Fotos: Bernardino Hernández
En Guerrero, hay 5 mil desaparecidos: Ciencia Forense
• La activista Julia Alonso urgió al Congreso local aprobar la creación de una fiscalía especial para atender las desapariciones forzadas
Ossiel Pacheco
Julia Alonso Carbajal, comenzó su calvario hace 9 años, 4 meses, cuando su hijo Julio Alberto López Alonso fue a vacacionar a Nuevo León, en enero de 2008, y desapareció. Visitó a unos amigos que conoció en Acapulco, y el 12 de enero antes de su desaparición habló todavía con su hermano. –Ya salimos de la presa, comentó Julio al teléfono desde el embalse Boca de Santiago, Nuevo León a donde había estado de recreo.
Más tarde, se comunicó cuando iban de regreso a Monterrey. Minutos después ya no respondió: “Ahí inició nuestro calvario”, comenta Julia, quien ahora es presidenta nacional de Ciencia Forense Ciudadana, que brinda ayuda desde la sociedad civil a las familias que atraviesan por una tragedia igual. Junto con otras madres que todavía lloran a sus hijos desaparecidos y añoran encontrar su paradero buscan en fosas a sus seres queridos.
El calvario que viven por encontrar a sus familiares se ha encontrado con una muralla burocrática: el gobierno que no está en sintonía con las familias afectadas. “Es una lucha titánica, entre David y Goliat”, compara Julia, para dar cuenta del tamaño del movimiento que enarbolan ya miles de familias en este país. La dama de 58 años de edad, apenas contiene la rabia y la impotencia que la envuelve por no saber de su hijo Julio Alberto, quien contaba con 27 años de edad al momento de su desaparición, y toda una vida por delante.
No está sola en esta tarea, Ciencia Forense Ciudadana (CFC) se ha abierto paso a lo largo de este país por el monumental tamaño de la tragedia que se vive con los 30 mil desaparecidos, estima hay a lo largo del territorio nacional, pero además tienen el respaldo de Gobernanza Forense Ciudadana (GFC), un grupo de académicos que busca realizar un sistema forense dirigido y administrado por ciudadanos para tener certeza en la búsqueda de sus familiares desaparecidos.
CFC va de la mano con la Universidad de Inglaterra Durham, quien hace casi tres años aportó y donó el primer proyecto con mil 500 muestras y a través de académicos de esa institución se abrió el Registro Nacional Ciudadano de Personas Desaparecidas (RNCPD), mecanismo que ha dado impulso y certidumbre a la búsqueda que realizan padres y madres de jóvenes desaparecidos. Esto, ante la inacción e incapacidad de las autoridades por dar con el paradero de sus familiares y la presentación de resultados confiables cada semana acumulan unas 530 muestras de ADN que envían al laboratorio.
. A Julia no solamente le duele la impunidad y la corrupción de los servidores públicos que ha encontrado en este caminar, sino la indolencia de los ciudadanos ante la grave situación que se vive en el país y en Guerrero, donde estima que la cifra de personas desaparecidas puede alcanzar los 5 mil casos, y se han ubicado al menos 48 fosas grandes, y un sinnúmero de fosas pequeñas. De ese tamaño es la tragedia que se vive en Guerrero, relata la activista.
Detalla que en el promedio de las mujeres desaparecidas corresponde a edades que van de los 14 a los 21 años de edad, mientras, los hombres se trata de hombres jóvenes de escasos recursos que tienen como actividad la albañilería, taxistas, vendedores o trabajadores de un bar o restaurante.
El gobierno logró dividir a los comités de búsqueda
“Así comenzamos a abrir las primeras fosas en Iguala, con ayuda del dirigente popular Miguel Ángel Jiménez Blanco, quien se integró al Sistema de Seguridad y Justicia de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) a partir de abril de 2013, y fue asesinado el sábado 8 de agosto de 2015 sobre la carretera federal México-Acapulco en las inmediaciones de su comunidad de origen, Xaltianguis; fuimos los pioneros en comenzar la búsqueda junto con los familiares del comité Los Otros Desaparecidos”, recuerda Julia.
Da cuenta que a raíz de la intervención del gobierno el comité comenzó a fraccionarse y los familiares a dividirse, de tal forma que ya no hay más búsquedas de fosas en Iguala; señaló que el miembro de la Brigada de Búsqueda de Fosas Clandestinas, Mario Vergara Hernández, cuyo hermano Tomas, -con los mismos apellidos- está desaparecido en julio de 2012, “fue cooptado”.
De esta manera, se están reorganizando, un grupo de madres para convertirse en embajadoras en todo el país y reiniciar la búsqueda de sus hijos en fosas clandestinas; reconoció que el activismo a favor de esta causa las hace muy vulnerables y la tarea para identificar los cuerpos no es por demás sencilla; tan solo, cita el costo de cada muestra de ADN asciende a cien dólares, y al menos se requieren dos muestras de laboratorio por familia.
Este mecanismo se abrió cause –dice- por las dudas del trabajo que realiza la Fiscalía General del Estado en la identificación de los cuerpos encontrados en fosas clandestinas, pues hacen creer a los familiares que con una muestra es suficiente; por ello, de forma alterna ayudan a familiares a obtener muestras más confiables a través de la experiencia que aporta la Universidad de Inglaterra Durham, y a la fecha llevan 530 muestras de ADN registradas de Guerrero. Esto, precisa, se puede corroborar en la página web cienciaforenseciudadana.org/registro.
“Esta asociación surgió en la ciudad de México, el doctor Ernesto Schwartz, director de Gobernanza Forense Ciudadana y su esposa Jules se dieron a la tarea de juntar muestras de Chihuahua; Guerrero, estamos nosotros; Tamaulipas, Graciela Pérez; en Guadalajara, Guadalupe Díaz, este proyecto se creó hace casi 3 años para saber qué es un ADN, como se conforma, tienes que saber el significado de la ciencia forense, y cómo poder buscar en una fosa, sin contaminar sobre todo los restos, la escena del crimen debe cuidarse, aquí no se investiga, por eso se debe cuidar mucho no contaminar los restos”, explica.
Detalla que los restos se contaminan si al hablar se avientan saliva se distorsiona una muestra de ADN. “El laboratorio que analiza las muestras, está fuera del país tienen muestras de ADN de nosotros, en una toma podemos contaminar a las personas o la familia que se le toma la muestra, el laboratorio está en Guatemala; desconfiamos de muchísima gente, del Estado, se han dado casos en que no debemos entregar las muestras al MP porque te clonan los resultados y te entregan otros restos que no son”, agregó.
“Estos resultados son un as bajo la manga que debe tener la familia para cotejar, llevas el perfil se lo llevas a un experto y así puedes comparar el perfil que me están dando la PGR o la fiscalía del estado, comparas el perfil que uno tiene y así puedes tener una certeza, esto debe ser algo secreto para las familias, aquí se vivió el caso de don Goyo, la fiscalía le quería entregar unos restos, pero la señora tenía duda sobre todo porque los restos no parecían los de su hijo, buscaron a la PGR, se les canalizó y ahorita la fiscalía de Guerrero trae perdidos sus restos ya no los encuentran”, citó.
Dijo que en este caso los restos fueron revisados por una antropóloga forense y además solicitaron una cadena de custodia de los restos para obtener un pedazo de osamenta para su análisis independiente y así tener la certeza de que el estado no está mintiendo; después de este proceso, -narró- los representantes de la Fiscalía dieron por perdidos los restos.
Alonso dio cuenta que sin temor a equivocarse en Guerrero han ubicado unas 48 fosas grandes con restos humanos, ubicadas en Chilapa e Iguala, en el área de la laguna; y en Cruz Grande. “Hay una infinidad de cosas, son muchas en Guerrero”, asegura.
Dio a conocer que sostuvo una reunión con el diputado, Ricardo Mejía Berdeja, presidente de la Comisión de Seguridad Pública en el Congreso del Estado, y le dio a conocer que presentó la iniciativa ante el pleno para crear una fiscalía especial para atender los casos de desapariciones en el estado, pero falta su aprobación por parte de las fracciones legislativas. “Pidió recursos, pero la congeló el gobernador, y la mayoría priísta no entiendo porque no le quieren dar recursos cuando se requiere una fiscalía solamente para atender los casos de los desaparecidos, es muy necesaria por los casos existentes”, anotó.
Por las denuncias existentes, una vez que hay casos de familias que no interponen querella alguna ante el ministerio público, sobre todo en La Montaña; “si hay 30 mil desaparecidos a nivel nacional, en Guerrero debemos tener fácil 5 mil desaparecidos, sin hacer cuentas alegres, por lo que estamos viviendo”, estimó.
Dijo que la desaparición de personas se da por el tráfico de mujeres jóvenes, tal como se puede verificar en los expedientes que tienen de Iguala, donde hay más de 400 casos registrados, y se trata de casos de mujeres de los 14 a 21 años de edad, “son raras las que desaparecen después de los 30 años, la mayoría de los casos no pasan de los 21 años”.
En tanto en el caso de los hombres desaparecidos, expone que en su mayoría son albañiles, taxistas, vendedores de discos o laboraban en un bar o restaurante y se trata de jóvenes que se dedican a estas actividades.
En este sentido, afirmó que se vive una situación de suma gravedad en Guerrero. “Lo sabemos, nos hacemos pendejos, eso es lo peor, es que somos los ciudadanos, lo he escuchado por todos lados, la corrupción de los servidores públicos es conocida por todos, hay impunidad y la corrupción si es verdad, pero los ciudadanos en dónde estamos, esa es la pregunta, tu puedes ver que están matando a alguien afuera y nadie interviene. Lo he escuchado y visto”.
De cerca ha vivido estas situaciones, tan solo cita que afuera de las oficinas que tiene en Acapulco hace un año y meses mataron a una señora afuera de la papelería ubicada enfrente a tan solo unos pasos sin que a nadie causara expresión alguna de dolor.
“He visto a personas ensangrentadas tiradas sin que se asombren los ciudadanos a su paso. Lo más grave de todo esto es que somos indolentes, puedes ver al muerto ahí y la gente puede seguir comiendo en el restaurante, la violencia se volvió algo cotidiano, algo normal, ya la gente nomas pregunta cuantos mataron hoy, no pues a ocho o a diez, somos indolentes. Un país tiene el gobierno que se merece, este país está así por sus ciudadanos”, remató.
La activista consideró que Guerrero es un polvorín y la gente vive en el hartazgo por la ausencia del gobierno. “Todo indica que no tienen el control sino el crimen organizado, mientras el dolor de miles de familias se multiplica por la situación de violencia que se vive todos los días en todo el estado, ojalá no lleguemos a una situación que nos desborde”, deseó.
Pura simulación; en Acapulco esconden los asesinatos
Julia Alonso, citó como ejemplo lo que sucede en Acapulco, donde inauguran la nueva monumental Diana cazadora en la avenida Costera y ponen en marcha la tirolesa más grande del mundo, pero esconden los asesinatos, “debajo de la alfombra”, y pretenden hacer venir a los turistas de otros países o de otras partes del país sin garantizarles seguridad, “esto no va a ayudar en nada a nosotros como ciudadanos que vivimos aquí y vivimos del turismo”.
Consideró que si la playa está sucia deben crearse brigadas para limpiarla y si el alcalde está haciendo cosas indebidas el ciudadano debe ir a exigir el cumplimiento de sus responsabilidades. “Pura simulación, si el país está así, si hay miles de desaparecidos, si hay miles de asesinatos, otra cosa terrible dejamos que toquen a un periodista cuando son nuestra voz, son nuestros ojos, no es solamente un periodista, es un símbolo, es cómo tocar nuestro nacionalismo, los ciudadanos no deberían permitir que toquen a los periodistas”, asumió.
Dijo que al matar a un periodista, están matando el derecho de la sociedad a estar informada y a conocer sobre lo que acontece en la ciudad donde habito, incluso los ciudadanos deberían paralizar las acciones de gobierno ante la grave situación que se está viviendo en Guerrero.
-¿Cómo calificarías la situación que se está viviendo?
-Una sola palabra la define: impunidad, y si me pides otra, indolencia de los ciudadanos, es igual a impunidad total, mientras no me toque a mí, me importa nada lo que te pase a ti, lo malo es que esto está llegando el fuego a todos. La situación está llegando a ser como en Colombia. ¿Qué estamos esperando los ciudadanos?.

