La delegación estudiantil de la Escuela Normal Rural «Raúl Isidro Burgos» emitió un pronunciamiento público para desmentir de manera categórica las recientes versiones periodísticas que vinculan a sus integrantes con la presunta fabricación de artefactos explosivos.
A través de un comunicado firmado por la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (F.E.C.S.M.), la comunidad estudiantil calificó los señalamientos de «imprecisos» y «carentes de verificación».
En un comunicado distribuido en su red social Prensa Ayotzinapa, advirtieron que este tipo de publicaciones fomenta la estigmatización de su movimiento y vulnera el derecho legítimo a la manifestación.
«Nuestra delegación se deslinda totalmente de cualquier acto que vulnere la legalidad o ponga en riesgo la integridad de las personas», señala el documento, en el que además se argumenta la presencia de personas ajenas a la institución cuyas acciones no deben ser atribuidas a la comunidad escolar.
El deslinde de los estudiantes ocurre en un escenario complejo para Guerrero, donde las movilizaciones del normalismo rural y de los grupos que exigen justicia por la desaparición de los 43 estudiantes en 2014 han experimentado recurrentes episodios de radicalización.
En los últimos años, las protestas en la región han escalado a confrontaciones directas con fuerzas de seguridad, toma de casetas, retención de vehículos e incendios en edificios gubernamentales.
Esta espiral de conflictividad ha rebasado frecuentemente los márgenes de la protesta pacífica, derivando en choques violentos que incluso han cobrado vidas humanas en el pasado reciente, sumando una profunda carga de indignación y dolor a ambas partes del conflicto.
Ante los nuevos señalamientos que los ligan al uso de material explosivo, los alumnos de Ayotzinapa hicieron un llamado «respetuoso pero firme» a los representantes de los medios de comunicación, reporteros y analistas para que actúen con ética profesional y apego a la verdad, evitando la propagación de desinformación que afecte de manera injusta su imagen.
El pronunciamiento cierra exigiendo respeto absoluto a su memoria, a su institución y a la legitimidad de su lucha, reafirmando su disposición a que cualquier señalamiento formal sea investigado estrictamente por las vías legales correspondientes y bajo hechos netamente comprobables.
