Por la conferencia magistral “Los Sentimientos de la Nación, a 213 años”, organizada por la Academia Nacional de Historia y Geografía filial Guerrero en la Biblioteca Pública Municipal «Dr. Alfonso G. Alarcón» de Acapulco, el exgobernador Héctor Antonio Astudillo Flores criticó la iniciativa propuesta para restringir las aspiraciones presidenciales y a gubernaturas de ciudadanas y ciudadanos con doble nacionalidad, al señalar que se trata de una estrategia con tintes electorales promovida por Morena para eliminar competidores políticos.
Astudillo Flores recordó que la consolidación del derecho a la doble nacionalidad derivó de un proceso legislativo impulsado entre 1998 y el año 2000, periodo en el que se desempeñó como senador de la República.
Explicó que dicha reforma atendió la necesidad social de millones de migrantes mexicanos en Estados Unidos para acceder a derechos básicos, por lo que retroceder en esa materia contraviene un logro histórico respaldado por organizaciones de connacionales en el extranjero.
El exmandatario rechazó la postura oficialista respecto a que tener dos nacionalidades implique «servir a dos amos», argumentando que la búsqueda de mejores condiciones de vida no elimina el compromiso ni el afecto de los migrantes hacia México.
Asimismo, advirtió que la concentración de poder actual se utiliza para acotar derechos políticos previamente adquiridos, desestimando que la medida guarde relación con un principio de nacionalismo.
En cuanto a la vigencia del ideario de José María Morelos y Pavón, Astudillo Flores destacó que los 23 artículos del documento histórico proponen reflexiones fundamentales en torno al gobierno, la economía y la división de poderes.
Mencionó que la desigualdad social planteada por Morelos sigue siendo una asignatura pendiente que atañe a las distintas administraciones que han gobernado el país.
Al referirse al principio de impartición de justicia, el exgobernador citó la máxima juarista sobre la aplicación diferenciada de la ley entre aliados y adversarios políticos, subrayando que la legislación debe aplicarse de manera imparcial para todas las personas sin excepción.
