En el área de Ciudad Renacimiento, los habitantes enfrentan una creciente presión económica ante el inesperado aumento en el precio de la tortilla.
A partir del viernes 24 de abril, los negocios locales exhibieron avisos donde establecen el kilogramo de tortilla en 32 pesos y la masa en 28 pesos, argumentando el incremento constante en los insumos básicos como el gas, el maíz y el papel.
Esta medida se ejecuta sin que exista, hasta el momento, una información oficial o una intervención visible por parte de las autoridades gubernamentales para regular el mercado o proteger el bolsillo de los consumidores.
La molestia social es evidente, especialmente porque este golpe al presupuesto familiar no es un hecho aislado, sino que se suma a la grave excesivo aumento en el transporte público.La ciudadanía señala que la falta de regulación en los precios parece ser la norma, tal como ocurre con las unidades de transporte donde los usuarios se ven forzados a cubrir tarifas excesivas
.En el caso de los camiones urbanos, la tarifa se disparó hasta los 15 pesos por persona, lo que implica un gasto de 60 pesos en un solo traslado para una familia promedio de cuatro integrantes, representando un desembolso diario sumamente difícil de costear para los trabajadores de Acapulco y que se dispara más en el bolsillo de quienes vienen a trabajar de comunidades rurales del puerto.
Esta situación se agrava con la realidad del Acabús, sistema que ha visto escaladas en su costo en un breve lapso, pasando de 12 a 13 pesos y situándose actualmente en los 14 pesos.Los usuarios denuncian que estos aumentos son producto de un coto de poder donde el sector actúa a su conveniencia sin supervisión alguna.
