•Eslabón de producción de aceite se rompió: ahora se aprovecha agua, leche, fruta, dulce…
• Urge renovar el 75% de las 50 mil hectáreas de palmeras en ambas costas de Guerrero que han envejecido y combatir al mayate, insta Ethel Diego, presidente del organismo
Ossiel Pacheco
El auge perdido en la producción de coco está por regresar, una vez que la cadena productiva del aceite se rompió y ahora la amplia variedad de productos, unos cien, -estima- ha provocado una creciente demanda al grado que hasta la concha se aprovecha como carbón activado sin contar el agua de coco, actualmente utilizada como hidratante por atletas de alto rendimiento.
Sin embargo, el futuro promisorio para las familias productoras de coco en Guerrero pasa antes por el proceso de renovación del 75 por ciento de las 50 mil hectáreas de cocotero en las dos costas del estado que han envejecido al superar los 50 años de vida y se requieren ser sustituidas por material vegetativo altamente productivo, aunado a ello, de una campaña fitosanitaria para combatir la plaga de mayate para evitar alimentarlo con plantas nuevas.
Así lo asentó Ethel Diego Galeana, presidente del Consejo Estatal del Cocotero en Guerrero (Cecocogro), quien aseveró que la renovación de los cocoteros ya comenzó, y precisó que en Coyuca de Benítez se realizó un acto de entrega de 120 mil plantas nuevas de cocotero para productores de este municipio, pero falta ir a pedir recursos a la federación para acelerar este proceso, y en su caso, corresponde promocionar en los ejidos la siembra de nuevo material vegetativo.
“Ahí estamos unidos en este proceso, el Cecoco, el sistema producto y el Cecocogro”, agrega Diego, quien fija la necesidad de renovar cada año de 4 a 5 mil hectáreas de cocotero para que en cinco años renovar al menos la mitad de la superficie de palmeras envejecidas para elevar al sector.
Reconoció que la plaga del mayate está fuerte porque comienza a darle a los cocoteros cuando está en un banco la producción y está tierna la planta matándolas, pero superando estos dos factores, “los productores de coco saldremos adelante teniendo sembradas de una a tres hectáreas de coco se podrá vivir cómodamente como antes, sembrando cultivos asociados, intercalando, si te das cuenta, la mejor superficie de tierra de la región está sembrada de coco, por ello, debemos tener cultivo intercalado en ellas”.
Sobre la situación en que se encuentra el sector coprero en Guerrero, puntualizó que el 75 por ciento de las palmeras andan arriba de los 50 años, siendo el principal problema existente, y hay la necesidad urgente de renovar toda la superficie de cocoteros ante el envejecimiento por material vegetativo altamente productivo.
Por lo contrario, ahora ya no existe el problema de comercialización del coco: sobre a quién van a vender el producto o quien lo va a comprar, sino ahora el reto es producir porque no están satisfaciendo la demanda existente, “ahora te lo vienen a comprar a la huerta”.
“La comercialización la dejamos a un lado, ahora hay que organizar a la gente para que el productor empiece a renovar sus palmeras, así como veo las cosas la economía en Guerrero ya no será el turismo sino si realizamos la renovación de la producción en las dos costas, la primera economía será el coco, y no el turismo”, previó.
El también subcoordinador del Consejo Estatal del Cocotero (Cecoco) y del sistema producto, dijo que la situación del sector es regular porque la comercialización dejó de ser un problema, y los compradores te buscan en la huerta. “Ahorita quien te compra una gruesa a 500 pesos ya es bueno, el precio está bien, pero va a tender a ser más caro porque hay mucha demanda”, estimó.
Pronosticó que viene un auge para el sector porque es una cadena productiva y antes el eslabón era el producto aceite de coco, y ahora viene el coco fruta, el aceite de coco virgen, el dulce de coco, la leche de coco y trae una amplia variedad de productos derivados del coco porque esa cadena se rompió.
“Eso es lo que viene y le están hallado tantos derivados al coco que siento… hasta el agua resulta es mejor hidratante y natural, los brasileños lo están haciendo con sus atletas de alto rendimiento le están dando agua de coco porque hasta los desparasita, esa es la realidad”, añadió.
Consideró que viene un periodo favorable para los productores de coco si se pone las pilas el sector podrá vivir cómodamente; “tiene un futuro maravilloso más que cualquier otro producto, es un cultivo que te está dando todos los días, puedes estar tumbando un racimo de cocos todos los días porque te produce un racimo por mes en caso de vender coco fruta, no es cómo el mango que está al año”, comparó.
Abrió la necesidad de dar un giro a la feria de la palmera que se realiza cada año en Coyuca de Benítez para promover todos los productos derivados del coco, al grado que se aprovecha el producto completo.
“Hacen el trato para aprovechar la concha como carbón activado, el productor ya no tiene concha que se utilizaba como combustible, del coco ya no se echa a perder absolutamente nada, imagínate que esa cadena se vaya ampliando, el precio que va a tener el coco será alto, es necesario enfocarse y esto tiende a que los productores vivan mejor e ingresen más dinero a sus bolsillos, es el momento para realizar la renovación porque la cadena se va desarrollando toda”, celebró.
Diego estimó que unas 26 mil familias de Guerrero viven directamente de la producción del coco que tienen cada una un promedio de 2.5 hectáreas por productor, aunque algunos tienen 5 o 10 hectáreas, aunque indirectamente podría ser unas 50 mil familias, una vez que están los tumbadores, y los rajadores.
Confirmó que oficialmente Tecpan de Galeana es el principal productor de coco del estado, una vez que se empadronó toda la superficie sembrada de palmas, y a Coyuca de Benítez le falta por completar el trámite en un 35 por ciento de sus 18 ejidos copreros; y la mayor superficie de cocoteros estará entre ambos municipios de la Costa Grande.
Descartó la necesidad de reabrir la planta agroindustrias del sur para procesar el aceite de coco; una vez que “son plantas obsoletas”, ahora se requiere de pequeñas empresas familiares, toda vez que no se necesitan construir esos monstruos para procesar el aceite cuando ahora existe otro tipo de maquinaria que se pueden tener en locales de diez por metros por diez y por ejido se puede procesar aceite virgen o de coco. “Así se pueden organizar, demanda hay cómo no se imaginan”, agregó.
-¿Qué ha faltado?
-Promoción tanto de la federación como de los estados y los municipios, si hay mucho abandono oficial; si tú te das cuenta ningún presidente municipal le pone interés cuando es la principal economía que tienen en su municipio, ellos les interesa la obra pública, hay que decirlo ahí llevan muchos intereses, el negocio… hay que hablar de la realidad para que nos hacemos…
“Tú lo puedes ver, vas a Atoyac a la feria la mayor parte de los puestos son tacos, vas a la feria de aquí está igual, y vez que hay poco del coco, casi nada, o del café, en todas las ferias”, criticó.
Llamó a las autoridades a tener interés para sacar adelante la producción de coco por el beneficio que genera en miles de familias en el estado toda vez que el futuro es promisorio por los derivados, incluso con el agua de coco está por sustituir a los refrescos que dañan a la salud y enferman de diabetes a miles de consumidores si se abre una embotelladora de agua de coco en el municipio podría funcionar y ser un proyecto exitoso. “Por eso hay tanto cáncer por tanto químico que consume uno en los refrescos, cuando el agua de coco es natural, por eso la recomendamos para los locales y nuestros visitantes, si no hay palmas no hay turismo”, finalizó.

