Al conmemorar su cuarto aniversario, la colectiva Memoria, Verdad y Justicia Acapulco-Chilpancingo emitió un pronunciamiento en el que denunció la persistencia de una profunda crisis humanitaria por la desaparición de personas en México.
La organización, integrada por familiares de víctimas, señaló la responsabilidad del Estado mexicano por acción, omisión o aquiescencia en estos hechos, calificándolos como crímenes de lesa humanidad y no como sucesos aislados.
En su comunicado dirigido a la opinión pública, las integrantes del colectivo relataron el tortuoso proceso que enfrentan ante las instituciones gubernamentales, caracterizado por la omisión de búsquedas, la estigmatización hacia las familias y la falta de empatía.
Aseguraron que la carga de investigar, aportar pruebas e impulsar los expedientes recae de forma sistemática en las propias víctimas ante la inacción de las autoridades correspondientes.
Como ejemplo de estas irregularidades, citaron los casos de Jhonatan Guadalupe Romero Gil y José Alberto García Balanzar, ambos detenidos por policías municipales en Acapulco antes de ser desaparecidos.
En el caso de Romero Gil, su familia ubicó en 2025 su cráneo en el Servicio Médico Forense tras permanecer cuatro años en abandono y sin estudios de identificación, mientras las autoridades pretenden reclasificar el delito de desaparición forzada a homicidio.
Entre las actividades recientes que la colectiva ha emprendido para visibilizar la problemática se encuentra la siembra de plantas en el cerro de Guadalupe como espacio de memoria viva, así como la colocación de un anuncio espectacular con los rostros de sus familiares frente a la entrada del Marinabus.
Asimismo, tras realizar una manifestación en la avenida Costera por el retiro no autorizado de fotografías en el malecón, las familias lograron el compromiso de las autoridades portuarias para mantener permanente dicho Muro de Memoria.
En materia de búsqueda, informaron que en jornadas recientes de inspección en los forenses de Chilpancingo y Acapulco lograron la localización de cuatro personas fallecidas que permanecían en calidad de desconocidas, las cuales serán entregadas a sus deudos.
La organización también expresó su molestia por el hallazgo de propaganda electoral colocada sobre las fichas de búsqueda de sus desaparecidos en espacios públicos de Chilpancingo y Acapulco, señalando este acto como una falta de sensibilidad social por parte de la clase política.
En ese sentido, reiteraron su carácter independiente de agrupaciones partidistas y apelaron a que la Asamblea General de las Naciones Unidas intervenga en la crisis mexicana mediante asistencia técnica y financiamiento, al señalar que las instancias nacionales se encuentran rebasadas frente a un promedio nacional de 40 desapariciones diarias.
