La apatía de unos encuentra respuesta en la determinación de otros. Durante la mañana de este domingo, Playa La Angosta se convirtió en el escenario de una intensa jornada de limpieza comunitaria que, si bien arrojó resultados esperanzadores por la reducción de desechos en la superficie, volvió a poner al descubierto la preocupante falta de cultura ambiental e indiferencia que aún impera entre gran parte de los bañistas y la sociedad.
Bajo el lema «Cuidemos nuestro océano», decenas de voluntarios se congregaron desde temprano en este tradicional balneario acapulqueño, un sitio que desafortunadamente suele ser blanco constante de la acumulación de basura.
La movilización de este fin de semana destacó por una nutrida alianza entre estudiantes del CETIS 90, agrupaciones de scouts y buceadores civiles comprometidos con el rescate ecológico de su entorno.
El esfuerzo no se limitó a la franja de arena. Equipados con visores, esnórqueles y aletas, varios buzos se adentraron en las aguas de la mansa bahía para extraer los contaminantes que se esconden de la vista pública.
Al salir del mar, arrastrando grandes mallas verdes repletas de residuos plásticos, los rostros de los jóvenes reflejaban la satisfacción del deber cumplido, pero también la cruda realidad del impacto humano en los ecosistemas marinos.
La inspección de los desechos acumulados en la explanada de la playa ofreció una postal tan triste como alarmante sobre lo poco que a muchos les importa la ecología.
Entre los objetos rescatados de las profundidades y las rocas se exhibieron teléfonos celulares inservibles, tarjetas de crédito, calzado cubierto de moho, mangueras plásticas, herramientas metálicas oxidadas y una gran cantidad de botellas y bolsas plásticas que tardarán siglos en degradarse.
A pesar del desalentador panorama subacuático, los organizadores y activistas locales prefieren enfocarse en el cambio que ya empieza a sembrarse de boca en boca.
Los brigadistas destacaron con entusiasmo que, a diferencia de la última intervención en esta misma zona, la cantidad de basura recolectada hoy fue notablemente menor, una señal de que la constancia y el esfuerzo colectivo están empezando a rendir frutos en la comunidad.
Al concluir la jornada junto a un gran cúmulo de bolsas negras de basura listas para su traslado, el grupo de voluntarios posó para la fotografía oficial con la firme convicción de regresar.
