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Suspende Sedatu construcción de viviendas de damnificados en colonia San Diego

Suspende Sedatu construcción de viviendas de damnificados en colonia San Diego
  • Publishedagosto 7, 2014

● Notifica Protección Civil que el asentamiento es zona de alto riesgo

El adulto mayor, Asención Ramírez, viven refugiado en una modesta casa, aun lado de su predio donde vivían hasta antes de la tormenta y están a la espera de la construcción de su vivienda reportada como pérdida total. FOTO: OSSIEL PACHECO.
El adulto mayor, Asención Ramírez, viven refugiado en una modesta casa, aun lado de su predio donde vivían hasta antes de la tormenta y están a la espera de la construcción de su vivienda reportada como pérdida total. FOTO: OSSIEL PACHECO.

OSSIEL PACHECO

Sin una explicación oficial de por medio, las cuatros viviendas que comenzó a construir la empresa contratada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en la colonia San Diego, de El Espinalillo dejaron de edificarse toda vez que el asentamiento está considerado por la Dirección de Protección Civil como zona de alto riesgo; sin embargo, en esa misma condición está la comunidad de Los Cimientos, más cercana al cauce del río Coyuca, una de las más afectadas por la tormenta Manuel, pero ahí si se construyeron las viviendas de los damnificados registrados como pérdida total.

Incluso, el alcalde Ramiro Ávila Morales inauguró y entregó las viviendas construidas por la Sedatu en Los Cimientos el pasado sábado 28 de junio, y lo hizo acompañado por el coordinador de Infraestructura y Vivienda Fonden-Sedatu en la Costa Grande, Héctor Alejandro López Gutiérrez.

Estas contradicciones, evidencian las fallas en la reconstrucción que realiza el gobierno federal que encabeza Enrique Peña Nieto mediante las delegaciones federales en Guerrero, en este caso, la Sedatu, cuyo delegado, el priísta Héctor Vicario Castrejón, cercano al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer ha actuado con demora, y es evidente la tardanza para dar respuesta a los damnificados que se quedaron sin un techo para vivir.

A más de diez meses del paso de la tormenta Manuel, y con la temporada de lluvias encima, la Sedatu todavía no comienza a edificar las viviendas de los damnificados. Es el caso de la colonia San Diego, de El Espinalillo, donde el lunes 14 de julio suspendieron los trabajos de construcción de cuatro viviendas que apenas iniciaban, para igual número de familias que viven rentando con vecinos dentro de ese mismo asentamiento al quedarse sin un techo, al ser considerado por Protección Civil como zona de alto riesgo.

Incluso los damnificados tumbaron sus modestas viviendas para dar paso a la edificación de sus viviendas por parte de la Sedatu, pero inesperadamente ese día llegó personal de Protección Civil a clausurar los trabajos que se realizaban en los terrenos donde fueron arrasadas sus casas por la inundación. En dos casos, todavía hay cemento y están colocadas las varillas, pero en los otros dos casos, incluso se llevaron el material de construcción sin que a la fecha dieran una explicación a los afectados sobre la suspensión de las obras.

De esto da cuenta, Luis Melchor Benítez, uno de los afectados de esa colonia, quien afirma haber destruido “el jacalito de madera” en el que vivía para abrir paso a la construcción de su vivienda, incluso se puede ver que fueron colocadas las varillas, no así el resto de los predios, donde no hay avance alguno en los casos de Antonio Flores Solís, Andrés Bazán Ramírez y Agustina Hernández Salado, una adulta mayor, que vive en la interperie junto con su esposo Asención Ramírez Melchor, de 72 años de edad. Todos ellos, perdieron por completo sus hogares por la tormenta.

Luis Melchor vive con su esposa y cinco hijos en una parte de la vivienda de Elvira Moreno que le renta atrás del predio donde se ubicaba su hogar.

Elvira Moreno, esposa del delegado de la colonia San Diego, Ángel Melchor Cruz, quien no se encuentra durante la visita de Costa Brava, declaró que comenzaron a oír de la posible reubicación de ese asentamiento durante la emergencia, pero la mayoría de las 60 familias que ahí habitan no están de acuerdo con dejar sus predios, aunque un sector si está a favor de ser reubicados a una zona más segura.

Sin estar confirmado, ellos han escuchado las propuestas de ser trasladados a otra zona de El Espinalillo, incluso en predios cerca de la cabecera municipal por el rumbo del hospital o la aceitera, pero no les han dado certeza alguna al respecto. Sobre el desacuerdo de esta posibilidad, los colonos encabezados por su delegado, entregaron un documento firmado al alcalde Ávila Morales antes del inicio de la temporada de lluvias, donde expresan que rechazan ser reubicados de los predios que ocupan actualmente.

Consideran que el río Coyuca se replegó hacia la cabecera municipal, y están en mayor peligro comunidades, como Los Cimientos, y El Bejuco, cercanas al cauce.

La suspensión de la reconstrucción de las viviendas, fue expuesta al primer edil brevemente durante las exequias del ex alcalde Joel Lozano Balanzar en el Palacio Municipal, pero no pudieron ser atendidos en ese momento, y no han podido exponer nuevamente el caso, en tanto, trabajadores siguen construyendo las casas de damnificados de El Espinalillo, y de Barrio Nuevo.

Elvira recordó que nunca había entrado el agua hasta su vivienda, pero en esta ocasión con Manuel alcanzó hasta 2 metros de altura y tuvieron que sacar del lugar a niños y ancianos. “Ya estamos impuestos al agua, aquí todos sabemos nadar”, dice para justificar que no temen otra vez verse afectados por otra creciente del río Coyuca. Expresó que mejor el gobierno debería construir un muro de protección en torno a la colonia.

En tanto, Andrés Bazán, otro de los damnificados, dice que Protección Civil nunca ha ido a esa colonia, pero eso día avisaron a los trabajadores que iniciarían la construcción de las casas, y los trabajos quedaron suspendidos sin que a las familias afectadas entregaran documento alguno o dieran una explicación al respecto. “Ahí nomás desbaratamos por completo la casa y ahora estamos rentando, mejor no nos hubiesen dicho nada, no nos hubiesen engañado”, agregó.

Andrés, desde hace 7 meses terminó de tirar su casa para cumplir con las especificaciones del terreno que pidió la Sedatu para la edificación de las viviendas, y exigió a este dependencia agilizar la construcción de las casas toda vez que no tienen donde vivir con su familia, y compara que Los Cimientos, El Espinalillo y Barrio Nuevo donde también entró el río de lleno sí estén construyendo las viviendas de los damnificados.

Más lamentable es el caso de los adultos mayores Agustina Hernández, y Asención Ramírez, que viven refugiados en una modesta casa, aun lado de su predio donde vivían hasta antes de la tormenta. “Cuando llueve ahí están los viejitos con una sombrilla para evitar mojarse”, expresan los vecinos con tristeza. Esa es la expresión de la tragedia que viven los damnificados y ha sido ignorada en esta reconstrucción.

Pese a que se trata de los damnificados que lo perdieron todo durante Manuel, padecen este tipo de maltratos. No recibieron otro tipo de beneficios, y sus viviendas apenas recién comenzaron a ser reconstruidas, cuando debieron ser la prioridad en el tema al quedar sin un techo donde habitar, incluso los que registraron pérdida parcial, apenas recibieron una tarjeta para la adquisición de material de construcción para la rehabilitación de sus viviendas, como consta en el acto que encabezó el alcalde Ávila el pasado 9 de julio.

No obstante, las constantes fallas en la reconstrucción que realiza la federación en Coyuca de Benítez, uno de los más afectados por la tormenta Manuel, el alcalde Ávila no ha escatimado en elogios y agradecimientos para Peña Nieto, como lo ha hecho en cada acto oficial realizado en este municipio con la presencia de funcionarios federales, y del propio gobernador Ángel Aguirre Rivero.

Como parte de la reconstrucción, el gobierno federal tiene previsto reconstruir 395 viviendas de diferentes comunidades del municipio de Coyuca de Benítez registradas con daño total, parcial o menor grado; para ello, tiene previsto aplicar 29 millones 231 mil 700 pesos; el costo de la casa registrada con daño total asciende a 120 mil pesos.

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