Tras el cierre de la reciente temporada turística en la entidad, la industria del sector en Guerrero y particularmente en Acapulco continúa en un proceso gradual de recuperación y no se encuentra operando al cien por ciento de su capacidad, sostuvo Rodrigo Ramírez Justo, Secretario General de la CTM Progresista.
El dirigente sindical señaló que, aunque las autoridades estatales afirmaron que se cumplieron las expectativas del periodo vacacional, la realidad de la clase obrera refleja que aún hay hospederías que no han podido reabrir sus puertas tras los severos daños ocasionados por el huracán Otis, por lo que urgió a generar incentivos que atraigan nueva inversión privada al puerto.
El dirigente obrero explicó que el llenado de habitaciones registrado durante el asueto respondió a la limitada oferta de cuartos en óptimas condiciones con la que cuenta actualmente el municipio.
Destacó que Acapulco se mantiene como un destino altamente preferido por los visitantes debido a sus tarifas accesibles, un clima privilegiado y la calidez de su gente, elementos que le otorgan una ventaja competitiva frente a otros puntos turísticos.
No obstante, subrayó que el reto principal para consolidar la reactivación económica radica en convencer a los empresarios de reinvertir en la infraestructura hotelera y de servicios, citando como ejemplo complejos emblemáticos como el Hotel Villa Vera, donde únicamente la sección de Casa Lisa se encuentra funcional mientras el resto del inmueble continúa inhabilitado.
Cuestionado sobre la reestructuración del sector comercial y el reciente cierre de tiendas departamentales y centros comerciales, entre ellos la sucursal de Pie de la Cuesta, Ramírez Justo descartó que estos movimientos respondan a una imposibilidad para desarrollar la actividad empresarial en Guerrero.
Aclaró que la reubicación o cierre de algunos establecimientos obedece a una intensa competencia de mercado impuesta por grandes cadenas transnacionales, así como a la diversificación de giros donde incluso algunas cadenas farmacéuticas han ampliado su oferta a productos de supermercado y panadería.
Explicó que las empresas que no logran adaptarse a esta dinámica pierden terreno frente a competidores agresivos como las tiendas de conveniencia de formato pequeño.
A pesar de estos ajustes en el mercado local, el dirigente sindical enfatizó que existe confianza en la entidad por parte del sector comercial, como lo demuestra la expansión de grandes firmas automercado en municipios del interior, entre ellas la próxima apertura de una sucursal en Ometepec.
Respecto al impacto en los trabajadores, aseguró que dentro de su organización sindical, la cual agrupa a mil 800 empleados tan solo en el sector de supermercados —además del personal desplegado en restaurantes y pequeña hotelería—, no se han registrado despidos ni bajas en el padrón laboral, debido a que las tiendas departamentales mantienen contrataciones de personal de manera continua.
Sobre los factores que han frenado la llegada de capitales privados a la región, el Secretario General de la CTM Progresista consideró necesario que las autoridades de los tres órdenes de gobierno modifiquen su estrategia de interlocución.
Señaló que en lugar de reunirse únicamente con los representantes gremiales locales, las instancias gubernamentales deben buscar de manera directa a los verdaderos inversionistas y a las grandes cadenas que históricamente consolidaron sus capitales en Acapulco y que hoy invierten en otros destinos.
Concluyó que, tras la atención prioritaria del gobierno federal tras el paso de Otis, existen condiciones de seguridad y respaldo institucional para brindar la certeza jurídica que los empresarios demandan para retornar al puerto.
