Procesión a la Virgen del Cobre por la laguna, sincretismo y fervor cubano en El Carrizal

FOTOS: OSSIEL PACHECO / COSTA BRAVA

▪ Tradición religiosa que hermana a católicos de ese poblado con La Barra y Playa Azul

 

OSSIEL PACHECO / EL CARRIZAL

La veneración de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, y de los pescadores de cualquier latitud, que realizan los habitantes de El Carrizal, se ha convertido en una tradición llena de colorido, alegría, fervor, sincretismo, y paganismo que hermana a ese poblado con La Barra de Coyuca, y Playa Azul, a donde llega el peregrinar en lanchas que realizan la mañana de cada 8 de septiembre por la laguna de Coyuca desde hace 32 años cuando decidieron adoptar el fervor a la Virgen María, en su versión cubana.

Tradición y fe que heredaron de católicos cubanos que por azares del destino llegaron a disfrutar de las playas de ese balneario coyuquense, y al percatarse de que los habitantes de El Carrizal planeaban la construcción de su iglesia, brindaron su ayuda económica para edificar su capilla, incluso colocaron la primera piedra de la Santa Cruz, y en agradecimiento por el gesto solidario de los isleños decidieron adoptar la fe y la veneración a la Virgen de la Caridad de Cobre.

La efigie de la venerada virgen fue obsequiada por los propios cubanos al regresar nuevamente a El Carrizal para hacer la entrega formal a sus habitantes; hecho que se dio hace poco más de tres décadas, y desde entonces para celebrar y honrar a la santa patrona en su templo del 4 al 8 de septiembre se realiza la feria de esa localidad, acompañada de los ritos y celebraciones litúrgicas, que incluyen la procesión en lanchas por la laguna de Coyuca que los lleva a peregrinar por la Barra de Coyuca y Plaza Azul.

Este año, la lluvia amenaza, los negros nubarrones forman parte del bello paisaje natural que acompaña la peregrinación desde su partida del muelle de El Carrizal hasta atravesar parte del canal que une la laguna de Coyuca con la de Mitla. Las 34 lanchas, que zarpan poco antes de las 9 de la mañana se abren paso por los densos esteros y manglares que acompañan el peregrinar de los católicos de ese poblado que se logran levantar tras el desvelo de la velada realizada la noche anterior en honor de la Virgen de la Caridad del Cobre, otros más trasnochados asisten, todavía con ganas de seguir la juerga en las lanchas.

Sobra la música durante el recorrido. Niños, jóvenes y adultos viajan en las lanchas que llevan diversos nombres. La imagen de la virgen patrona de Cuba y de los pescadores es bien acompañada por el mariachis Real Jalisciense, del estado de México en la embarcación que va adelante en la ya tradicional procesión que vienen realizando durante 32 años en El Carrizal, que los lleva a recorrer la laguna hasta La Barra de Coyuca, a donde desembarcan, tras casi una hora de recorrido por las tranquilas aguas que los lleva atravesar la barra abierta, justo en la desembocadura del río Coyuca.

Ahí, ya los esperan feligreses que portan el estandarte de la Virgen de Guadalupe de ese poblado; es el comité del templo católico de ese poblado el que está a cargo de la recepción. Todavía las lanchas llegan hasta La Estación donde dan la vuelta antes de arribar al muelle de La Barra, donde los asistentes desembarcan; provienen de todos los barrios que tienen la fe en la Virgen cubana, cuyo principal centro de veneración es la Basílica Santuario Nacional ubicada en Santiago de Cuba.

Esta fiesta fortalece el tejido social y la unidad: Onofre

De los cubanos heredaron no solamente la veneración a la Virgen del Cobre sino la alegría y colorido que caracterizó el festejo religioso; ahí en el templo católico se oficia una misa en honor a la Virgen del Cobre, precedida de un recorrido por las calles de esa localidad. La gente espera a los peregrinos con agua y comida, misma que distribuyen durante la celebración litúrgica. El templo se llena, los que no ingresan se quedan afuera tomando los alimentos que ofrecen los habitantes de La Barra. El párroco de Espinalillo, Cornelio Onofre Melo aguarda a la culminación de la misa que oficia su par, Benjamín Carrillo, en tanto, aprovecha para almorzar con los feligreses provenientes de su parroquia.

“Hoy 8 de septiembre celebramos la natividad de la Santísima Virgen María, que tiene distintas advocaciones o títulos, uno, de ellos es la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, y se celebra en El Carrizal, esta fiesta viene a fortalecer la comunidad, el tejido social que tanto nos hace falta, la convivencia, la unidad, la solidaridad y la esperanza de creer en Dios, y que la Virgen intercede por nosotros, es una festividad importante, nos ayuda a levantarnos, y seguir adelante en la misión que cada uno tiene”, insta Onofre en entrevista.

Contó que don Hipolito Benítez narró en una misa la historia de la llegada de la Virgen del Cobre a El Carrizal y dio cuanta de la llegada de unos señores provenientes de Cuba a descansar en Playa Azul y al pasar por esta localidad vieron que estaban construyendo una capillita de madera “muy sencilla”, y entonces pararon, “les llamó la atención que estaban realizando”, y se ofrecieron a regalar la imagen de la patrona de Cuba que es la Virgen de la Caridad del Cobre.

“En una segunda venida trajeron la imagen y es la que se venera actualmente, se cayó la capilla, y construyeron otra, y siguió ella como patrona, gracias a Dios se ha ido fortaleciendo esta tradición y costumbre de nuestros pueblos porque efectivamente enlaza a La Barra, a Playa Azul y comunidades aledañas a El Carrizal que veneran a la patrona de los pescadores, es un momento en que se reúnen para realizar su paseo en lancha, se sienten fortalecidos, de que los cuide y de que se mantenga una buena pesca”, narró.

En tanto, don José Socorro Gatica Jiménez, oriundo de Olinalá, pero radica en El Carrizal desde 1956, recordó que los cubanos le prometieron obsequiar la Virgen de la Caridad del Cobre a Hipolito Benítez Torres, para que fuera venerada en este lugar, y fuera la patrona del lugar, “eso fue hace unos 30 a 40 años, la población era pequeña, y todos se dedicaban a la pesca, por ello, tomaron a la virgen por ser la patrona de los pescadores, casi luego que llegó la virgen se agarró la tradición de realizar la peregrinación por la laguna”

“Esto porque todos se dedicaban a pescar, al igual que en los pueblos cercanos son pescadores, y aquí se unieron para llevar la virgen a Playa Azul y a La Barra, sirvió para que se unieran más estos pueblos para festejar a la virgen”, agregó.

La Rata, el Tully y los danzantes de Ollinko  

El cielo nublado hace más agradable el recorrido, aunque el calor es intenso. En otra embarcación va la tradicional banda de chile frito Brillante de Napo que entona música de viento que pone el toque festivo a la peregrinación. No falta quien se pone a bailar, mientras que más solemnes los danzantes del ballet Ollinko, provenientes de Tlamanalco, estado de México viajan en una lancha, con sus instrumentos; el ruido del tambor emerge solemne de su embarcación.

“La rata”, como le apodan al lanchero de La Barra que conduce la embarcación donde viaja la Virgen del Cobre pone el ambiente al oír la música y se pone a bailar; junto con Omar de la Cruz Cruz, El Tully, quien es el presidente del Consejo de Vigilancia de Servidores Turísticos ponen el toque a la peregrinación. “Viva la virgen de la Caridad del Cobre”, arenga y los asistentes le responden. El comisario municipal de El Carrizal, Alberto Palacios Magdaleno, va en otra lancha conviviendo con jóvenes de la comunidad que le acompañan. Se escuchan opiniones positivas de su gestión como autoridad local.

Las garzas, cazando peces en la laguna, son parte del entorno que se abre paso al navegar de las embarcaciones y que disfrutan, sobre todo los defeños y mexiquenses que cada año llegan a El Carrizal para acompañar la tradicional procesión en honor a la patrona de los pescadores. Turistas que se alojan en Villas Paraíso Azul aprecian desde la orilla la procesión y toman gráficas de recuerdo; en tanto, los cohetones que lanzan al aire y cuyo estruendo ahuyenta la parvada de aves acuáticas que reposan o pescan en la desembocadura del río Coyuca en las oscuras aguas lagunares.

Las embarcaciones llevan el cupo completo, y al paso de la peregrinación por La Barra se unen más seguidores de la Virgen cubana, y así hasta llegar a Playa Azul, donde se realiza otra escala; la capilla aloja por espacio de una hora a la venerada imagen, donde le cantan las tradicionales mañanitas acompañadas por el mariachis, en tanto, los peregrinos reciben comida y agua de los anfitriones que se organizan para recibirlos. Los danzantes de Ollinko Tlamanalco alistan el ritual, mientras queman copal que purifica, y hace que fluya la energía, según la tradición mexica que practican.

Afuera de la capilla ofrendan a la virgen el ritual mexica Weht que se realiza en el territorio desde los tiempos de Mesoamérica. Después continúa el recorrido, en su última fase para regresar al muelle de El Carrizal, donde está por dar inicio la misa en honor a la virgen, que es cargada por los feligreses que desean obtener una bendición de ella, y dado que la capilla está siendo rehabilitada, se adaptó la comisaría municipal para la celebración eucarística; “niños con calma, no son carreras, es una peregrinación”, grita desde un alta voz la señora que va pendiente del desarrollo de la procesión toda vez que en el último tramo todas las lanchas aceleraron para ganar un espacio donde atracar en el muelle para el descenso de los feligreses.

“La Rata”, antes de llegar al muelle, alegre y jocoso como anda, baila y se trepa de una lancha a otra, al acelerar la embarcación se balancea y tira la corona de la Virgen de la Caridad del Cobre, ante el enojo de las señoras que van cuidando la imagen, y lo sientan para calmar sus ánimos ya exacerbados por unos alcoholes que carga en el cuerpo.

Desarrollan en Playa Azul un hotel boutique para europeos

Noé Zavaleta, quien llegó junto con otros jóvenes proveniente del Distrito Federal para participar en la procesión en lancha de la Virgen de la Caridad del Cobre, dio a conocer que están desarrollando un hotel Boutique en Playa Azul, que representa una inversión de México con Francia; “estamos en este paraíso, es el primer año que venimos a la peregrinación, estamos haciendo que entré inversión y dinero a la zona, tenemos gente trabajando de la zona, nos compartieron que había una festividad importante y decidimos venir, estamos encantados”.

“Es algo que requerimos pasar de generación en generación para que se sigan manteniendo este tipo de fiestas y tradiciones que al final enriquecen a un país como México, como se visualiza a todo el mundo, con algarabía, colores, sonidos”, resaltó el empresario; a su vez, consideró que este balneario es un paraíso virgen, que no están explotado y tiene bondades increíbles, como hay pocos sitios en el mundo al tener la ventaja del mar y la laguna juntos, y a cuyas playas arriban las tortugas golfinas todo el año.

Además, apuntó que se puede observar la vía láctea, así como las noches estrelladas que no se ven en otros lugares, y hay unos atardeceres que “te llevas en el alma y el corazón”. Por igual, precisó que la comida es la cocina tradicional con leña y concha de coco, “es un deleite para el paladar”, y otras atracciones que se tienen como el río; “hay tantas bondades que definitivamente no terminamos de impresionarnos, y todavía no conocemos todo”, agregó.

Zavaleta dio a conocer que este proyecto de hotel boutique es nuevo, pues recién abrieron en Semana Santa con una prueba de amigos y familiares, y siguen en pruebas, “estamos dando servicios en este paraíso”, y conminó a los lugareños a valorar la maravillosa joya que tienen en Playa Azul, una vez que mucha gente no se ha dado cuenta del diamante en bruto que poseen, “lo único que requiere es una pulida, podemos traer mercado extranjero, como lo es el europeo que nos venga a dejar una derrama económica importante si nos lo proponemos pueden venir a comprar artesanías, comida, hospedaje, viajes, hospedajes para la zona”.