El Sistema de Alerta de Incendios Forestales, a través del reporte de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil con corte a las 11:00 horas de este miércoles 7 de mayo de 2026, confirmó que brigadistas de los tres niveles de gobierno y grupos voluntarios combaten actualmente ocho incendios forestales en la entidad.
La actualización de las cifras revela un incremento significativo en la superficie dañada, sumando un total de 5,831 hectáreas afectadas por el fuego.
El foco más crítico continúa siendo el predio Cerro Timbiriche, en el municipio de Zirándaro, donde las llamas han consumido ya 3 mil 850 hectáreas de bosque de encino-pino.
Este incendio, activo desde mediados de abril, representa el mayor reto logístico para las autoridades estatales y federales debido a la magnitud del daño en el arbolado adulto y el renuevo de la zona.
En el municipio de Ayutla de los Libres se concentran dos frentes de combate importantes. El predio Colotepec reporta 456 hectáreas afectadas con un 70% de control, donde labora un numeroso contingente de 100 propietarios y 40 voluntarios, además de brigadas oficiales de Conafor y cuerpos rurales de Chilpancingo y Eduardo Neri.
Asimismo, en el paraje Tonalá se registran otras 187 hectáreas dañadas, con un avance del 70% en su control.Por su parte, el municipio de Zihuatanejo de Azueta presenta una situación más favorable en el predio Mineral de Guadalupe, el cual ya se encuentra bajo estatus de «Controlado» al 100%, con un 85% de liquidación tras haber afectado mil 125 hectáreas. Otros siniestros activos se localizan en Comala de Gómez, Atenango del Río, con 134 hectáreas; Vista Hermosa, en Florencio Villarreal, con 43 hectáreas; Mexquitlán, en Copalillo, con 33 hectáreas; y el de menor extensión en Caridad, San Marcos, con solo 2 hectáreas reportadas.
Las autoridades mantienen el despliegue de personal especializado para agilizar las labores de liquidación total en el menor tiempo posible, exhortando a la población a evitar el uso del fuego en zonas rurales ante las condiciones meteorológicas que facilitan la propagación de los siniestros.
