Frente a la contingencia climatológica y el alertamiento amarillo activo por el acercamiento del huracán Polo a las costas de Guerrero, el Ayuntamiento de Acapulco justificó las acciones preventivas iniciadas en la zona de la calle Juan de la Cosa y la playa El Morro, consistentes en trabajos de desazolve, limpieza de cauces, rejillas y la demolición de una losa de concreto para garantizar la salida del agua pluvial hacia el mar y proteger a las zonas aledañas.
En rueda de prensa encabezada por el secretario general del Ayuntamiento, José Juan Ayala Villaseñor, acompañado por el secretario de Administración y Finanzas, Carlos Armando Morillón Ramírez; la secretaria de Desarrollo Urbano y Obra Pública, Sonia Arriaga Irabién; el director de Obras Públicas, Vladimir Hernández Alemán, y el coordinador de Protección Civil y Bomberos, Raúl Noyola Rocha, las autoridades explicaron el trasfondo técnico y administrativo que motivó esta intervención de emergencia.
El secretario general puntualizó que el problema de acumulación y desbordamiento sobre la avenida Costera es de carácter complejo e integral, pues abarca desde Plaza Israel hasta Plaza Québec debido a que convergen precipitaciones atípicas provenientes de distintas cuencas y de las partes altas de la ciudad, tal como se evidenció el pasado 24 de agosto con el desbordamiento del arroyo de la Garita.
Previo a dicho evento, el gobierno municipal había presentado una propuesta ante el Comité Técnico de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) para atender los cauces; sin embargo, durante la revisión institucional de los expedientes técnicos se autorizó una intervención con características distintas a las planeadas originalmente por el municipio, derivando en los ajustes que actualmente se ejecutan en el área.
Durante la sesión de preguntas y respuestas, ante el cuestionamiento formulado por algunos periodistas sobre por qué modificar la obra de la calle Juan de la Cosa cuando esta registraba más del 90 por ciento de avance y tras observaciones previas de colegios de profesionistas sobre la falta de estudios hídricos, Ayala Villaseñor argumentó que las adecuaciones se realizan en este momento porque el periodo de ejecución contractual no ha concluido y la obra no ha sido entregada ni recibida formalmente por el Ayuntamiento.
El funcionario remarcó que no se trata de una destrucción total de la infraestructura, sino del retiro de una losa que representaba aproximadamente el 10 por ciento del volumen general de la obra y que actuaba como un cuello de botella que podía restringir el desfogue de excedentes de agua pluvial ante las lluvias torrenciales pronosticadas para las próximas horas, con antecedentes graves como los huracanes Otis y John.
Respecto a las responsabilidades operativas y financieras, el Ayuntamiento confirmó que se encuentra en marcha una investigación técnica para determinar si existió alguna falla, omisión o incumplimiento en la ejecución de la obra, adelantando que en caso de comprobarse irregularidades se emprenderán las acciones legales correspondientes para la remediación de cualquier daño patrimonial a la hacienda municipal.
Asimismo, el gobierno local garantizó que tanto la demolición de la losa como los trabajos de remediación en la cuenca y la construcción de una nueva sección hidráulica —que se edificará en las próximas semanas para compensar el volumen retirado y optimizar el flujo del agua— son y seguirán siendo cubiertos en su totalidad por la empresa desarrolladora, por lo que no representan ni representarán ningún gasto adicional para las arcas de Acapulco.
El municipio continuará coordinado con la Zofemat y demás instancias para concretar una solución hidráulica integral en el tramo comprendido entre Plaza Israel y Plaza Québec.
