Al inauguraron la muestra «Ventana a México» en la Plaza Québec, como antesala a la edición 50 del Tianguis Turístico, Simón Quiñones Orozco, secretario de Turismo estatal, reconoció que tras cinco décadas el evento debe «evolucionar».
El funcionario señaló que el objetivo es que el turismo deje de verse únicamente como una industria de negocios cerrados para convertirse en una experiencia compartida con la gente.
Durante este sábado y domingo, delegaciones de 16 estados —incluyendo potencias turísticas como Jalisco, Quintana Roo y Oaxaca— comercializarán sus productos directamente en la plaza pública, buscando que la derrama económica no se quede solo en las grandes cadenas hoteleras.
En su discurso, el funcionario estatal afirmó que este aniversario no solo marca el regreso del evento a su sede de origen, sino una evolución fundamental en su formato: la apertura definitiva del encuentro hacia la ciudadanía y los visitantes, dejando atrás décadas de exclusividad para el sector empresarial.
Fue enfático al señalar que, si bien el Tianguis seguirá siendo el espacio predilecto para las negociaciones internacionales y la conectividad de México con el mundo, a partir de esta edición se convierte también en una celebración popular que permite a las familias y turistas ser parte directa de la identidad cultural del país.
Destacó que este cambio de visión responde a la instrucción de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de entender el turismo como un motor de bienestar y no únicamente como una industria de servicios.
Quiñones Orozco reconoció el esfuerzo coordinado con Fonatur y el gobierno municipal de Abelina López Rodríguez para garantizar que Acapulco luzca como una sede digna y renovada para recibir a los expertos del sector.
«El turismo es una experiencia que se comparte, y hoy el mensaje más importante es que este Tianguis es de la gente», sentenció el funcionario, al tiempo que invitó a los asistentes a redescubrir la oferta de Guerrero, la cual ha sido fortalecida para mostrar un destino moderno y resiliente.
