Marchan autodefensas de Ocotito para exigir se les permita brindar seguridad a la localidad
Texto y fotos José Miguel Sánchez
Autodefensas y habitantes de El Ocotito marcharon para exigir al Gobierno del estado se les permita continuar con las labores de seguridad en el poblado y la liberación de uno de sus dirigentes, Deiby Barrientos Salazar, detenido en Puebla por portación de arma de fuego y drogas.
Armados, algunos a pie, y otros en camionetas, unos 30 integrantes de la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG) marcharon por las calles del poblado a manera de protesta.
Después del desarme de las autodefensas el pasado 17 de febrero por parte del Ejército, Guardia Nacional y Fiscalía General del Estado (FGE), operativo que dio como resultado 14 detenidos, los integrantes de la UPOEG se mantuvieron replegados y sin hacer presencia armada.
Fue este miércoles que salieron a las calles de nuevo, armados y con sus uniformes, que es una playera verde y armados con escopetas.
En declaraciones a la prensa, una habitante del Ocotito respaldó a las autodefensas y exigió a la gobenadora Evelyn Salgado Pineda los dejé operar en el municipio.
«Con la operación de desarme por parte del Ejército se nos vino a descontrolar todo, nosotros estábamos bien con los comunitarios y ahora no sabemos en quién confiar», dijo otra habitante, quien solo se identidicó como Anahí.
Otra de las exigencias de quienes apoyan a las autodefensas es que el Gobierno del estado asigne un recurso económico para que puedan operar.
«El pueblo de Ocotito avala nuestra Policía Comunitaria y por eso salimos a marchar el día de hoy», dijo Anahí.
Sobre los 14 detenidos supuestamente en el operativo del pasado 17 de febrero los habitantes dijeron no saber nada y aseguraron que los autodefensas está completos.
«La verdad no confiamos en ellos (militares, Guardia Nacional y Policía Estatal) nosotros confiamos en nuestra policía comunitaria y la queremos de regreso», mencionó Anahí.
Sobre la detención de Barrientos Salazar pidieron su liberación y dijeron que lo conocen y que no tiene antecedentes penales.
«La ciudadanía y nuestra Policía confía en él», dijo otra habitante del Ocotito llamada Karen.
Barrientos Salazar fue detenido el pasado 16 de febrero en Puebla; la versión de las autoridades es que la detención fue por la portación de arma exclusiva del Ejercito y por la posesión de algunos paquetes de droga.
La versión del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y que dio a conocer durante una conferencia matutina hace una semana, fue que Barrientos Salázar fue detenido como sospechoso por la investigación del asesinato del periodista Fredid Román Román, ocurrida en Chilpancingo el 22 de agosto.
