Más de 300 obras en beneficio de capitalinos, resalta Marco Leyva en su informe

•Apuesta alcalde de Chilpancingo a la gente, no al futurismo político

 

El informe de lo hecho en su primer año de gobierno por Marco Antonio Leyva Mena, se llevó a cabo en un ambiente festivo, afuera; danzas,  bandas de chile frito, comida y gente que no pudo ingresar al inmueble por estar ya abarrotado, adentro, porras, igual una banda de chile frito y los invitados que aplaudían a cada  momento cuando el alcalde capitalino mencionaba lo hecho este año al frente del Ayuntamiento de Chilpancingo.

Fue un informe real, conciso, sin alarde de obras no realizadas, un informe  que puede ser criticado, rebatido, pero que al final reconocía la realidad. Ahí aceptó que falta mucho por hacer, que hay problemas como la basura, la seguridad, el agua, la pavimentación de calles, etc. pero también señaló lo que se ha hecho, más de 300 obras en beneficio de miles de chilpancingueños, sin fines políticos, ni condicionantes partidistas.

Leyva Mena, dijo que vendrán mejores cosas para Chilpancingo, y que llegó como una esperanza de gobierno, pero que tiene que renovarla, no con afanes personales, porque el gobierno es una instancia obligada para combatir lo que los ciudadanos no quieren: como la basura, falta de agua y la inseguridad. Llamó a un cierre de filas porque quien asuma el mando en los plazos constitucionales, no le convendrá tener una ciudad disminuida o desmembrada, y pidió un pacto político con todos, honesto, sincero y sin dobleces.

Pidió a los adversarios políticos no apostarle a la ingobernabilidad, buscando con ello beneficios personales, ya que eso terminará más tarde que temprano afectando sus propios intereses, y agregó que a nadie conviene ni a la oposición de su partido, ni a los de su propio partido el juego del desgaste de la administración municipal, porque no habrá mujer u hombre, que puedan resolver problemas tan agudos como la inseguridad, el agua o los servicios públicos.

Reafirmó que su verdadera apuesta no es el futurismo político, ni los cargos públicos, sino la gente, sobre todo los que menos tienen, por los que ahora tienen una casa, cuando pensaban que no la podían tener, por aquellos que tienen hoy un aumento de sueldo, por los campesinos que tienen un sistema de riego, la apuesta es por la honestidad y la confianza de la sociedad chilpancingueña.

Cerró diciendo que Chilpancingo era como un barco donde el capitán era Héctor Astudillo Flores, gobernador del estado, y Marco Leyva quien lleva el timón, y recalcó que la barca avanza, “no se romperá, ni naufragará, sigue, y que aún en medio de la tempestad, era un privilegio servir a Chilpancingo”.

Al final felicitaron al presidente, el Secretario General de Gobierno, Florencio Salazar Adame, quien acudió en representación del mandatario estatal; el exdiputado Federal, Manuel Añorve Baños; los diputados locales, como Samuel Reséndiz, la diputada Federal, Beatriz Vélez, y el senador Sofio Ramírez, así como personalidades de la sociedad civil.