- Operan políticos del tricolor y PRD; duelo de acarreo, coacción y compra de votos
Ossiel Pacheco
Una larga fila de votantes, tumultos y hasta golpes se suscitaron durante la elección de comisarios en Pie de la Cuesta, municipio de Acapulco, cuyas tres planillas que se disputaron los sufragios de los vecinos de esa demarcación estuvieron respaldadas por actores políticos del PRI, y PRD que recurrieron al acarreo, coacción, y compra de votos para ganar los comicios.
Al final del domingo 18 de junio, la planilla Blanca, que contó con el respaldo del diputado Samuel Reséndiz Peñaloza, secretario general de la CNOP en Guerrero; del diputado federal, Javier Taja Ramírez, aspirante a la candidatura del PRI a la alcaldía porteña en 2018; y del presidente de ese partido en el puerto, Fermín Alvarado Arroyo se alzó con el triunfo con 867 sufragios.
Tras el conteo de los votos, la planilla integrada por el propietario Delfino Hernández Martínez, el primer vocal, Argenis Flores Gallardo, el segundo vocal, Jorge Luis Carranza Saucedo, hijo de la líder del PRI en la Jardín, Marilú Saucedo, cercana al asesor del gobernador, Héctor Astudillo Flores, César Flores Maldonado y el suplente Julio César Vilchis Campos festejaron el triunfo, pero además el fin de la hegemonía que mantuvo el PRD sobre esa comisaria durante 18 años.
Desde temprano, comenzaron a llegar los vecinos a la comisaria municipal, donde se instaló y abrió la casilla que contó con 2 mil 500 papeletas para recibir la preferencia de los vecinos. Adultos mayores llevaron la preferencia al abrirse una fila exclusiva para ellos; eso provocó que la hilera de votantes se hiciera larga y provocara la desesperación de algunos que gritaban: ¡fraude!.
El calor agobió a los votantes que tuvieron hasta 4 horas formados para votar. Movidos de un lado a otro, se pudo ver en las cercanías a la casilla, a la ex diputada local, Lourdes Ramírez Terán, ex regidora, y su esposo, Serafín González Terrazas, ex regidor; convertidos al Morena, que respaldaron a la planilla Morada, que se colocó en segundo sitio con 488 votos; a la ex candidata a regidora del partido Humanista, Nereyda de Jesús Silvar Bravo; y a su esposo, Hilario Moreno, quienes comenzaron apoyando a la planilla Morada, pero terminaron respaldando a la Blanca.
También operaron en la elección funcionarios del gobierno de Evodio Velázquez Aguirre, como el secretario general del ayuntamiento porteño, Daniel Meza Loeza, aspirante a la candidatura del PRD a la diputación local por el distrito 8, y su esposa, la ex regidora del PRD, Verónica Melo, quienes respaldaron a la planilla Rosa, que finalmente obtuvo 334 sufragios, situándose en tercer lugar.
Delfino Hernández Martínez, candidato a primer comisario de la planilla Blanca golpeó y pateo a una mujer de su mismo equipo, incidente que se suscitó ante del medio día; de este hecho, el líder priísta, Alvarado Arroyo responsabilizó a la planilla Rosa, cuando se trató de un pleito interno.
La noche anterior a la elección, poco antes de la medianoche, llegó un camión tortón cargado de despensas al domicilio de la comisaria ejidal de Pie de la Cuesta con licencia, Calixta Zequeida que fueron utilizadas para comprar el voto a favor de la planilla Blanca. El nuevo comisario municipal, Delfino Hernández, es cercano a la comisaria ejidal de esa localidad, María de los Ángeles Ramírez Montejo, en tanto, el primer vocal, Argenis Flores, lo es de Fermín Alvarado.
Aquí, los priístas jugaron en doble cancha. Ejemplo de ello, es que Gabriela Meza, quien fue parte de la planilla Rosa, está identificada con Reséndiz Peñaloza, y jugó su papel para dividir a la izquierda, que finalmente perdió la comisaría municipal en ese enclave, tras 18 años de hegemonía que al final de ese día vio perder.

