Frente a las presiones ciudadanas e institucionales para promover una mesa de trabajo que transparente la ejecución de la obra en la calle Juan de la Cosa, sumadas a las exigencias de información planteadas por organizaciones de la sociedad civil como el Grupo ACA e instituciones locales, el director de Obras Públicas del municipio de Acapulco, Vladimir Hernández Alemán, anunció la apertura a estos espacios de diálogo y confirmó la realización de una mesa de trabajo conjunta con autoridades de los tres niveles de gobierno.
La intervención busca desahogar las inquietudes sobre el acuñamiento e inundaciones en la zona, un proyecto de infraestructura cuya complejidad técnica radica en responder a la doble exigencia de evitar inundaciones urbanas provocadas por las precipitaciones y al mismo tiempo contener las marejadas por el fenómeno de mar de fondo en la franja costera.
El funcionario municipal aclaró de manera tajante que la infraestructura hidráulica propia de la calle Juan de la Cosa se encuentra terminada en su totalidad y no presenta daños en la calidad de su construcción ni afectaciones atribuibles a la empresa contratista, la cual continúa laborando en la fase de acabados con pagos realizados estrictamente con base en el avance de obra ejecutado.
No obstante, el problema del desbordamiento responde a severas fallas periféricas en la infraestructura satélite circundante. Hernández Alemán explicó que en el canal de la Plaza Quebec se instaló un colector que redujo a menos de la mitad la sección del área hidráulica, provocando que el cauce colapse y vierta sus aguas directamente hacia la calle Juan de la Cosa.
A esto se suma que la descarga proveniente de la zona de Israel mantiene su salida totalmente bloqueada, derivando un flujo hídrico considerable hacia el mismo punto y obligando al proyecto de Juan de la Cosa —siendo la cuenca de menor tamaño de las tres involucradas— a recibir de forma simultánea e instantánea los volúmenes de tres sectores sin que la salida actual sea suficiente para desahogarlos.
En relación con el margen de maniobra de la autoridad municipal y las dudas sobre la planeación previa, el director de Obras Públicas precisó que la dependencia a su cargo recibió el proyecto ejecutivo ya autorizado y se abocó a su ejecución tal cual fue diseñado.
Al tratarse de una obra adscrita al expediente técnico de la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT), el Ayuntamiento no posee facultades legales ni operativas para modificar unilateralmente el diseño arquitectónico o hidráulico, por lo que cualquier replanteamiento preventivo para mitigar el temporal de lluvias debe someterse formalmente a la aprobación del consejo de ZOFEMAT.
Por ello, en la mesa de trabajo participarán dependencias federales y estatales como Conagua, Fonatur, Capaseg, Capama y las secretarías de Obras Públicas del estado y municipio, con el objetivo de acordar intervenciones de emergencia en las zonas periféricas de Quebec e Israel antes de retornar al proyecto original de Juan de la Cosa.
Al ser cuestionado respecto al deterioro y desaparición de los topes viales recién colocados en calles como la avenida Ejido y si esto obedecía a mala calidad en los materiales, Hernández Alemán descartó fallas en la obra y atribuyó la problemática a actos intencionales derivados de un tema de cultura ciudadana y movilidad.
El funcionario indicó que en coordinación con las áreas de Vialidad y Movilidad se evalúa la construcción de reductores de velocidad más robustos para garantizar la protección de transeúntes, adultos mayores y comunidades escolares en la zona, priorizando la seguridad peatonal.
