En medio de la persistente desconfianza ciudadana y sin presentar estadísticas oficiales en mano, el mando del 81 Batallón de la Guardia Nacional responsable de la zona turística de Acapulco sostuvo que los delitos en la Costera han caído entre un 30 y 40 por ciento.
El coronel José Manuel Aguilar Miguel con un año al frente del polígono que abarca de la Base Naval a Caleta, admitió que la falta de denuncia formal por temor a la delincuencia complica la labor de la corporación y reconoció que, ante las limitaciones presupuestales de los gobiernos para modernizar la tecnología del C4 y C5, han tenido que recurrir al uso de drones propios para vigilar los puntos críticos de la zona suburbana.
En un encuentro con el grupo Aca donde buscó estrechar lazos con el sector empresarial, el comandante minimizó los focos rojos en la franja de playa al señalar que la mayoría de los incidentes que atienden sus 250 elementos desplegados por turno responden a disputas menores y cobros excesivos entre prestadores de servicios y turistas en estado de ebriedad.
Sin embargo, al ser cuestionado por los hechos violentos y las ejecuciones recientes en el área de Caleta y la franja de arena, el jefe castrense matizó que realizan patrullajes mixtos y aéreos, aunque evitó confirmar la presencia de bandas del crimen organizado operando en la zona a su cargo.
Ante el uso recurrente de motocicletas para la comisión de ilícitos y la extorsión a negocios, el jefe de la Guardia Nacional confirmó que mantienen operativos enfocados en estos vehículos en coordinación con autoridades civiles, impulsando regulaciones viales para frenar esta modalidad.
Para justificar la falta de detenciones de impacto en el sector, recordó que la actuación militar está acotada al principio de flagrancia del artículo 16 constitucional y a la información obtenida por denuncias anónimas, por lo que reiteró su llamado a la población a perder el miedo a denunciar para poder dar resultados.
