Momentos de alta tensión se vivieron este jueves por la tarde en el margen del río Papagayo, cuando un grupo considerable de pobladores de los Bienes Comunales de Cacahuatepec intervino para paralizar los trabajos de perforación de uno de los tres pozos radiales contemplados en el proyecto de abastecimiento de agua que ejecutan Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Gobierno de Acapulco.
La presión comunitaria obligó al operador a retirar la maquinaria pesada de la zona de excavación, evidenciando un quiebre en los acuerdos formalizados apenas meses atrás.
Este proyecto de infraestructura, crucial para garantizar el suministro de agua tanto a la zona urbana de Acapulco como a las comunidades rurales de la zona, ha estado marcado por la controversia desde su inicio.
Si bien en agosto de 2025, Conagua, y la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) y representantes de Aguacaliente firmaron un convenio que prometía la construcción de los pozos junto con obras sociales como una red de agua potable local y un sistema de riego, los pobladores denuncian una supuesta falta de consulta inicial y el incumplimiento de los compromisos de infraestructura social.
La intervención de este jueves se produce en un contexto de profunda vulnerabilidad para el sector agrícola de la región, aún cicatrizando las heridas provocadas por los devastadores huracanes Otis y John.
A pesar de que los pozos radiales buscan mejorar la captación de agua incluso durante la temporada de lluvias, la comunidad de Cacahuatepec insiste en que el agua no puede fluir hacia la zona turística sin antes satisfacer las necesidades básicas de los poblados cercanos que albergan la infraestructura de captación.
