La mandataria también reconoció que este avance fue posible gracias a la madurez del Cabildo, que aprobó un presupuesto donde el 20% se destinó especialmente al tema de seguridad, permitiendo no solo la remodelación de edificios, sino también el fortalecimiento del sistema de videovigilancia C4 con mil cámaras y la creación de policías especializadas de género, ecológica, turística, urbana y rural.
El arzobispo Leopoldo González González agradeció la invitación a formar parte de este consejo y señaló que la inauguración del centro es una palabra de esperanza para la seguridad y paz en las comunidades.
El prelado fue enfático al citar que el camino de la paz pasa por refundar la comunidad desde la escucha y el compromiso, afirmando con convicción que la verdadera seguridad no nace del control que alimenta el miedo, sino de la confianza, la justicia y la solidaridad.
Asimismo, se destacó su postura respecto a que no podrá haber paz si no se pone en el centro a las víctimas, haciendo un llamado a nunca acostumbrarse ni hacerse indiferentes ante su sufrimiento.
A esta visión se sumó Marco Antonio Adame Meza, director del IIEPA-IMA de la Universidad Autónoma de Guerrero, quien calificó el acontecimiento como solemne, histórico y trascendente para una sociedad que ha padecido el flagelo de la violencia.
El académico celebró la atinada iniciativa del gobierno municipal al poner en marcha una acción pública que convoca a la participación ciudadana y que propone una perspectiva innovadora y humanista para atender problemas públicos.
Adame Meza expresó que la paz es una construcción del esfuerzo, el diálogo y la inteligencia humana, la cual solo es posible concretar mediante la cultura cívica y democrática que implementa valores como la tolerancia y el respeto.
El secretario técnico José Villanueva Manzanares certificó la existencia del quórum legal para la instalación del Consejo de Paz y Justicia Cívica, el cual quedó integrado por Armanda García García, David Cienfuegos Salgado, Manuel Castillo Jaime (Igor Petit), Miguel Ángel Tenorio Astudillo, Mateo Almansa Martínez, Socorro Gil Guzmán, Carlos Manzanares Díaz, Pamela Silva Hernández, Faustina González Allende, Alma Ramírez Valente, María Eugenia Sánchez Ávila, Edgar Alberto Jaime Valle, Sandra Yolanda Rodríguez Zaragoza, Aniceto Leguizamón Dimas, Blanca Iris Serrano García, Gustavo Radilla Callado y Angélica Díaz Rojas.
La actividad contó con una nutrida asistencia de personalidades y autoridades, entre quienes destacaron el coronel de infantería Javier Ojeda Beltrán, comandante del 56 Batallón de Infantería; Rodrigo Ramírez Olmedo, representante de la Secretaría de Gobernación federal; la doctora Leticia Lozano Zavala, secretaria general del Ayuntamiento; el secretario de Seguridad Pública, Federico Argumedo Rodríguez; la arquitecta María Mélida Campos García, secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas; el síndico procurador Miguel Jaimes Ramos; el arzobispo Leopoldo González González y el coordinador de justicia cívica José Villanueva Manzanares.
También acompañaron los regidores Juan Carlos Manrique García, José Ángel Mejía Álvarez, Felipe Williams Manzanares, Roberto Carlos Ortega González, Rodolfo Escobar Ávila, Elideth Rocío Reyes García, Oralia Rivera Vélez, Armando Añorve Ríos, Hilda Sofía Corona Mijangos, Eric Romero Morales, Marisol Luna Torres, Genaro Vázquez Flores y Misael Sánchez Ortiz, además de invitados especiales como Noel Rosas González, presidente de la Barra de Abogados de Acapulco.
